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7 de diciembre de 2018

Afroparaguayos buscan reconocimiento como minoría étnica


Asociaciones afrodescendientes de comunidades que hace siglos viven en Paraguay buscan ser reconocidos como minoría étnica por el Estado paraguayo. Para ello, trabajan sobre un anteproyecto de ley con diferentes instituciones públicas.

Una de las comunidades afrodescendientes llegó cerca del año 1600 a territorios del Paraguay y otra, aproximadamente en 1820. A varios siglos de su llegada, hoy buscan ser reconocidos como minoría étnica por el Estado paraguayo.
El reconocimiento quieren obtenerlo mediante una ley cuyo anteproyecto es elaborado actualmente con diferentes instituciones públicas. El secretario de la Asociación Grupo Tradicional Kamba Cua y de la Red Paraguaya de Afrodescendientes, Guido Medina, brindó los detalles a Última Hora.
Este jueves, representantes de las asociaciones afrodescendientes mantuvieron una reunión con la Secretaría Nacional de Cultura a fin de conformar una mesa técnica y tratar el anteproyecto de ley de afrodescendientes.
Medina señaló que el mismo tratamiento se hizo con el Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) y el Ministerio de Justicia, a través de la Dirección de Derechos Humanos.
“Hoy día estamos trabajando sobre el consenso, porque necesitamos el reconocimiento y la inclusión”, manifestó.
Asimismo, agregó que el proyecto se viene trabajando desde el año 2000, pero que no avanzó por las condiciones dadas y ante la falta de interés estatal.
¿Qué quieren reivindicar?
Mediante esta propuesta, primero quieren ser reconocidos oficialmente como minoría étnica de Paraguay y, además, que se incorpore en la historia el legado de sus comunidades, su participación y sus aportes en la conformación de la nación paraguaya en sus diversas expresiones culturales: arte, filosofía, saberes, costumbres, tradiciones, valores
Una vez obtenidas estas reivindicaciones también verán la forma de proponer políticas públicas que les favorezca en educación, salud y trabajo.
Históricamente, el Estado no reconoció que existe una población de origen africano en Paraguay, que no tiene casi acceso a la educación. Solo uno de cada 10 jóvenes (afrodescendientes) llega a la universidad, por eso queremos que un 30% tenga becas en universidades públicas y privadas, y en los cursillos de ingreso”, expuso Medina.
Por ello, quieren incluir este tema en el anteproyecto. Dijo que lucharán por cupos específicos destinados a los afrodescendientes.
“Así como las personas con discapacidad tienen un porcentaje de acceso laboral a la función pública por ley, nosotros también queremos trabajar”, agregó sobre la iniciativa que pretenden impulsar más adelante.
Una vez concluido el proyecto, verán cuáles son los mecanismos para presentarlo al Congreso.
Raíces africanas en Paraguay
Según los datos aportados por Guido Medina, en el Paraguay existen solamente tres comunidades afrodescendientes que están reconocidas como tal.
Una es Kamba Kokue y está en la ciudad de Paraguarí; la otra es Pardos Libres, en Emboscada, la cual llegó alrededor de los años 1600. La tercera es la más conocida, la tradicional Kamba Cua, que está en la ciudad de Fernando de la Mora. Medina pertenece a esta última comunidad, cuyos primeros integrantes –según él– llegaron al país en 1820.
Mencionó que hay más comunidades en otros puntos del territorio nacional, pero que no están oficialmente reconocidas como afrodescendientes, en San Roque González de Santa Cruz, Tavapy, Concepción y Areguá.
Una publicación del Correo Semanal indica que la población esclavizada proveniente de África existió en Paraguay desde tiempos de la conquista y cita como referencia a Josefina Plá, que lo mencionó en su célebre obra Hermano negro.
Este anteproyecto que es impulsado por la Asociación Grupo Tradicional Kamba Cua y la Red Paraguaya de Afrodescendientes es encarado en el marco del Decenio Internacional para los Afrodescendientes, de la Naciones Unidas, que sostiene que todos los países miembros deben implementar por 10 años políticas en favor de estos sectores. Comenzó el 1 de diciembre de 2015 y va hasta el 31 de diciembre de 2024.

“Para nosotros sería importantísimo que después de tantos años podamos reivindicar a nuestros ancestros (…), porque el Estado paraguayo estaría afirmando que tiene una población afrodescendiente”, concluyó Guido Medina.

Texto y fotos tomados íntegramente de: https://www.ultimahora.com/afrodescendientes-buscan-ser-reconocidos-como-minoria-etnica-paraguay-n2779756.html 

24 de octubre de 2018

Segundo Congreso Afropuertorriqueño

El Segundo Congreso de Afrodescendencia en Puerto Rico se celebrará del 29 al 31 de octubre de 2018 en la Universidad de Puerto Rico, centrado en la temática de la lucha por los derechos humanos y con el lema Reconocimiento, Justicia y Desarrollo.


Así se dio a conocer hoy durante una conferencia de prensa en la que participaron la doctora María Elba Torres, coordinadora general del proyecto, Héctor Dávalos cónsul general de México en la Isla, el rector interino del Recinto de Rio Piedras de la Universidad de Puerto Rico, el doctor Luis A. Ferrao Delgado y la Presidenta de la Federación Iberoamericana del Ombudsman (FIO), Iris Miriam Ruiz Class.
Gracias a la aportación del comité organizador, la comunidad universitaria y civil, la Facultad de Estudios Generales, y el apoyo de la Universidad de Puerto Rico, el congreso sesionará por tres días en el recinto de Río Piedras en un encuentro para reflexionar, debatir, y divulgar a partir del tema central: ¿Quiénes somos los afropuertorriqueños?, desde una perspectiva trans, inter y multidisciplinaria.

Bajo este tema se desarrollan nueve ejes temáticos que serán el hilo conductor de la discusión en el Congreso:

- Aportaciones de los afropuertorriqueños en la construcción del país;
- Sustentabilidad económica y comunitaria;
- Categorías étnicas y raciales en el censo;
- Presencia histórica y actual;
- Los afropuertorriqueños y la educación;
- Salud, ciencia, bienestar y desigualdad social;
- Los afrodescendientes en las artes, la música y los deportes;
- Religiones y espiritualidades;
- Los afropuertorriqueños en los medios.

Además, invitados internacionales acompañarán y apoyarán la discusión en múltiples disciplinas.

Entre los invitados especiales para este congreso figuran Francia Márquez Mina, líder afrocolombiana, activista y ganadora del premio ambiental Goldman; el licenciado Ebenecer López Ruyol, presidente del Comité Antirracismo del Colegio de Abogados de Puerto Rico; la doctora Georgina Falú Pesante, fundadora y presidenta de Falú Foundation; el licenciado Elías Murillo Martínez, experto independiente del Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial de la ONU; la doctora Marta Moreno Vega, presidenta de Creative Justice Initiative; el doctor Onaje Muid, experto en comunidades afrodescendientes en Nueva York; y el Sr. Héctor Daniel Dávalos Martínez, Cónsul General de México en Puerto Rico, entre otros actores.

Los afropuertorriqueños se encuentran entre las poblaciones con mayores retos en nuestra isla, para ejercer plenamente sus derechos individuales y alcanzar su desarrollo óptimo, tanto individual como comunitario. Se encuentran entre las comunidades más vulnerables y excluidas y han sufrido el racismo y la discriminación racial institucional que aún está presente en nuestra sociedad.

La desigualdad, su invisibilidad en muchas áreas del haber socio político y el racismo institucionalizado obligan a las poblaciones afrodescendientes a un estilo de vida lleno dificultades, de violencia, de drogas, y de escasa salud, e impide el pleno ejercicio de sus derechos humanos.

“Proveer espacios para su desarrollo, crear política pública para reconocer su aportación a la construcción del país y poner en práctica medidas que aseguren su igualdad ante la ley es crítico para los afropuertorriqueños y afropuertorriqueñas del siglo 21”, consignaron los promoventes del evento.

A la luz de la Resolución 68/237 de la Asamblea General de las Naciones Unidas promulgando el Decenio Internacional para los Afrodescendientes (2015-2024) y el desarraigado silencio que por siglos ha permanecido en el archipiélago de Puerto Rico surge El Primer Congreso Afrodescendencia en Puerto Rico en 2015 en la Universidad de Puerto Rico, recinto de Río Piedras.

Allí un grupo multidisciplinario y multisectorial se unió para provocar entradas, investigaciones, preocupaciones, reconocimientos, miradas y justicias para las poblaciones africanas que se vieron obligadas a asentarse en Puerto Rico. Hoy sus descendientes y herederos sostienen un gran legado de conocimientos de vidas; de resiliencia y resistencia. Forjadores sustanciales de la formación de la nación puertorriqueña.

Fuente: El Vocero de Puerto Rico: https://www.elvocero.com/educacion/celebran-segundo-congreso-de-afrodescendencia/article_623bf248-d3a5-11e8-b2ea-cba582d2f251.html 


26 de abril de 2018

Crónicas de la minería en territorio afrocolombiano. Francia Márquez

Francia Elena Márquez Mina, Lideró a finales del 2014, una marcha de mujeres afrocolombianas desde La Toma, corregimiento del Cauca, hasta la plaza de Bolívar en Bogotá. Ellas exigían que se detuviera la creciente explotación minera en sus territorios ancestrales. El gobierno estaba al borde de “legalizar”  el 50% del departamento como territorio minero. Desde entonces, Francia no ha cesado de hablar, estudiar, denunciar, liderar y seguir luchando por su comunidad.

Las amenazas de muerte por parte de distintos grupos armados no han detenido ni coartado sus ideales. Antes bien, ha logrado en medio de las dificultades hacer más visible la realidad del pueblo negro en Colombia. Ya el 9 de septiembre de 2015, la organización sueca Koinonia, le otorgó, el reconocimiento como: Defensora del año en Colombia. Ahora, en 2018, ha sido reconocida con el premio nobel ambiental.

A continuación, les presentamos apartes del diálogo que hemos tenido con Francia en 2015.
“Mi  familia es muy numerosa”, dice Francia, al recordar la gran olla  que ponían al fuego y de la cual comían todos juntos. De su infancia, recuerda lo difícil que fue, pues la esclavitud ha dejado huellas profundas en su comunidad. Esto se refleja en ideas como: “debes conseguir un hombre blanco para mejorar la raza; si eres más clarita tendrás mayor aceptación...” Francia soñaba casarse con un hombre blanco que tuviera los ojos verdes, porque ella no quería tener un hombre negro que fuera sinónimo de sufrimiento para sus hijos.
Francia, tiene bien claro que en sus apellidos está resumida su historia: “el apellido Márquez, tiene relación con los esclavistas que maltrataron inmisericordemente a  mi pueblo. El Mina, hace parte de mi descendencia africana”.
Ya han pasado 164 años desde que En 1851 sea abolió “oficialmente” la esclavitud en Colombia. En la mentalidad de muchos colombianos, la esclavización y el exterminio de los negros e indios es cuestión del pasado. En cambio, para las comunidades afro e indígenas, es una asignatura pendiente, pues el genocidio y sus consecuencias aún están presentes con sus actos racistas y discriminatorios.
Francia, afirma que sus antepasados no fueron “esclavos”, sino “esclavizados”, de esta forma se acentúa la acción cruel y violenta de quienes les impusieron yugos y malos tratos. Francia enfatiza con su voz las preguntas, “¿Quién quiere ser hijo de un esclavo? Si el esclavo era quien no tenía derechos. ¿Quién quiere ser hijo de una “cosa”? Si todos quieren ser hijos de quien tiene derechos y ser considerado persona y no una cosa…” Algunos decían que seguramente los negros habían hecho una cosa mala y por eso fue que los castigaron...”
Nos cuenta Francia que, La Toma, fue un asentamiento de gente negra  traída en condición de esclavitud. La mina Genima, una de las más grandes en la zona de Popayán, fue explotada desde 1635 con esclavos negros. Esto continuó cuando la mina pasó a manos de los jesuitas.
Creció en Yolombó, donde cursó su primaria, luego ingresó al Colegio Agrícola de Suárez-Cauca. De allí se retiró a sus dieciséis años al quedar embarazada. Aquellos meses trabajó en la mina. Recuerda muy bien que le tocó ir allí hasta el último día de gestación y así ganarse unos cuantos pesos para sobrevivir en los días de dieta. Su hijito nació de madrugada, la asistió su mamá que es partera; quien además le ha ayudado a criar a sus hijos porque los papás no asumieron su responsabilidad.
Después de hacer un curso técnico agropecuario en el SENA, vio que era necesario terminar su bachillerato para ingresar a la universidad en Puerto Tejada-Cauca. Decidió estudiar derecho al ver  las dificultades de su pueblo a causa del abandono estatal y en particular del inminente megaproyecto que pretendía la desviación del rio Ovejas. Con el apoyo del Proceso de Comunidades Negras – PCN, la comunidad de La Toma, logró denunciar y detener la desviación del río, lo cual hubiera causado un daño medio ambiental irreparable en la región.
A raíz de las amenazas que ha recibido, su familia le pide que no se arriesgue más, le dicen: “mire que a usted la matan y los dos primeros días la gente dice: qué pesar, pero después la olvidan, igual que pasó con Genaro García, todos muy conmovidos los primeros días pero luego todo seguirá normal… Bueno, -dice Francia-, pero también, a veces me digo, si uno no hace lo que hay que hacer, ¿entonces quién lo hará?”.

23 de abril de 2018

El Festival de cine africano llama a las puertas de la afrodescendencia

Tánger y Tarifa acogen simultaneamente entre el 26 de abril y el 5 de mayo la XV edición del FCAT, con 80 películas y una sección permanente para los cineastas afrodescendientes

Por Lola Hierro


El año pasado lo anunciaron, y la dirección mantuvo encuentros con Santiago Zannou y otros actores. A raíz de ellos, se decidió: El Festival de Cine Africano Tarifa-Tánger (FCAT) se subiría al carro de la visibilización de la afrodescendencia. Ya en 2018, con el anuncio de su próxima edición, la decimoquinta, la organización ha cumplido y dedica el evento a este colectivo invisibilizado. "Ya está sucediendo en otros países y España, por motivos diversos, se había quedado un poquito a la cola, así que pensamos '¿qué mejor que nuestro festival para crear ese espacio para la afrodescendencia?", explica su directora, Mane Cisneros.


El 26 de abril se da el pistoletazo de salida en Tánger (Marruecos) y el 27 en Tarifa (Cádiz) al que dicen que es el único festival transcontinental de cine del mundo, del que Planeta Futuro es medio oficial este año. Aunque lleva 15 años celebrándose, la idea de llevarlo a dos ciudades de dos países y dos continentes de manera simultánea es mucho más reciente: de 2016. Pero funciona. En 2017 acudieron hasta Tarifa más de 12.000 personas. A Tánger aún llegan menos por los costes y los visados, "pero hemos conseguido que cada año el jurado del festival tenga que coger un barco, pasar una frontera y cambiar de país y continente para ir a ver parte de las películas de la sección oficial", asegura la directora. Para ella, este gesto posee un gran valor simbólico porque rompe fronteras. "Nuestro sueño era unir las dos ciudades, la puerta norte de África y la sur de Europa, a través del cine. Lo que no consigue la política, lo conseguiremos a través de la cultura", sueña Cisneros.

La afrodescendencia española reclama su lugar en la sociedad y el cine es un reflejo de ello. "Por eso creemos que ha llegado el momento de dar un lugar a estos actores y actrices. No se entiende por qué casi siempre son relegados al papel de la prostituta, del inmigrante…", critica. "Y nunca se llama a una actriz o actor negro para una audición en la que se busca cubrir una dirección, o un papel de abogado o de ingeniero cuando, en la vida real, hay ingenieros, abogados y profesionales de alto nivel".

Así, además de las ocho películas seleccionadas que incluye el ciclo, una de las actividades principales del FCAT será un espacio de reflexión enmarcado en el Árbol de las palabras, actividad que ya se organiza por sexta vez. La idea es habilitar un espacio de conocimiento, de intercambio y de comunicación entre actores y actrices, directores y directoras, artistas africanos y españoles afrodescendientes con el resto de la sociedad con el fin de promover el contacto entre ellos y, quién sabe, quizá sembrar la semilla de futuros proyectos. "Nos interesa el debate que se puede generar entre ellos porque los propios afrodescendientes españoles no tienen contacto con los cineastas africanos", revela Cisneros. "Ojalá en el futuro trabajen juntos". En el Árbol de las Palabras participarán algunos de los más célebres hijos de la diáspora, como Zannou, Armando Buika, Silvia Albert, Lucía Mbomío, Marius Makon, Malcolm Sitté, Astrid Jones, Emilio Buale, Will Shepard y Farah Hamed, entre otros. La poesía, la música, el teatro y la danza afroflamenca contemporánea de Yinka Esi Graves también tendrán su momento.



El feminismo, también en la gran pantalla

La selección oficial del FCAT incluye en esta ocasión 80 películas del continente africano que se distribuirán en seis secciones. "Lo que vamos a ver este año en la programación es el desembarco a lo grande de una nueva generación", desvela la directora del evento. "La edad media de los directores es baja, hay mucha gente joven de menos de 40, y también muchos menores de 30". Para Mane Cisneros este fenómeno se veía venir porque los primeros creadores del cine africano posterior a la independencia ya son muy mayores e, incluso, algunos han fallecido.

Entre esa juventud, la mujer no se queda atrás. La sección oficial del festival, Hipermetropía, cuenta con cinco cineastas africanas, la mayoría debutantes en el largometraje. La zambiana Rungano Nyoni es la directora de No somos brujas, la película que abre el festival, la tunecina Kaouther Ben Hania presenta La bella y los perros, la argelina Sofía Djama cuenta en Los afortunados cómo la historia y la política afectan a la intimidad, la burkinesa-sueca Theresa Traoré Dahlberg con su documental Ouaga Girls  y, por último, la directora tangerina Narjiss Nejjar, que pone el foco sobre una parte sensible de la historia de Marruecos en Apátrida.

La presencia de la mujer no solo está en las personas que crean, dirigen e interpretan las historias, también se palpa mucho feminismo en los contenidos de las cintas seleccionadas y varias de ellas muestran cómo en África también se diluye poco a poco el discurso patriarcal hasta ahora dominante.


La primavera africana

La otra temática que en esta edición del FCAT está muy presente es la política. En las películas subsaharianas se vislumbra una inquietud grande por los coletazos de las revoluciones árabes que tuvieron su réplica en el resto de países del continente, algo muy lógico para Cisneros: "Los cineastas también son sensibles a la realidad y al imaginario social, y traducen y transmiten las consecuencias de su entorno. Si hay movimientos activistas que son réplicas de las primaveras árabes, es lógico que acaben en la pantalla", reflexiona Cisneros.

Esta inquietud se materializa en trabajos como Boxing Libreville (Amédée Pacôme Nkoulou), Kinshasa Makambo (Dieudo Hamadi), Vote Off (Fayçal Hammoun) y Sinestesia, El Cairo’13 (Maged El-Mahedy). cuyo estreno se realizará de manera simultánea en España y Marruecos durante el festival. El plato fuerte viene de la mano de Eddy Munyaneza y su Lendemains incertains (Futuros inciertos), que aborda la incertidumbre que provocaron en 2015 las manifestaciones contra el presidente de Burundi, Pierre Nkurunziza. Su estreno mundial será en esta edición del FCAT.


El resto de secciones son En Breve, que proyectará 16 cortometrajes africanos; Afroscope, que pretende mostrar África a través de documentales y películas de ficción, y En torno a Bouanani: el cine marroquí de vanguardia, que ofrecerá una retrospectiva dedicada al Ahmed Bouanani (1938-2011), uno de los cineastas marroquíes más vanguardistas, pero que paradójicamente ha quedado olvidado en la historia del cine de Marruecos.

En el capítulo de actividades paralelas, además del Árbol de las Palabras también se llevarán a cabo los Aperitivos de Cine, que reúnen a cineastas, a periodistas y al público alrededor de un vino para comentar las películas ya vistas; las lecturas de las obras poéticas de Aimé Césaire y Shirley Campbell en el Espacio Literatura. También las exposiciones Dakar, una mirada y Nawras, la ciudad y su testigo tienen su sitio en el FCAT. La música estará representada por One Pac & Fellows y el maridaje de los sonidos hip-hop de Senegal y el Funk del sevillano José Gómez Romero, y por la cantante algecireña Brisa Fenoy en un evento organizado por la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR).

Este 2018 es un año que quedará registrado como uno de los más importantes para el FCAT porque es la primera vez que se incorpora una sección para los cineastas afrodescendientes que se dejará de manera permanente. En esta edición el festival se centra más bien en los africanos en Europa, pero para las próximas planean pasear su mirada por América Latina. "El público lo desconoce —reconoce Cisneros—, pero allí la presencia de afrodescendientes [en el cine] es impresionante, ya verás".


Texto tomado de:  https://elpais.com/elpais/2018/04/19/africa_no_es_un_pais/1524144975_179472.html
Fotos tomadas de: https://www.facebook.com/FestivaldeCineAfricano/

9 de abril de 2018

Cómo descolonizar los libros de texto

La revisión de los manuales escolares en Senegal intenta cambiar la imagen que los africanos tienen de su historia y su continente


Laura Feal. Saint Louis, Senegal

Los antepasados de los senegaleses ya no son los galos, pero lo fueron durante mucho tiempo. Casi cinco generaciones tras la independencia del país (1960) se educaron con unos libros de texto que parecían salidos de un mal cómic de Asterix y Obelix. En ellos, no solo la lengua, las imágenes y los contenidos estaban desvinculados de la realidad africana, sino que detrás había un tufillo de supremacía occidental que es el que verdaderamente deja huella, el verdaderamente peligroso.


"Aún hoy es necesario cambiar el modelo de educación y la urgencia es la revisión de los manuales escolares", sentencia Sébastien Lefreve, hispanista francés de la Universidad Gaston Berger (UGB) de Saint Louis y organizador de un coloquio internacional el pasado mes de mayo sobre este tema. “Los esquemas mentales de mis estudiantes aquí son los mismos que en París, donde el alumnado es mayoritariamente blanco y occidental, cuenta tras ocho meses de cátedra en Senegal. "Estáis enfermos de colonialismo, les digo, brusco, para provocar el desbloqueo de la mente".

Ya lo dijo en 1984 Cheikh Anta Diop: “El colonizado, o el excolonizado incluso, se parece al esclavo del siglo XIX que, una vez liberado, va hasta el umbral de la puerta y vuelve a casa porque no sabe a dónde ir". El estudio de esta importante figura, padre de la dignidad africana que consiguió demostrar científicamente que la civilización egipcia fue negroafricana, es una de las grandes ausencias en el currículo senegalés aún hoy. Aunque ha sido objeto de reformas, el programa escolar sigue sin romper los lazos con la antigua metrópolis en cuanto a la conformación de un esquema mental basado en la experiencia africana.

"¿Qué puede pasar en la mente de un niño que aprende cosas en la escuela pero que no se aprende a sí mismo, ni sobre su propia historia?", se interrogaron Lefreve y casi 40 personas más venidas de diferentes países africanos y latinoamericanos como Brasil, Colombia o México, donde hay una fuerte presencia de afrodescendientes. Los contextos de las personas de ascendencia africana de los tres continentes (América, Europa y África) ligados en el marco de la trata, la esclavitud y la colonización tienen, por tanto, fuertes lazos en la actualidad, muchas veces deliberadamente ignorados.


“Los libros escolares africanos deberían integrar la afro-diáspora e, inversamente, los americanos y caribeños no tendrían sentido sin insertar una parte de la historia del viejo continente”, explica Lefevre, miembro del Grupo de Estudio y de Investigación Africano e Hispano-Africano (GERAHA). “Uno de los errores de Senegal es mirar demasiado a Europa y no a América Latina, donde llevan dos siglos trabajando la cuestión identitaria, tras la colonización española y portuguesa”, opina el profesor.

El congreso, de vocación muy práctica, concluyó en la conformación de grupos de trabajo para la creación de una base de datos de referentes africanos y afro, y herramientas alternativas para trabajar en las aulas, algo más rápido que la revisión de los libros de texto. “Pese a que estos pueden ser pasos válidos, detrás debe haber un proyecto político: definir qué educación se quiere y qué herramientas se usarán para conseguirlo: algo que Senegal aún no ha hecho”.

En este sentido, Adiara Sy, directora del liceo Ameth Fall, uno de los más importantes y prestigiosos en Saint Louis que cuenta con más de 1.300 estudiantes, también se pronuncia: “Hemos perdido la oportunidad al comienzo de la independencia. El tipo de ciudadano que la escuela ha construido se ha hecho sobre lo que la colonización ha dejado, y no se ha repensado. Ahora es muy difícil volver atrás. El sistema educativo debe construirse sobre valores que vehiculen lo que queremos ser. Pero no es el caso: vamos a golpe de financiador”.



La revisión de los materiales escolares

Primero fueron Mamadou y Bineta, dos simpáticos personajes que, aunque más cercanos al alumnado en nombre y color de piel, seguían transmitiendo conocimientos concebidos desde el Hexágono y sin relación con la sociedad en la que los ya reales Mamadou y Bineta o los Aïcha y Moussa se desarrollaban como ciudadanos.

¿Es tan necesario conocer palabras como aspirador o paraguas, o estudiar la Revolución Francesa sin atender a necesidades más útiles como su propia independencia, los tipos de serpientes o los sistemas de regadío en medios áridos? "Aunque hemos vivido tiempos de inadaptación, desde hace una década estamos haciendo esfuerzos por adaptar los manuales escolares a nuestra realidad", explica el inspector departamental del Ministerio de Educación de Saint Louis, M. Dia. "Los libros de texto de primera y segunda etapa revisados ya están disponibles en las escuelas”. Para ello, escritores, investigadores y educadores redactaron los contenidos que después serían validados por un comité científico. A continuación, cada circunscripción selecciona una lista de materiales para sus escuelas que estas eligen para que les sean distribuidos gratuitamente.

Entonces se presentan dos grandes problemáticas. La formación del profesorado para la transmisión de los nuevos contenidos (e incluso la voluntad de estos) y la dependencia externa para el acceso de las escuelas a estos manuales, la mayoría de ellos editados por casas extranjeras.

“Los libros de texto cuestan mucho dinero por lo que el Estado busca socios para acompañar el proceso. El Banco Mundial, la cooperación canadiense, USAID, incluso la JICA japonesa están detrás de ese apoyo, pero siempre hay una intención implícita: hay un poco del país del financiador que se transmite en esos manuales” opina Sy. La editorial francesa Hachette International ostenta actualmente el 85% del mercado de la edición escolar en el África Francófona.

En estos nuevos manuales hay una evidente voluntad de cambio en el contenido pero no todos en el fondo: imágenes de fiestas de cumpleaños, algo lejos del imaginario senegalés que no tiene por costumbre celebrar esta fecha, o el ejercicio de completar un árbol genealógico compuesto tan solo por padres y abuelos en una sociedad caracterizada por la familia extensa, son ejemplos del poco trabajo de cambio de paradigma que hay detrás de algunos libros de texto validados.


La enseñanza en lenguas nacionales

Entre las mayores cuestiones relativas al cambio en el modelo educativo está, sin duda, la introducción de las lenguas maternas. De manera general, y debido en parte a la creación de los Estados-Nación basados en las fronteras de la colonización, los países africanos se caracterizan por una multiplicidad étnica y lingüística. En Senegal hay reconocidas 18 lenguas nacionales, un esfuerzo político que se ha criticado por no describir suficientemente las funciones de estas ni su relación con la única oficial, el francés.

Uno de estos idiomas, el wolof, se ha convertido gradualmente en la de preferencia, hablada en todo el país como primera o segunda opción y asociada, en la representación simbólica de muchos nacionales y extranjeros, como la propia de Senegal. Su impregnación llega hasta el punto de que, aunque la lengua de la administración sea el francés, en los espacios informales se habla extendidamente el wolof.

“Si a un niño de Louga le preguntas dos más dos en francés, piensa, duda y quizás conteste correctamente. Si le preguntas en su lengua materna, no tardará ni un segundo en responder”, suelen decir los defensores de la introducción de las lenguas nacionales en la enseñanza primaria.  ¿Cómo pretender que un niño adquiera las herramientas de base del saber en un idioma que no es el suyo? Los psicopedagogos están de acuerdo en el papel importante que juega la lengua materna en el desarrollo de la persona y la personalidad del niño.

“La introducción de idiomas nacionales es una cuestión que siempre está presente en el Ministerio de Educación, —explica el inspector departamental de Saint Louis—, porque supone una ruptura tremendamente importante. Es un elemento que desarrolla la personalidad y también la diferencia: somos africanos y tenemos nuestras lenguas y nuestra manera de ver el mundo. No es solo un código: hay un arsenal de cultura implícito y esto tiene un impacto. No nos engañemos: somos senegaleses, pero pensamos a la francesa. Hay una alienación".

El cambio no es simple, se necesita una voluntad política. "Ha habido varios intentos: en los ochenta hubo sistemas bilingües en pruebas, pero los padres retiraron a los niños porque tenían miedo de que después no encontraran salidas laborales", explica.

El tema de la comprensión y asimilación del contenido es crucial: "Aquí se enseña en francés como si fuera la lengua materna, y pedagógicamente deberían aprender francés como lengua extranjera, que metodológicamente es distinto", comenta Lefevre.

En Ndiebene, un pueblo al norte de Senegal, el director de la escuela primaria Ousmane Mbaye presenta el proyecto ARED. “Es un experimento que trabaja sobre el bilingüismo, wolof o pular, al mismo tiempo que el francés. La lengua nacional sirve de trampolín para introducir los conocimientos de base y para ir pasando progresivamente al francés. En la evaluación se ha constatado muy buen resultado”.

Los detractores de la utilización de las lenguas nacionales argumentan que estas no son aptas para transmitir conceptos científicos y técnicos. En respuesta, Cheikh Anta Diop publicó en 1975 un artículo titulado Cómo enraizar la ciencia en África: ejemplos wolof (Senegal), dando una verdadera lección práctica sobre activismo lingüístico.



Construir nuestra propia imagen de África

En paralelo, intelectuales, artistas y movimientos de base siguen presentando iniciativas que contribuyen a desmontar un imaginario que mira fundamentalmente a Occidente que ha sido configurado no solo a partir de la escuela, sino también los medios de comunicación, el turismo o la cooperación, de marcado corte eurocéntrico.

“La cuestión de la identidad está muy presente en la juventud senegalesa, que se siente un poco perdida en este sentido. Muchas veces se reconocen únicamente como negros con cabellos crespos sin darse cuenta de que están reproduciendo estereotipos construidos por las teorías racistas del siglo XIX", explica Fréderique Louveau, profesora de antropología en la UGB. Tienen un imaginario muy limitado de lo que son y de lo que es su cultura, que asocian solamente al peul que pastorea en su pueblo sin reconocer al peul que se va a Estados Unidos, vuelve, introduce cambios en su comunidad, o se instala en la ciudad. La cultura es algo dinámico y cambiante”


El Festicoll, festival coloquio organizado en abril en Saint Louis por el departamento de Civilizaciones, Religiones, Arte y Cultura (CRAC) de la UGB, tuvo por objeto justamente trabajar con la población de la ciudad y a través de la investigación académica pero también del cine, teatro, música y fotos el tema del imaginario cultural desde una perspectiva africana. “No podemos negar la influencia que tienen en la población las imágenes que se proyectan desde fuera sobre el continente”, advierte Louveau.  “Es nuestra labor aprender a deconstruirlas y crear las nuestras propias”. Y en esas estamos.

Publicado el 28 de agosto de 2017
Artículo y fotos tomados de: https://elpais.com/elpais/2017/08/23/planeta_futuro/1503488254_926649.html