Mostrando entradas con la etiqueta Decenio de los afrodescendientes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Decenio de los afrodescendientes. Mostrar todas las entradas

3 de febrero de 2016

EU debe reconocer esclavitud como crimen contra humanidad: ONU

"La historia colonial, el legado de la esclavitud, la subordinación y segregación, la desigualdad y el terrorismo racial continúa siendo un gran desafío pues no ha existido ningún compromiso real hacia la reparación, reconocimiento y reconciliación con los descendientes": ONU.


El Grupo de Trabajo Sobre los Afrodescendientes de las Naciones Unidas publicó un informe preliminar sobre la visita de 11 días en Estados Unidos. Dicho documento enfatiza en la necesidad de reconocer la esclavitud en Estados Unidos como un crimen contra la humanidad, que sentó las  bases del racismo y la xenofobia del cual sus descendientes ahora son víctimas.

El grupo exhortó a encarar los crímenes e injusticias contra los afrodescendientes estadounidenses, a través de una justicia reparatoria. En ese sentido, mencionó estar extremadamente preocupado por la situación de derechos humanos de los afrodescendientes en Estados Unidos. “La historia colonial, el legado de la esclavitud, la subordinación y segregación, la desigualdad y el terrorismo racial continúa siendo un gran desafío pues no ha existido ningún compromiso real hacia la reparación, reconocimiento y reconciliación con los descendientes”, señaló la comisión de la ONU.
Los afrodescendientes han sido víctimas de múltiples disparidades en el sistema de justicia,  encarcelamiento masivo, crímenes policiacos y castigos desiguales frente a personas blancas como pena de muerte, denunció. The Washington Post y The Guardian han identificado entre 38 y 75 casos de asesinatos policiales a hombres afrodescendientes desarmados. El número de policías culpables que han sido castigados ha sido muy bajo, en algunas ocasiones por la ausencia de un sistema nacional de reconocimiento de asesinatos efectuados por policías y  en otras, por impunidad. La comisión de las Naciones Unidas sostuvo que la impunidad frente a la violencia de Estado debe enfrentarse de manera urgente.

La guerra en contra de las drogas emprendida por el Departamento de Estado ha propiciado el encarcelamiento masivo cuyos principales afectados son los afroamericanos. Según las cifras del Departamento de Justicia, 36% de los sentenciados son afrodescendientes. El encarcelamiento masivo es comparado con la esclavitud, debido a la explotación y deshumanización de los afroamericanos, señaló la ONU.

Los expertos expresaron su preocupación por la existencia de la pena de muerte en 31 estados, pues 41.7% de los sentenciados son afroamericanos. Así mismo, indicaron que la persistente brecha en los indicadores de desarrollo humano como esperanza de vida, ingreso, riqueza, educación son un reflejo de la discriminación estructural y las barreras que enfrentan los afrodescendientes para ejercer sus derechos humanos. La segregación en las áreas metropolitanas es evidente, sostuvo. Una serie de mapas creada por el Departamento de Desarrollo Urbano estadounidense muestra los altos niveles de concentración de familias afroamericanas en barrios pobres.


El código postal puede determinar el futuro de los jóvenes afroamericanos, apuntó. Las personas de barrios negros son más propensos a recibir menor educación; a exponerse a violencia y crimen, así como a enfrentamientos con la policía, además de menores oportunidades de empleo y menor esperanza de vida.
La comisión acusó la ausencia de canales de denuncia en organismos internacionales de abusos a individuos afroamericanos. Tampoco existe, agregó, una legislación que permita la implementación de tratados de derechos humanos internacionales en las cortes estadounidenses. Los expertos recomendaron en primera instancia reconocer la existencia de la esclavitud en las leyes estatales y federales y emprender justicia reparatoria. Así mismo, recomendaron establecer una Comisión de Derechos Humanos con un cuerpo especializado en monitorear la defensa de los derechos de los afroamericanos. 
Por último solicitó a Estados Unidos ratificar el Tratado de Derechos Humanos del cual todavía no es parte.

Tomado de: http://aristeguinoticias.com/0202/mundo/eu-debe-reconocer-esclavitud-como-crimen-contra-humanidad-onu/

25 de noviembre de 2015

Afrodescendientes en Costa Rica, Quince Duncan


Con un acto realizado en el Teatro Nacional, Costa Rica vivió este pasado 24 de marzo la inauguración oficial del Decenio de los Afrodescendientes del 2015 al 2024, actividad con la que se pretende visibilizar la herencia y riqueza de este.
La actividad fue presentada por Quince Duncan, nombrado por esta administración como Comisionado de Asuntos de la Comunidad Afrocostarricense

A continuación presentamos el texto original del discurso de Quince Duncan.

Dr. Quince Duncan
Honoris Causa, Universidad de St. Olaf
Comisionado presidencial para asuntos de la afrodescendencia.

Señor Presidente de la República, don Luis Guillermo Solís Rivera, Señora Primera Dama, doña Mercedes Peñas Domingo, Señores Vice Presidentes, autoridades de gobierno, Cuerpo Diplomático, representantes de los Poderes del Estado costarricense, Alcaldes y alcaldesa, comunidad afrodescendiente, estimadísimo señor don Pastor Elías Martínez, comisionado de la Comisión para la eliminación de la discriminación racial de la ONU; Compatriotas costarricenses representantes de nuestra diversidad, Amigos y amigas.

Esta noche están con nosotros nuestros ancestros. Puedo sentir el espíritu de Benkos Biojo, creando en Colombia el Primer Territorio Libre de América; el espíritu de Yanga, peleando en México por su libertad de San Lorenzo; el espíritu del garífuna Joseph Chatoyer, garínagu; el espíritu de Antón Congo en Panamá; sé que está entre nosotros el espíritu de Nanny, la reina ashanti de Jamaica; no tengo duda que está con nosotros también Marcus Garvey, reclamando como suyo todos los descendientes de los africanos en diáspora; el espíritu de nuestro hermano Juan, Juan Santamaría, el irizo; puedo escuchar en la voz sonora de Imani, el espíritu desgarrador de Sorjourner Truth;  percibo el conmovedor discurso de Zumbi de los Palmares, fundador del primer estado independiente de las Américas en el corazón de Brasil; sé que combate con nosotros el inmortal Tousant de L’Overture liberando al legendario Haití.
Yes, this night, at this very moment, I would like to say thanks to all of our ancestors, because if it was not for them… if it was not for them none of us would be here tonight; we were supposed to be dead, we were programed for extinction.

En el año 2000 cuando nos entrevistamos con la entonces Comisionada de los Derechos Humanos de la ONU, a ella le costó entendernos. ¿Gente negra en América Latina? Es decir, Brasil… o el Caribe, pero no en América Latina. Y después, gente negra en Turquía, en la India, en Afganistán, en Argentina, en El Salvador… imposible. No existíamos. No teníamos nombre. Éramos acaso un color de piel, una posesión devaluada, que antes se podía comprar y vender y ahora ni eso. Y fue entonces, por primera vez en la historia, que nos pusimos un nombre en Santiago de Chile y Durban lo acogió: somos afrodescendientes.

It was a terrible trick that they play on us when they brought us to this Continent. They put the Mandinga people, and the Ashanti people, and the Yoruba people, all of them together, a forceful together. And like the calypso song says: they didn´t give a damn, since we was done dead already.
They put us all together and them put a big name on us: them say, you must forget about your forefathers, forget about your land, forget about your culture and tradition, forget about your children, forget about your dreams, forget about your humanity; from this moment on you name is Negro.
Y crecimos así, “negro” agredido, por cierto, pero “negro” combativo. “Negro” garífuna creando su propio estado en St. Vincent. “Negra” de garra y colmillo, arrebatando poder de los ingleses en Jamaica. “Negro” vencedor, creando un reino en Brasil. “Negro” vencedor sembrando una república libre en Haití.

Soldadas de la independencia, Micaela, la esposa afro de Tupac Amaru II, luchando en el Cusco por la libertad de América; Juana Ramírez, la Avanzadora, aquella venezolana valiente guerreando por tumbar imperios; sí, y claro, María Remedios del Valle, la heroína afroargentina militante en el Batallón Andaluz en defensa de Buenos Aires frente a la invasión británica y también está con nosotros la cubanísima voz de Mariana Grajales Cuello.

Sé que están aquí, afrodescendientes al fin, resurrectas en la palabra en nuestra palabra, rescatadas del olvido de la historia oficial de sus países, vivas en nuestra memoria, inmortales. Mujeres inmortales. Ancestras benditas.
And yes, of course miss Anna, brave miss Anna, working herself to the very backbone, so that her children could live. Miss Vira, Miss Alice, Miss Grace… Sometimes, plough in hand, sometimes shovel, sometimes a gun, sometimes a machete, and sometimes a prayer or a hymn. Singing songs of hope, just like the ones Imani sung for us tonight.

Por eso esta noche quiero reclamar al gran Bob Marley, con sus cantos de redención. “Viejos piratas que me robaron/y me vendieron a los barcos mercaderes/minutos después de sacarme/del fondo de la bodega” (..)
Quiero emanciparme de la esclavitud mental/porque sé que nadie más que yo mismo  puede liberar mi mente…
Queridos costarricenses. Queridos afrocaribeños. Queridos afrodescendientes. Queridos compatriotas, hijos de la diversidad de nuestra nación. Ayúdenos a proclamar en este decenio a la Costa Rica pluralista, a la Costa Rica multicultural, a la Costa Rica en que quepamos todos.

Señor Presidente… tomo aire para seguir la lucha por la libertad, por la equidad, por la plenitud, tomo aire y me comprometo a entonar en la medida de mis posibilidades, estas canciones de libertad.
Because, Mr. President, I am fully aware of the fact that while the United Nations has extended its hand, full liberation will only come to us and to our children if we take advantage of the situation and use it to run our own show.

Sí, esta noche están con nosotros nuestros ancestros. No tengo duda. Puedo sentir el espíritu Chatoyer, de Nanny, de Garvey, reclamando como suyo a todos los descendientes de los africanos en diáspora; puedo escuchar en la voz sonora de Imani, el espíritu desgarrador de Sorjourner Truth y percibir el eco de las palabras de Zumbi de los Palmares.

Y espero que ustedes, todos ustedes, puedan escuchar esas voces y entonen conmigo un bravío canto de libertad…
Emancipate yourselves from mental slavery;
None but ourselves can free our minds.
Thank you. 

 artículo tomado de: http://gobierno.cr/tag/afrodescendientes/ 

9 de octubre de 2015

¡PROCLAMAMOS! DINAH OROZCO HERRERA

El alma humana, las razones, sentimientos y motivos, las historias pasadas, presentes e incluso las futuras, los rostros, los saberes, las miradas, los llantos trasformados canciones y las músicas que redimen lágrimas, tienen en la poesía el espacio ideal para expresarse y volverse eternidad. En el marco del lanzamiento del Decenio Afrodescendiente, Dinah Orozco Herrera, en el siguiente poema, dibuja y reivindica con una inteligente profundidad, fortaleza y pasión los orígenes africanos presentes en nuestra América.


¡Proclamamos!


I
Traficaron con nuestras vidas
y nos subastaron a la muerte,
hemos sido bautizados con silabas de sangre
en nombre de un Dios abierto en cruz de llamas.
Hemos sido separados por la geometría territorial del tirano,
Aquél que con su látigo insaciable
Se esconde todavía como una sombra dominante
En los laboratorios de la memoria colectiva.

II
Hoy…
Levantamos las pupilas,
en la unidad del sufrimiento,
Y aún con nuestros músculos molidos en levadura,
convocamos la rebelión de nuestros pueblos
en toda la superficie del viento.

Que el temblor de nuestro grito Piel-leopardo,
paladar esculpido de ámbar y azafrán,
revestido con el alma del Mbira,
-piano de lugares, /Blues de la pantera,
se escuche en las profundidades de las voces de la tierra.

Que el motor de la palabra combativa
continúe latiendo como un miasma de mangles y pantanos,
para el sudor que se respira entre nuestras venas de marfil,
alimentadas de lucha y esperanza,
se continúe nutriendo de senderos…

Que el cemento de la inconsciencia social
con su cabello de púas,
sus pies de heno y dolor,
su silencio de olvido,
no convierta en polvo sombrío
Ese fraternal Manifiesto.

III
Hoy siglo XXI
Nos re-conocemos en los ojos preñados de ensoñación.
Somos el Muntu Renaciente,
Venimos de las costas, las islas, los desiertos,
Los mares, los ríos, las ciénagas, los lagos,
Los valles, las selvas, los cerros y los montes,
y nuestras manos tejen los invisibles hilos de la araña
para des-anudar las sogas del pasado.

Y en la búsqueda inacabada
de la metamorfosis fecunda,
en la reexistencia acompañada,
en la resistencia soberana,
en la refundación de nuestra Casa – vientre,
útero de la Matria afro-diaspórica,
maduraremos nuestros sueños.

IV
Por las cenizas de todos nuestros muertos,
esclavizados y esclavizadas sin sombras, sin huellas, sin ecos
zombificados por el estiércol del hambre y de la ausencia,
silenciados en la opresión de la podredumbre existencial,
por la remota angustia de las cadenas y las llagas incurables
adheridas a la piel de la madrugada, de la noche y bajo el sol.

Por la serpiente de Elegguá
mordiéndose las colas trenzadas en su danza guerrera;
hoy proclamamos nuestra Canción Posible,
rima consonante de guaracha, maraca y bongo,
Canto-Orikí ritmado en aire de Bullerengue silbante.
Que se sacude como un trémulo lumbalú de laberínticos tambores,
en lengua sutu ri palenque.

Suto ta akí yolando i éle guatiando i rindo rema
(estamos llorando y ella (la muerte) nos está viendo y se está riendo).
Icho leo, icho leo pa bo remansa i lujé riro!...
(expresa tus lamentos, eso te permitirá desahogarte
de todo sentimiento que llevas guardado).

Para que ya no seamos fragmentos de mapas exiliados,
ni cuerpos disecados en bolsas negras,
ni manos encadenadas pintándonos el alma de miedos;
ni crujir de dientes que mastican grilletes,
mientras cuentan nuestras cabezas
mientras arde nuestros cuerpos en la hoguera.
Para que dejemos atrás las calcinadas hojas de la plantación de banano,
El latifundio de cacao donde los pájaros lloraban de agonía a lo lejos,
Los oscuros socavones de las minas alumbradas con el resplandor de los huesos.

Para que renazcan de dignidad
Las voces ulceradas
La sangre derramada
Los egguns olvidados.
Para que ya no bostecen más los ancestros en medio de las cadenas oxidadas
En aquellas selvas donde los enormes  troncos de la h-historia
arrastraron las verdades del tiempo.

Hoy estamos aquí y allí, convocados y convocadas
para emprender el viaje de retorno hacia la Ruta de la Canoas
para remar caminos certeros de otra orilla.
a un sitio donde por fin un nuevo sol nos espera;
 donde se encienda la saliva sagrada de los ancianos y ancianas;
allí ombligaremos la tradición en el aliento de la semilla.

Porque nosotros y nosotras kombilesas, Ekobios, Cimarrones, Cimarronas
hemos nacido para contar esa parte de la historia
que lleva más de cinco siglos… ¡clamando justicia y libertad!
Dinah Orozco Herrera 

30 de junio de 2015

Mujeres negras de América lanzan década de lucha

Delegadas a la Primera Cumbre de Lideresas Afrodescendientes de las Américas participan en uno de los grupos de trabajo que se desarrollaron durante la cita de tres días, celebrada en Managua, Nicaragua, entre el 26 y el 28 de junio. 
La presidencia de la inauguración de la Primera Cumbre de Lideresas Afrodescendientes de las Américas,
Crédito: Cortesía de la RMAAD
MANAGUA, 29 jun 2015 (IPS) - Dicen que se cansaron de esperar justicia tras siglos de olvido y desprecio por el color de su piel. Lideresas afrodescendientes de 22 países de América, acordaron crear una plataforma política, que busca en un plazo de 10 años empoderar a las mujeres negras de la región y superar la discriminación de que son víctimas.
“Vamos a pelear con todas nuestras fuerzas para romper con las cadenas del racismo y la violencia por motivos raciales”, dijo a IPS la colombiana Shary García, al concluir la Primera Cumbre de Lideresas Afrodescendientes de las Américas, que se desarrolló en Managua entre el viernes 26 y el domingo 28, en que participaron 270 delegadas.

García detalló que de los tres días de debates en la capital nicaragüense nació una plataforma de 17 demandas y ejes de lucha, recogida en la Declaración Política de Managua y destinada a desterrar en el continente toda forma de discriminación por una combinación de motivos raciales y de género.
“No fue fácil resumir en 17 ideas las quejas y demandas de 270 mujeres y sus familias, que llevan toda una vida de discriminación, violencia y negación de derechos, pero todas y cada una de las que aquí vinimos sabemos que así comienza el principio del fin de la discriminación histórica”, aseguró.

La dominicana Altagracia Balcácer resumió a IPS que esos 17 ejes los atraviesan transversalmente conceptos como combatir el racismo, demandar vida digna y políticas de superación de la pobreza, exigir el derecho a decidir sobre su futuro y libertad para decidir sobre derechos sexuales reproductivos.

“Las demandas incluyen el detener la violencia hacia las mujeres negras y visibilizar a las poblaciones afrodescendientes en censos y estadísticas nacionales, proteger y dar oportunidades para la niñez, juventud y adolescencia de estas poblaciones”, detalló.
También incorporan, dijo, “proteger el  ambiente, ampliar el acceso a los recursos naturales y económicos, garantizar la seguridad y soberanía alimentaria”.

Además, amplió, está “exigir protección y trato digno a los migrantes, demandar el rescate y reconocimiento a nuestro patrimonio cultural, demandar respeto de los medios de comunicación y abogar por la no estigmatización de la gente negra, ampliar el acceso a la justicia y garantizar seguridad ciudadana para las mujeres y sus comunidades”.
La nicaragüense Dorotea Wilson, coordinadora general de la Red de Mujeres Afrolatinoamericanas,
Afrocaribeñas y de la Diáspora,. Crédito: Cortesía de la RMAAD

Dorotea Wilson, coordinadora general de la Red de Mujeres Afrolatinoamericanas, Afrocaribeñas y de la Diáspora (RMAAD), explicó a IPS que la plataforma no exige el reconocimiento de derechos, sino la aplicación de todos los tratados, leyes y convenciones internacionales que sobre las mujeres afro se rubricaron tras la Conferencia Mundial contra el Racismo, realizada en la ciudad sudafricana de Durban en 2001.

El de Managua “no es un documento de buenas intenciones, es un documento oficial de exigencia y demanda de implementación de políticas públicas de todos los países americanos…, para por fin empezar a reconocer y darle su lugar a las poblaciones negras del continente”, dijo Wilson, de nacionalidad nicaragüense. “Con esta plataforma, nosotras queremos avanzar en el cumplimiento de todos nuestros derechos en el marco del Decenio Internacional de la Población Afrodescendiente de la ONU”, agregó la lideresa de la RMAAD, presente en 24 países y con sede central en Managua.

La ONU declaró en enero el período 2015-2024 como el Decenio Internacional de los Afrodescendientes, centrado en la protección de los derechos de las personas de ascendencia africana, reconociendo sus aportes y la preservación de su rico patrimonio cultural. Según la ONU,  en América viven 200 millones de personas que se identifican como descendientes de africanos.

Wilson explicó que al culminar el decenio, las mujeres latinoamericanas esperan reducir el nivel de pobreza y documentar con datos fiables e indicadores constatables, la situación real de la población afrodescendiente del continente. “Si decimos datos fiables es porque nosotras no existimos en las estadísticas actuales, somos invisibles, por eso otro logro de esta cumbre es que en cada país de América vamos a implementar un observatorio de seguimiento de las demandas de esta cumbre”, explicó. Para este otro objetivo, ellas aseguran contar con el respaldo técnico e institucional de agencias de la ONU, países cooperantes europeos, organizaciones no gubernamentales, defensores de derechos humanos y promotores de derecho de género.

Además, buscarán que su plataforma de demandas sea recogida por la Organización de Estados Americanos para su seguimiento. La idea, explicó Wilson, es incidir en los Estados para obligarlos a definir políticas públicas a favor de las mujeres y población afrodescendiente; crear métodos de observación y verificación de las demandas que permitan, cuando se realice la próxima cumbre dentro de cinco años, analizar el desarrollo de las propuestas.

La coordinadora general de la RMAAD detalló que los testimonios de las mujeres participantes revelan una percepción de aumento de la violencia de policías y grupos raciales contra la gente negra, sobre todo en Estados Unidos y Brasil, dos países representados en la cumbre. “En Estados Unidos los crímenes por odio racial se conocen mundialmente, pero por la misma condición de invisibilidad de la población afrodescendiente de América Latina, las muertes violentas por razones raciales en la región no salen a luz pública”, dijo.

Nilza Iriaci reafirmó durante su participación en la mesa sobre derechos humanos, que “en mi país, Brasil, los crímenes de odio ocurren a diario, pero no hay escándalo por ello”, en un contexto regional la violencia racial está en aumento. Brasil es el país latinoamericano con mayor población afro.

En 2010, un estudio del Programa de Las Naciones Unidas para el Desarrollo, denominado Población Afrodescendiente de América Latina, actualizado dos años después, reveló que pese a registrarse avances legales e institucionales sobre los derechos de este segmento poblacional, sus condiciones de vida eran en su mayoría de pobreza y discriminación.

Para Vicenta Camusso, representante de las mujeres afrodescendientes de Uruguay, el contexto sigue el mismo de cuando se hizo el estudio. “Es el mismo de siempre: “nuestros derechos y nuestras condiciones de pobreza no han mejorado un ápice”, aseguró a IPS. Según ella, pese a que en todos los países de la región hay marcos legales a favor de los derechos de las mujeres y de las poblaciones afro, no hay asignación de recursos para su implementación. “En parte por ello la mayoría de las mujeres afro siguen viviendo en inferiores condiciones de vida frente a mujeres de otra raza y la juventud negra vive el mismo proceso de exclusión y violencia que sus antepasados contemporáneos”, dijo.

“Después de Durbán, poco o nada ha cambiado para la población femenina afrodescendiente de las Américas. Más de 80 por ciento de los afrodescendientes de la región viven en estado de pobreza y desigualdad social, con pocas oportunidades de superación por razones étnico-raciales”, denunció.
Camusso recordó que aquella conferencia contra el racismo surgió a partir de los esfuerzos oficiales de la comunidad internacional para establecer acciones tendientes a combatir el racismo, la discriminación racial, los conflictos étnicos y la violencia asociada a estas formas de discriminación.

La Declaración y Programa de Acción de Durban estableció el compromiso de los Estados, agencias de la ONU, de la cooperación para el desarrollo y de organizaciones privadas y sociedad en general, de “luchar contra el racismo, la discriminación racial, la xenofobia y todas las formas conexas de intolerancia”.

Del total de población negra americana estimada por la ONU,  poco más de 100 millones serían mujeres que “continúan sometidas a desplazamientos forzados, emigraciones ilegales, criminalización de jóvenes y abusos sexuales”, según el organismo.

Editado por Estrella Gutiérrez
Tomado de: http://www.ipsnoticias.net/2015/06/mujeres-negras-de-america-lanzan-decada-de-lucha/ 

11 de febrero de 2015

DECENIO INTERNACIONAL DE LOS AFRODESCENDIENTES. Reconocimiento, Justicia y Desarrollo.

La Asamblea General de las Naciones Unidas ha proclamado el 2015-2024 como el Decenio Internacional de los Afrodescendientes, buscando que: la comunidad internacional reconoce que los afrodescendientes representan un grupo específico cuyos derechos humanos deben promoverse y protegerse. Alrededor de 200 millones de personas que se identifican a sí mismos como descendientes de africanos viven en las Américas. Muchos millones más viven en otras partes del mundo, fuera del continente africano. Para este fin plantea una serie de actividades que se deben llevar a cabo en los distintos países con presencia afro. que se pueden consultar en el siguiente archivo: http://www.un.org/es/events/africandescentdecade/pdf/plan_action_spanish.pdf

                                         Imagen tomada de: http://www.un.org/en/events/africandescentdecade/photos.shtml

Trabajaremos para que la celebración del Decenio Afro sea fructífero para la vida concreta de los pueblos negros, en especial los de América Latina. Aún persiste en no pocas regiones de nuestros países una marcada desigualdad; lo cual no es un fenómeno espontaneo, sino una consecuencia de la siglos pasados. Por ello buscaremos en el Centro Afrocolombiano de Espiritualidad y Desarrollo Integral - CAEDI, la promoción de la memoria histórica. 
Esperamos que gran cantidad de grupos y movimientos sociales y religiosos se vinculen a este iniciativa. Les invitamos a visitar y conocer nuestra documentación en: http://www.centroafrobogota.org/  

CAEDI - Bogotá.