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3 de julio de 2015

"Este país ha sido construido a lomo de negro, y somos insignificantes"

Ray Charrupi, director de Chao Racismo, habla de su trabajo por superar los prejuicios y la discriminación en Colombia.


MARÍA JIMENA DUZÁN: ¿Qué pretende Chao Racismo?

foto: Daniel Reina Romer, R. Semana
RAY CHARRUPI: Chao Racismo está por la erradicación de prácticas racistas y discriminatorias socialmente aceptadas y reproducidas. Para lograr ese objetivo trabajamos en dos vías: lo urgente y lo importante. Lo urgente, es el respeto por el otro, sea del color que sea. Lo importante es la inclusión. Consideramos que es el arma más eficiente para el desarrollo social de este país.


M. J. D.: Según un informe de Usaid, nos rajamos en la inclusión de población afro en las empresas. Usted ha dicho que la exclusión va de la mano del subdesarrollo. ¿Cómo se puede romper ese círculo vicioso?

R. C.: Usted recibió de sus padres una carrera y a su vez sus padres recibieron la posta de sus padres. Nosotros los afrodescendientes estamos corriendo en esa carrera solo hace 160 años. Cuando nos liberamos de la esclavitud, salimos de ella desnudos y nos tocó primero ver cómo comíamos, luego cómo nos vestíamos y después procurarnos otros bienestares. Por eso digo que solo estamos corriendo en la carrera del bienestar hace 160 años. Eso genera una desigualdad y la desigualdad genera pobreza. Hoy el problema de las comunidades afrodescendientes es la pobreza o las secuelas de la misma. Es decir, ya hay negros como yo que hemos superado la pobreza con solvencia pero aun arrastramos el estereotipo propio de la pobreza. Y cuando usted se parece a la pobreza se parece a lo feo, a lo inseguro, a lo poco educado, a lo poco saludable, a lo peligroso. ¿Qué hace Chao Racismo? Romper esa ecuación social de racismo: la de que negro igual a pobre, o latino igual a mano de obra barata. ¿Y cómo se debe hacer? Mostrando otros referentes distintos a esa ecuación perversa.

M. J. D.: ¿En materia de liderazgo político cuáles son esos referentes que los inspiran para cambiar esa ecuación perversa? …lo pregunto porque hay casos lamentables como el del Negro Martínez. 

R. C.: En esa materia los afrocolombianos estamos muy mal. Pero hay unos líderes que están apareciendo que quisiera resaltar:  la gran Zulia Mena, alcaldesa de Quibdó, Paula Marcela Moreno, nuestra exministra, Nigeria Rentería nuestra alta consejera presidencial. Líderes como el exgobernador del Chocó Luis Gilberto Murillo destituido por el Consejo de Estado porque utilizó un dinero de un contrato para hacer una escuela cuando era director de la corporación autónoma del Chocó. A ese hombre le aplicaron un tecnicismo y dejaron al Chocó sin esperanza. Las cifras de ese hombre en su gestión fueron impresionantes y es equiparable a un Fajardo, con la diferencia de que este último sí pudo continuar. Mire, el establecimiento blanco por muchos años ha puesto un muro al Pacífico colombiano y solo se va allá a sacar, a extraer, no a invertir. Desafortunadamente muchos de nuestros líderes afros aprendieron de ellos. Esas prácticas excluyentes son el resultante de una política que Chao Racismo ha calificado de terrorismo de Estado: que es el abandono sistemático a un sector o a una determinada población.

M. J. D.: ¿Y por qué no se movilizaron en ese momento frente al caso del exgobernador del Chocó?

R. C.: En parte esa apatía tiene que ver con nuestra idiosincrasia. A nosotros nos enseñaron que negro no confía en negro y que negro no vota negro. Somos muy unidos en materia de necesidades primarias, pero cuando se trata de cuestiones que tengan que ver con desarrollo nos desperdigamos. Eso tiene un origen histórico: el blanco nos decía cuando éramos esclavos, “negro no confie en otro negro” . ¿Por qué lo decía? Para que nunca nos uniéramos ni nos subleváramos. Y ese lastre persiste 160 años después por la pobreza y por la educación tan precaria que tenemos. Ahora bien, nosotros sí protestamos, lo que pasa es que los medios en Bogotá no nos escucharon. A pesar de que este país ha sido construido a lomo de negro, los afrodescendientes somos insignificantes. ¿tenemos medios? No. ¿Los medios nos registran? Solo en momentos trágicos. ¿Usted cree que si hubiera habido eco de las protestas que hubo, otro no hubiera sido el cantar? Que sea esta la oportunidad para decirles a los medios que ya no se meten allá, que por lo menos registren a aquellos que a pesar del pantano, crecen como flor hermosa. Lo difícil en esas condiciones es ser un buen líder. En el hambre nadie es bueno, pero a pesar de eso hay gente como Luis Gilberto o como Óscar Gamboa, alto consejero de Asuntos Afro, quien organizó un evento que también pasó de agache y en el que estuvo invitado Jesse Jackson: la Cumbre mundial de mandatarios afrodescendientes. La empresa privada dijo que era una reunión de negros y no nos acompañó.

M. J. D.: ¿Y la circunscripción especial de negritudes sí los representa?

R. C.: El espíritu de esa herramienta era que por vía de discriminación positiva llegaran los que no pueden llegar. Por esa circunscripción han llegado personas buenas como María Isabel Urrutia. Pero ahora sí estamos fregados porque se metieron las mafias electorales de la manera más cobarde. ¿Qué rayos hace María del Socorro Bustamante como candidata de los afrocolombianos si no conoce de ningún proceso afro?  

M. J. D.: ¿Qué opina de que el acuerdo del Pacífico se hubiera firmado en Cartagena?

R. C.: El notablato caleño estaba  feliz  con la cumbre del Pacífico que se realizó en el Club Campestre de Cali y Buenaventura estaba brava porque debió hacerse allá. Ahora el notablato caleño que hizo esa cumbre sin el Pacífico está muy ofendido porque la última fue en Cartagena. Al presidente  le faltó un asesor en materia de inclusión. El problema no era el lugar, sino que no se llevó al Pacífico a ser parte de ese acuerdo. No se convocaron a los gobernadores, ni a los alcaldes ni a las fuerzas vivas. El Pacífico no es la Sociedad Portuaria. Este gobierno tiene buenas intenciones pero carece de la matriz de inclusión. 

M. J. D.: ¿A usted no lo invitaron a ninguna de las dos?

R. C.: A mí ni me voltearon a mirar.

M. J. D.:  ¿Se ha metido en política?

R. C.: Fui gerente de Juventudes de Sergio Fajardo en su campaña presidencial y fui secretario de Turismo del Valle. No tengo partido pero desde Chao Racismo participamos en política por fuera de las elecciones.

M. J. D.: ¿Y por qué llega a fundar Chao Racismo?

R. C.: Porque soy hijo de una persona que consideraron loca. Y la consideraron loca porque hizo la primera acción judicial en Colombia en contra del racismo: entuteló a la Negra Nieves de Consuelo Lago.

M. J. D.: ¿Y por qué la entuteló si es una caricatura?

R. C.:  A mi papá le decían que por qué se había metido con la Negra Nieves si era una institución de Valle del Cauca y él respondía que lo había hecho porque ese personaje le ponía un techo aspiracional a los afros y reproducía unas estéticas que no nos generaban mayor bienestar. No tenemos nada en contra de las mujeres negras que se han ganado la vida de empleadas del servicio. ¿Pero es con esas imágenes que le vamos a decir a una niña en Aguablanca que se acueste, estudie, sea juiciosa, respete a los demás, porque lo que le espera es ser palenquera? El pleito se perdió en primera y en segunda instancia. Y recuerdo que el fallo decía que la Negra Nieves mostraba en su blanca sonrisa la candidez de las gentes negras frente a los trabajos serviles. El único que salvó el voto fue Carlos Gaviria. 

tomada de: http://noticias.terra.com.co/colombia/utilizan-a-un-negro-esclavo-para-promocionar-a-cartagena,a2ff0775333e5310VgnVCM4000009bf154d0RCRD.html
M. J. D.: ¿Su papá vive?

R. C.: Murió cuando yo tenía 19 años pero vivo en el sueño de mi papá. Y como dijo Michael Douglas recibiendo su primer Oscar, desde que estoy en Chao Racismo me quité un peso de encima porque es muy difícil ser hijo de un grande. Desde allí hemos logrado cosas de las que mi papá estaría muy orgulloso: logramos la destitución del primer funcionario que incurrió en discriminación. Fue en 2012 que a Paola Mordecay, gerente de Mercadeo de la Corporación de Turismo de Cartagena se le ocurrió la genialidad de que la mejor manera de promocionar Cartagena era mostrando a un negro con taparrabos y encadenado. Nos fuimos con todo y logramos su destitución.


M. J. D.: La primera vez que escuché de Chao Racismo fue cuando protestaron por la foto de la revista ‘Hola’ en la que pusieron como fondo a dos negras vestidas con delantales.
Polémica foto Revista HOLA

R. C.: Yo era un abogado de empresas al que no le convenía arrancar con todo un tema de activismo. Estaba haciendo plata, creyendo que desde la empresa privada se podía trasformar este país. Y esa foto me hizo confrontar: esa noche me habló mi padre en sueños, me habló Changó, Luther King, Malcolm X, Mandela, Mohamed Ali. Y al otro día decidí que si nos íbamos a meter lo íbamos a ser con todo. Presenté una denuncia penal por racismo contra la revista. Y ahí nació Chao Racismo. Desde entonces estoy quebrado pero feliz. Entendimos que el racismo es un tema económico y que es en el mercado donde se nos discrimina y que había que utilizar la publicidad para dignificar a las minorías. Y que la vía para lograrlo es la inclusión.   

M. J. D.: De ese país que vivió su padre al de hoy, ¿qué ha cambiado en materia de racismo? 

R. C.: No es que haya cambiado mucho. Es que hemos estudiado más.  

Tomado de: Revista SEMANA :http://www.semana.com/nacion/articulo/en-plata-blanca-con-ray-charrupi/379027-3 

16 de octubre de 2013

Bogotá negra (una visión)

Especial multimedia de El Tiempo


En unos 10 barrios de Bogotá, la población negra se ha sentido amenazada.

Sin importar los kilómetros de distancia que hay entre estas localidades, en Suba, San Cristóbal, Rafael Uribe Uribe, Bosa y Engativá se respira miedo, discriminación y frustración. En unos 10 barrios de estas zonas, donde la mayoría de la población es de tez negra -proveniente generalmente de la Costa Pacífica y la Costa Atlántica-, en más de una ocasión han amenazado, herido o asesinado negros; varios conductores de servicio público se rehúsan a entrar a esos sectores porque temen ser agredidos verbal o físicamente; y propietarios de casas y apartamentos optaron por no volverles a arrendar a personas de color, pues donde le alquilaban a uno terminaban viviendo más de 10.

“Los negros están matando y atracando a los blancos”, se quejaban los vecinos del barrio Rincón de Suba, a principios del año pasado, ante las autoridades locales (alcaldía menor y Policía de Suba) y administración distrital. Los líderes de la comunidad afro, por su parte, aseguraban que solo los juzgaban por su color de piel; que este era un claro hecho de discriminación racial. “Decían que los negros robaban, hacían bulla en la calle y eran agresivos, pero no pueden juzgar si son buenos o malos solo por el color de la piel. Hay que entender que, cuando llegan a Bogotá, forman colonias con gente de su tierra, mediante las cuales se acompañan y se ayudan; esto sin hacerle mal a nadie”, explicó Rudesindo Castro, exdirector de Asuntos Étnicos del Distrito.

Problemas de convivencia y agresiones entre blancos (mestizos) y negros son el pan de cada día en esos seis puntos de la capital, donde se concentra la población afrocolombiana. Allí se aglutinan más de 70.000 afros de los 129.022 que, según una estimación realizada por un grupo de investigadores del Centro de Estudios Sociales de la Universidad Nacional, residen en Bogotá. La mayoría de ellos llegan buscando mejorar sus condiciones de vida y comienzan a laborar básicamente en ventas informales, vigilancia y construcción.

“No es que seamos racistas, es que (a los afrocolombianos) no los vemos trabajando, pero sí atracando los fines de semana. Después de las 10 de la noche pasan en grandes grupos gritando y haciendo escándalos; le dan patadas a las puertas, rompen los vidrios y al día siguiente se ven muertos, heridos”, reza una carta firmada por 52 vecinos que residen entre las calles 125B y 131, entre carreras 91A y 93A (también en Suba), que fue enviada a la Alcaldía Mayor, a finales del 2011, con el ánimo de conocer por qué las autoridades no tomaban medidas al respecto.

Los ataques también golpean -de forma recurrente- a las personas de raza negra. El 7 de abril de este año, Jimmy Pontón, quien llegó de Jamundí, Valle, murió tras ser herido con arma blanca en el barrio El Claret, en Rafael Uribe Uribe, por un hombre al que supuestamente “no le gustan los negros (…) por ser negro lo mataron”, concluyeron familiares de la víctima ante los medios de comunicación.

Protección a negros y blancos

La Secretaría de Asuntos Étnicos, que comenzó a funcionar en Bogotá el 15 de julio de 2011, básicamente con el ánimo de fomentar la no discriminación, la protección a la cultura afro y el auto reconocimiento, ha detectado hechos de este tipo en la ciudad. “La gente estaba empeñada en asociar a la población afro con delincuentes. Incluso, hay quienes aún no les arriendan porque dicen que detrás de un negro llegan como 15 más, que les ocupan las casas. Muchos se sienten rechazados o señalados hasta por la Policía porque aseguran que estar en grupo es razón suficiente para mandarles una patrulla”, dijo Castro.

Por eso se han organizado con el ánimo de mejorar la convivencia. “Hemos tenido que hacer mesas de trabajo en las localidades para bajar los ánimos. Quienes no les arrendaban, por ejemplo, cedieron y accedieron a dejar que sus familiares se quedaran unas semanas y luego se reubicaran, mientras ellos (personas afro) se comprometían a cumplir con los plazos y con las normas”, agregó.

En otro escenario, varios conductores se niegan a transportarlos. “Después de las 8 de la noche yo no los recojo; si voy por esos barrios de negros, especialmente los que quedan en Bosa y Ciudad Bolívar, prefiero pasar de largo. Son muy peleoneros, no pagan la carrera y hasta me terminan rompiendo los vidrios o sacando cuchillo”, dijo un conductor de taxi, que pidió la reserva de su nombre por seguridad.

Si bien es cierto que no hay cifras oficiales que muestren un comparativo entre el número de riñas en las que se ven implicados afrocolombianos y en las que no (sería discriminatorio, dicen las autoridades), la Policía asegura que el número de grescas en los barrios donde se concentra la población afro -y donde además hay sitios de entretenimiento exclusivo para ellos como peluquerías, tiendas y bares- aumenta especialmente los fines de semana; que en varios de ellos también se excede la capacidad permitida y se incumple con el horario de cierre.

Pero las personas de tez negra sufren en silencio. “Nos toca vivir abusos y matoneo. No nos alquilan por ser negros, porque somos de familias numerosas; llegamos a Bogotá solo a engrosar los cordones de miseria. No hay un entendimiento de la política de victimización, desde el gobierno, dirigida a nuestro territorio. Hasta el momento no le ha interesado que su ciudadanía se entere de lo que en realidad está pasando en los territorios, sobre todo en lo urbano, porque aquí es más fuerte la violencia y la discriminación que en la zona rural”, afirmó Virgelina Chará, coordinadora de la Asociación para el Desarrollo Integral de la Mujer, la Juventud y la Infancia, que trabaja, entre otros, con víctimas de desplazamiento y familiares de desaparecidos.

“Cuando me vine para Bogotá fue muy duro; llegué sin dinero y con ilusiones de progresar. Mi familia y yo terminamos en una piecita muy pequeña de Teusaquillo. Pasaron meses sin empleo hasta que conseguimos trabajo y las puertas se nos abrieron”, dijo Henry Belálcazar, un valluno que desde hace más de 10 años vive en la ciudad.

“Hay un problema claro de intolerancia y de estigmatización contra los afrocolombianos (…) la información que se tiene sobre esta población en la ciudad es básica, tanto que las últimas cifras del número de afros que viven en Bogotá se basan en los datos que arrojó el Censo de 2005, y estas son mucho menores a las reales”, explicó Andrés Mesa, investigador del Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH).

“Mientras tengamos discriminación, tendremos pobreza, desempleo, prostitución, violación de derechos y desplazamiento (…) que nos asesinen por ser negros, por vivir en X o Y localidad, porque los negros hacen bulla. Esto seguirá pasando hasta que la gente logre entender las culturas y la visión política de las comunidades negras, palanqueras y raizales”, concluyó Virgelina Chará.

Línea de tiempo: el camino hacia la igualdad
 
 
Black Bogotá

In about 10 neighborhoods in Bogotá, the black population has felt threatened.

Regardless of the miles of distance between these Bogotá localities, in Suba, San Cristóbal, Rafael Uribe Uribe, Bosa and Engativá, it breathes fear, discrimination and frustration. In about 10 neighborhoods in these areas, where most of the population have black skin - usually coming from the Pacific and the Atlantic coasts -, on more than one occasion they have threatened, injured or killed blacks; several public service drivers refuse to enter these sectors because they fear being attacked verbally or physically, and houses and apartment owners chose not to rent to people of color, because they ended up living more than 10.

"Blacks are killing and robbing whites," complained neighborhood residents of Suba Corner, at the beginning of past year, with local authorities (Suba administrativa mayor and police) and Capital District administration. The Afro community leaders, meanwhile, claimed that they were only judged by their skin color, that this was a clear fact of racial discrimination. "They said that blacks stole, made noise on the street and were aggressive, but we can not judge whether they are good or bad only by skin color. One must understand that, when they get to Bogota, form colonies with people of their land, through them they accompany and help each other, they do it without any harm for anyone," said Rudesindo Castro, former District Ethnic Affairs director.

Coexistence problems and aggression among whites (mestizos, from mixed ancestry) and blacks are business as usual in these six parts of the capital, which concentrates the Afro population. There are over 70.000 afros from the 129.022 living in Bogotá, according to an estimate by a group of researchers from the Centre for Social Studies of the National University. Most of them come looking to improve their live conditions and begin to work primarily on informal sales and as building workers.

"It is not that we are racist, is that you do not see them (the Afro-Colombians) working, but robbing at weekends. After 10pm they go in large groups shouting and making scandals, kicking the doors, breaking glasses and the next day you see dead, wounded," reads a letter signed by 52 residents living between the 125B and 131 streets, between 91A and 93A roads (also in Suba); it was sent to the Mayor, in late 2011, with the aim of knowing why the authorities did not take action.

Attacks also hit -recurrently- black people. On April 7 this year, Jimmy Pontón, who arrived from Jamundí, Valle del Cauca, died after being stabbed and injured in the Claret neighborhood, in Rafael Uribe Uribe locality, by a man who supposedly "does not like black people (... ) he was killed for being black," concluded the victim's family to media.

Protection for blacks and whites

The District Agency of Ethnic Affairs, which began operating in Bogota on July 15, 2011, primarily with the aim of promoting non-discrimination, protecting Afro-Colombian culture and self-recognition, it has detected such events in the city. "People were determined to associate Afro people with criminals. Even, some people still do not rent them because they say that behind a black arrive 15 more at least to the houses they lease. Many feel rejected or marked up by the police because they claim to be in groups is reason enough to send them a patrol," said Castro.

So it was organized with the aim to improve relationships. "We had to do work-tables in the localities to lower tempers. Those not renting, for example, relented and agreed to let their families to stay a few weeks and then be relocated, while they (Afro-Colombian people) promised to meet deadlines and standards," he added.

In another scenario, many drivers refuse to transport them. "After 8 pm I did not pick them up;if I walk through blacks neighborhoods, especially those who are in Bosa and Ciudad Bolívar, I prefer to pass by. They are very quarrelsome, do not pay the run and they even end up breaking a glass or pulling out a knife," said a taxi driver, who asked not to be named for security.

While it is true that no official figures comparing the number of fights with Afro-Colombians involvement and the ones without it ("it would be discriminatory," officials say), the Police says the number of brawls in neighborhoods with Afro concentration - and where there is also exclusive entertainment sites for them as hairdressers, shops and bars- increases especially at weekends, that several of them also exceed allowed capacity and use to infringe closing time.

But black-skinned people suffer in silence. "We are living abuse and bullying. They don't rent us because we're black, because we have large families; we arrived at Bogota only to swell the misery. There isn't an understanding of victimization politics, from the government, led to our territory. To the day, there hadn't been the interest to make the public become aware of what is really going on in the territories, especially in urban areas, because here violence and discrimination are stronger than in rural areas," said Virgelina Chará, coordinator of the Association for the Integral Development of Women, Youth and Children; they work, among others, with victims of displacement and friends of missing persons.

"When I came to Bogotá it was very hard, I came without money and with illusions of progress. My family and I ended up in a tiny little room at Teusaquillo [locality]. We spent months unemployed until we got work and we opened the doors," said Henry Belalcazar a man from Valle who for more than 10 years living in the city.

"There is a clear problem of intolerance and stigmatization against Afro-Colombians (...) the information you have on this population in the city is basic, while the latest figures on the number of afros living in Bogota are based on data resulting from 2005 Census, and these are much smaller than the real" explained Andrés Mesa, Colombian researcher Institute of Anthropology and History (ICANH).

"While we have discrimination, we have poverty, unemployment, prostitution, rape and displacement rights (...) that we are murdered for being black, living in X or Y location, because blacks make noise. This will continue to happen until people achieve to understand the cultures and the political vision of black communities, raizals (islanders) and palanqueras" concluded Virgelina Chara.

 

18 de julio de 2013

Análisis: Trayvon Martin y el racismo en las cortes de EE.UU.

Imagen: Werthmedia/Flickr
El caso de Trayvon Martin, el joven afroamericano muerto de un balazo en el pecho por un vigilante de barrio en una pequeña ciudad del centro de Florida, ha generado olas de protesta en todo el país, un millón y medio de firmas y gran actividad en medios sociales.

Tan sólo en Los Ángeles se realizó una protesta este fin de semana y se prepara una marcha para este lunes por la tarde en el Centro de Los Angeles, en la que se convoca a los participantes a usar suéteres con capucha, como el que llevaba puesto el joven Martin el 26 de Febrero, día en que fue baleado por George Zimmerman.

Hasta el Presidente Barack Obama reflexionó el viernes pasado sobre el suceso, indicando que si él mismo tuviera un hijo, "se parecería a Trayvon".

¿Qué hace que este caso haya tocado la fibra de tantas personas en todo el país?

Hay diferentes elementos que hacen que el caso Martin Trayvon sea tan llamativo y movilizador, apuntan diversos observadores.

Quizá el más importante de ellos es el humano: la muerte, a todas luces injustificada, de un joven de 17 años que caminaba por el interior de un complejo de apartamentos donde uno de sus progenitores tiene residencia.

George Zimmerman, quien aparentemente se declara a sí mismo como vigilante de barrio y que después se supo tenía por costumbre llamar constantemente a 911 para reportar actividades para él sospechosas, lo observa, llama a emergencia y luego le dispara, matándolo.

A eso se añade el elemento racial, las extrañas acciones –o falta de acción- de las autoridades locales cuando se presentan en el lugar de los hechos y las tensiones raciales que ya existen en esa región de Florida, y tenemos un caso de resonancia nacional.

"Alguien tomó una vida inocente pero más allá de eso, en la mente de millones de afroamericanos automáticamente surge la historia de los estereotipos que hemos vivido por siglos. La idea de que un joven negro es una amenaza, no importa si hay otras razones para pensarlo", apunta Mark Sawyer, profesor de ciencias políticas y estudios afroamericanos de UCLA.

Sin embargo, quizá el caso no hubiera generado tanta reacción si la policía hubiera actuado de manera diferente. De acuerdo a todas las versiones de prensa, cuando la policía llegó al lugar, Zimmerman alegó que había disparado en defensa propia y no sólo no lo arrestaron, sino que no revisaron sus antecedentes ni le administraron pruebas de alcohol o drogas, lo cual es normal en investigaciones.


Imagen: rippdemup
"Le disparó... porque era negro y llevaba una sudadera con capucha"
"La policía no hizo nada, eso es lo impresionante", apunta Christopher Leibig, un abogado criminalista entrevistado para esta historia. "Si la policía hubiera actuado como debiera, hubieran evaluado las evidencias y consultado con la Fiscalía antes de decidir que no había razón para acusar a Zimmerman".

Pero Zimmerman aún está libre. La policía alegó en un principio que debido a las leyes de Florida sobre defensa propia (la conocida, "Stand your ground law") no podían arrestarlo. El propio jefe de policía de Sanford dijo que "no había evidencias para no creer su versión de que disparó en defensa propia".
Sin embargo, expertos legales opinan diferente.

"Aquí no se está interpretando adecuadamente lo que dice la ley de Florida", apunta Marc McBride, otro abogado criminalista que practica en Los Ángeles. "Según todo lo que sabemos, Zimmerman lo persiguió, desafió las órdenes de no perseguirlo que recibió por teléfono y le disparó un tiro en el pecho, a matar. No puedes crear un homicidio y luego esconderte detrás de una ley".

Pero Zimmerman lo hizo, y en un principio, la policía local le dio la razón. Tras un voto de no confianza por parte del concejo municipal de la ciudad, el jefe de policía de Sanford se retiró temporalmente del puesto. Actualmente el caso está siendo investigado por un Gran Jurado criminal y por el Departamento de Justicia Federal.

"Un policía llega a la escena de un tiroteo donde alguien falleció, alguien que no estaba armado y simplemente toma la palabra del que lo tiroteó, no le revisa los antecedentes, no le hace pruebas. Pronto salen las evidencias de que este hombre llamaba constantemente al 911, sus antecedentes violentos…", apunta Mc Bride. "Nada parece coherente".

El apunte de que Zimmerman aparentemente es mitad latino-de madre peruana-no impresiona demasiado a Randy Jurado, director ejecutivo del Centro de Acción Social y activista comunitario. El padre de Zimmerman escribió una carta a un periódico de Florida indicando que su hijo no era racista y que "se parece más a Martin" que a un joven blanco.

Imagen: Hufftington Post
La imagen de Martin Luther King con capucha
se volvió viral en las redes sociales
"Para mí es absolutamente irrelevante de qué origen étnico o raza es Zimmerman. Hay mucha violencia que ocurre entre minorías. Es obvio que una minoría puede discriminar a otra personas por su raza", dijo Jurado. "Este caso genera muchas preguntas. ¿Cómo podía tener un arma si ya se sabía que era una persona inestable? Por ejemplo".

El trasfondo de tensiones raciales en Florida es otro asunto a considerar.

"Yo he vivido en esa zona y allí siempre hay la sensación de que las tensiones entre la numerosa comunidad afroamericana y los grupos que tienen el poder, mayoritariamente anglos, está a punto de hervir", apuntó David Johnson, un asesor político que ahora vive en Atlanta pero antes lo hizo en la Florida Central por muchos años.

ThinkProgress, por su parte, resaltó los casos en los que se condenó a afrodescendientes en la misma situación de Zimmerman:

  • Marissa Alexander recibió 20 años en prisión por sólo hacer un tiro de advertencia a su esposo que, según ella, pretendía intimidarla.
     
  • John McNeil mató de forma accidental a un joven blanco que invadió su propiedad, recibió cadena perpetua, pero medios y políticos poderosos lograron que se cambiara a libertad condicional después de 6 años en prisión.
     
  • John White intentó defender su propiedad de un grupo de jóvenes blancos y, por desgracia, uno de ellos resultó herido por accidente.  Lo declararon culpable, pero el entonces gobernador de New York le conmutó la pena, luego de 6 meses en la cárcel.
La mayoría de los medios suele ignorar las tensiones raciales entre afrodescendientes e hispanos (Zimmerman es peruano-estadounidense; sólo en Perú parece destacar este detalle).  Los afroestadounidense perciben el racismo solapado de los latinoamericanos y sus descendientes, que no han vivido un lucha por los Derechos Civiles en sus países de origen; mientras, los hispanos se sientes discriminados por su permanente relación con la inmigración ilegal y las nuevas leyes draconianas para impedirla.  Los afrodescendientes latinoamericanos apenas empiezan a ser visibles en la inmensa gama de mezcla racial de los Estados Unidos actuales.


Ver también: Sube el nivel de prejuicio anti minorías en EEUU (protestante digital)


26 de abril de 2013

Pensamiento AFRO de la Mesa Nacional de Organizaciones Afro


   

La Conferencia Nacional de Organizaciones Afrocolombianas, CNOA, la Asociación Nacional de Afrocolombianos Desplazados, Afrodes, y el Movimiento Nacional Cimarrón, tres de las organizaciones afrocolombianas más importantes, integran la Mesa Nacional de Organizaciones Afro ("La Mesa").  Lanzaron, hace poco, su nuevo canal de información conjunto, un logro largamente esperado.

Las tres organizaciones han demostrado que pueden llevar el Movimiento Afrocolombiano a un nivel diferente, con documentos de política bien sustentados, un trabajo de discusión jurídica profundo y una movilización visible.  La Mesa busca literalmente "convertirse en un espacio político de articulación, unidad de acción, interlocución y movilización de las organizaciones sociales nacionales y regionales y de las redes de consejos comunitarios".

Pensamiento AFRO, en su primer número, publicó tres documentos: uno de Danny Ramírez, sobre la violencia contra las mujeres y los feminicidios, otro de Gustavo Adolfo Lugo, sobre cooperación internacional y población afrodescendiente, y por último pero no por menos, uno de Acxán Duque sobre los derechos de las víctimas negras, afro, raizales y palenqueras.

El anhelo es lograr un mejor presente y futuro para la población afrocolombiana y su movimiento organizativo.  ¡Ojalá se logre y con un amplio espectro!

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28 de febrero de 2013

Seminário: Os territórios Tradicionais e o Estado Brasileiro



Participantes do Seminário: Os territórios Tradicionais e o Estado Brasileiro, divulgam Carta Final do Encontro, onde reafirmam seus processo de luta, de resistência e o intuito de fortalecer a articulação dos povos e comunidades originárias. Leia o documento na íntegra:

“O mundo está doente; precisa de cura” (Ninawa, Hunikui, Acre)

No âmbito dos eventos da V Semana Social Brasileira e do Encontro Unitário dos Povos do Campo, das Águas e da Floresta, nós, povos indígenas, quilombolas, pescadores artesanais, seringueiros, vazanteiros, quebradeiras de coco, litorâneos e ribeirinhos, comunidades de fundo e fecho de pasto e posseiros de todo o Brasil, mulheres e homens de luta, nos encontramos em Luziânia GO, nos dias de 25 a 28 de fevereiro, para partilhar cruzes e esperanças e repensar as nossas lutas frente ao avanço cada vez mais acelerado e violento do capital e do Estado sobre os nossos direitos.

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Vivemos o encontro como um momento histórico, que confirma a realidade indiscutível de uma articulação e aliança entre povos indígenas, quilombolas, pescadores artesanais e camponeses. O diálogo entre povos e comunidades que expressam culturas e tradições diferentes, freqüentemente marcadas por preconceitos e rejeição, volta-se para a defesa e reconquista dos nossos territórios. Este é o processo que unifica sonhos e estratégias na construção de um País diferente que se opõe à doença capitalista do agro e hidronegócio, mineração, hidroelétricas, incentivada e financiada pelo Estado, em nome do chamado desenvolvimento e crescimento do Brasil.

Não nos deixaremos curvar pelo avanço insaciável do capitalismo com o seu cortejo de políticas governamentais nefastas e genocidas. Território não se negocia não se vende não se troca. É o espaço sagrado onde fazemos crescer a vida, nossa cultura e jeito de viver, nos organizar, ser livres e felizes. “Territórios livres, já!!!”.

“A senzala não acabou. Ficamos livres das correntes e dos grilhões, mas continuamos presos ao cativeiro do sistema”. (Rosemeire, Quilombo dos Rios dos Macacos, Bahia)

Constatamos, mais uma vez, com dor e angústia, o retrocesso armado pelos três poderes do Estado para desconstruir, com leis, portarias, como a 303, PEC 215, ADIN 3239, e decretos de exceção, a Constituição, que garante, em tese, os nossos direitos territoriais e culturais. É revoltoso e doído o que estamos passando nas nossas aldeias, quilombos e comunidades: nossos territórios invadidos, a natureza sendo destruída, nossa diversidade cultural desrespeitada e a sujeição política via migalhas compensatórias. Querem nos encurralar! Sofremos humilhações, violências, morte e assassinatos, o que nos leva a tomar uma atitude.

O primeiro passo para uma verdadeira libertação do cativeiro a que estamos submetidos, é continuar o diálogo intercultural, para conhecermos melhor nossas diversidades, riquezas e lutas. Segundo passo é encontrarmos estratégias de unificação de nossas pautas para a construção de uma frente unificada, que possa se contrapor, com eficácia, ao capital e ao Estado, a partir de mobilizações regionais dos povos indígenas e das populações do campo, das águas e da floresta.

Estamos de olho nas ações dos três poderes do Estado brasileiro, para nos defendermos do arbítrio da desconstrução dos direitos e da violência institucional e privada.

Diante da total paralisia do Governo Dilma em cumprir a Constituição e na contramão da legislação internacional (OIT 169) que decretam o reconhecimento dos direitos dos povos indígenas e das populações tradicionais, exigimos a imediata demarcação e titulação dos nossos territórios.

Acreditamos que a nossa luta, na construção de projetos de Bem Viver, é sagrada, abençoada e acompanhada pelo único Deus dos muitos nomes e pela presença animadora dos nossos mártires e encantados.


Luziânia, 28 de fevereiro de 2013.


13 de diciembre de 2012

WOLA rechaza de manera categórica el asesinato de líder afrocolombiano



La Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA, por sus siglas en inglés) condena fuertemente el asesinato del líder afrocolombiano Miller Angulo Rivera. El Sr. Rivera fue asesinado con arma de fuego el primero de diciembre de 2012 en la ciudad de Tumaco, en la costa pacífica de Colombia. Tenía 33 años de edad y deja una esposa, una hija y un hijo. WOLA expresa sus condolencias más sinceras a la familia del sr. Rivera.

Miembro de la Asociación Nacional de Afrocolombianas Desplazados (AFRODES), el sr. Rivera abogaba por los derechos de los afrocolombianas desplazados y sirvió como secretario técnico de la Mesa Municipal de Víctimas de Tumaco. También fue líder activo en el movimiento en defensa de las tierras de las comunidades afrocolombianas. WOLA colaboró con él en sus esfuerzos por defender los derechos de los afrocolombianas desplazados por el conflicto. El asesinato viene después de que había recibido varias amenazas de muerte por parte de dos grupos paramilitares, las Águilas Negras y el Grupo Anti-Restitución de Nariño (GAR).

El asesinato del sr. Rivera, después de haber recibido múltiples amenazas de muerte, destaca que estas amenazas tienen que ser tomadas en serio, hay que investigar sus orígenes y los amenazados necesitan medidas de protección.  El 13 de noviembre, las Águilas Negras circularon una amenaza de muerte listando a AFRODES y a otros grupos e individuos, los copartes más cercanos de WOLA.  Incluyeron a varias organizaciones afrocolombianas regionales y organizaciones de mujeres en las áreas de Chocó, Cundinamarca, Nariño, Valle del Cauca y Cauca. Se les incluyó en la amenaza del día 13 de noviembre, que WOLA denunció a las autoridades estadounidenses y colombianas; las mismas que aún no han tomado las acciones apropiadas para proteger a las personas que se encuentran en alto riesgo.

WOLA está sumamente preocupada por la seguridad de los líderes y lideresas de AFRODES, y en particular por la seguridad de 22 líderes y lideresas que han pedido medidas de protección a la Unidad Nacional de Protección y no las han recibido. El Congreso de los EE.UU. ha puesto condicionamientos a la ayuda militar a Colombia.  Afirman que este país tiene que proteger a sus líderes y lideresas afrodescendientes para recibir los fondos. Instamos al Departamento del Estado de los EE.UU. a que comunique a las autoridades colombianas la importancia de asegurar la protección de los líderes amenazados. También llamamos a que se investigue de forma inmediata el asesinato del sr. Rivera y se termine en la captura de los responsables.

En 2010, AFRODES recibió el Premio WOLA de Derechos Humanos por dedicarse durante más de diez años a la defensa de pueblo afro en situación de desplazamiento y confinación.




2 de noviembre de 2012

¿Por qué la pobreza? - En tus manos - Cali, Colombia



Cali, Colombia: La 11va ciudad más violenta en el mundo.

(Voz)

Más del 40% de los homicidios suceden en el Distrito de Aguablanca.

(Voz)

EN TUS MANOS

(Voz)

Colombia: rodeada de violencia ¿qué haces tú?

Cerca de 40 bandas en Aguablanca son responsables de más de 200 muertes cada año.

Más de 5000 chicos y chicas entrenan cada día en una de las 80 escuelas de salsa de Aguablanca.


Filmada en la escuela de Yair Angulo Salazar "Academia Rey del swing de la salsa"
 

23 de octubre de 2012

En Tumaco, 50 jóvenes desafían un destino violento


El fútbol suele ser un alivio en medio de las balas. En esta cancha de arena, ubicada en el barrio Nuevo Milenio de Tumaco, hay jóvenes que se negaron a la violencia, que prefieren correr detrás de un balón.

Ellos no matan, ni roban, ni extorsionan. Historia de chicos anormales.
Por: Laura Marcela Hincapié Serna, enviada especial a Tumaco

Y su tío insistía. En la mañana, en la tarde, en la noche. A veces, le pasaba uno que otro billete de $20.000 para tentarlo. “Hágale mijo, no sea pendejo”. Y John Edward que no, que él no quería meterse con esa gente, que lo dejara sano.

El trabajo que debía hacer el pelado de 16 años, según su tío, era tan sencillo como el de un mensajero: parcharse en una esquina, entregar paquetes, avisar la llegada de los tombos, cobrar las cuotas a comerciantes. El sueldo: $300.000 mensuales.

En Tumaco a los menores que cumplen estas funciones se les conoce como campaneros. La mayoría trabaja para los grupos armados que se pelean, que se matan por el municipio: las Farc y ‘Los Rastrojos’. El 50% de los miembros de estas bandas, según lo estiman las autoridades, corresponde a adolescentes que empiezan así, como mensajeros, y luego se convierten en sicarios, extorsionistas, reclutadores.

John Edward sigue firme. La voz no le tiembla para rechazar a su tío. Y eso que su hermano aceptó hace un año esa propuesta y su primo también y su amigo y su cuñado y el hijo del señor de la tienda...

Pero si el muchacho tuvo que dejar el bachillerato porque no tenía plata para la matrícula; si pensar en una universidad para él es un sueño tan ingenuo como ser presidente, astronauta, estrella de rock; si su mamá es conchera (recoge piangua) y no gana más de $20.000 a la semana; ¿Por qué se niega a aceptar la propuesta de su tío? ¿Por qué no quiere ganarse $300.000 fijos al mes? ¿Acaso está loco?

En el puerto solo el 1% de los jóvenes va a la universidad, el 40% no acaba el bachillerato. En la Universidad de Nariño, la única institución pública en el municipio, las matrículas son inalcanzables para las familias que viven de la pesca: $600.000 el semestre, el doble de lo que cuesta en Pasto.

***

Francisco se amarra los guayos y se sube las medias hasta la rodilla; Steven ya está parado en la portería, un arco hecho con palos de guadua; Julián escribe en un cuaderno de ositos la lista de los jugadores de hoy sábado 20 de septiembre; Jeison, Alex, Carlos, Mauricio, están calentando en la mitad de la cancha.

El uniforme: pantalonetas, camisetas manga sisa, gorras al revés, aretes en las orejas, las cejas. No parecen futbolistas, lucen como un grupo de cantantes de rap que cayó en ese lugar por accidente.

La escena ocurre en la sede del Centro Afro del barrio Nuevo Milenio de Tumaco, uno de los más violentos del municipio, donde en cada esquina los habitantes han visto a hombres disparar; agonizar, morir.

La cancha es un rectángulo de arena encerrado por mallas de alambre. En el lugar hay un afiche de tela que se mueve con el viento de las 5:00 p.m.: “Los pacíficos somos más, te invitamos a construir la paz”. Alrededor hay 10 jóvenes sentadas en pupitres esperando que empiece el partido, parece que estuvieran listas para recibir una clase. Quizá sea así. En ese lugar a los menores se les enseña que el destino, ese que parece tan predecible en un puerto donde los niños aprenden a hablar en medio del eco de disparos y el estallido de bombas, puede cambiar de rumbo, como un partido de fútbol, como un gol en el último minuto.

Este año en Tumaco han sido aprehendidos 40 adolescentes, 28 más que el año anterior: un aumento del 122%, según la Policía Nariño. Los delitos: homicidio, extorsión, hurto a personas, porte ilegal de armas de fuego, tráfico de estupefacientes.

John Edward, el del tío insistente, es el capitán del equipo. Hace un año está a cargo de los muchachos que se reúnen todas las tardes a patear el balón. Al Centro asisten en total 50 adolescentes que, también, ayudan en lo que resulte.

La vida trae contradicciones: en el municipio donde los jóvenes están acostumbrados a matar por $100.000, transportar droga por $50.000, vigilar calles por $30.000, extorsionar a la señora de los chontaduros por $2.000, también hay pelados que trabajan gratis: limpian las calles, llevan mercados a los necesitados, construyen casas para los ancianos.

***

Curioso que un hombre llegue del otro lado del mundo para enfrentar una guerra ajena. Difícil de creer que el destino regale la fortuna de nacer lejos de la miseria, de la violencia, y, aún así, te empeñes en buscarlas. 
El sacerdote José Luis Fonsilla ahora está sentado en una silla Rimax, descarga sus brazos huesudos en una mesa redonda de madera. La casa donde vive es pequeña, oscura, con paredes de ladrillos mal pintados de amarillo, rojo, verde, rosado. 

En una de las paredes hay dos mapas pegados con cinta, uno es de Nariño, el otro de Colombia. Seguro están desde hace cinco años, cuando recién llegó de España a un país del que solo había escuchado su nombre. Al fondo del lugar hay una cocina improvisada con un mesón de madera donde están tirados vasos de aluminio, vasijas plásticas, envases de gaseosa. Todo en desorden, como si un temblor acabara de ocurrir. 

El hombre alto, pelo negro, se quita los lentes, se frota los ojos, empieza el relato. Cuenta que siempre quiso vivir así, sin lujos. Por eso hace quince años salió de Madrid huyendo de la vida cómoda que tenía. Lo hizo justo después de terminar su carrera de Química. Nunca le interesó ejercerla, él solo quería viajar por el mundo, ayudar a las comunidades pobres. Así como hay jóvenes que rompen la tradición violenta de un pueblo, también hay hombres capaces de dejarlo todo por extraños. 

Viajó a Portugal, Ecuador, Perú, hasta llegar al barrio Nuevo Milenio de Tumaco, por orden de los Misioneros Combonianos. Entonces, el hombre que no quería ser químico hizo el experimento de su vida: se le ocurrió crear un sitio donde niños y adolescentes pudieran ir a leer, trabajar en proyectos con la comunidad, formarse como líderes. Así, con el apoyo de la Iglesia, nació hace dos años el Centro Afro.

El padre recuerda que lo primero que hizo fue hallar un sitio para la cancha de fútbol: el deporte suele ser un alivio en medio de las balas. También creó una biblioteca que, luego de 24 meses, parece nueva: solo tiene 200 libros.

El Centro tiene seis computadores y dos máquinas para estampar camisetas que los jóvenes venden. José sonríe cuando recuerda lo que ha logrado en el puerto. Cuenta el caso de una muchacha de 15 años que un día llegó a su casa gritando ¡Me quiero suicidar! La jovencita había terminado el bachillerato y quería ir a la universidad, pero no tenía dinero. Su madre ya le había advertido que debía trabajar como empleada. El sacerdote le prometió ayuda, la niña confió en él: a los dos meses ya tenía una beca en el Sena.

En Tumaco cinco de cada diez niñas trabajan en el servicio doméstico porque no tienen acceso al estudio. Muchas, por eso, terminan vinculadas con los grupos armados, la mayoría como informantes. Otras se enamoran, quedan embarazadas de guerrilleros, luego viudas.

 ***

Ese sábado el partido terminó a las 7:00 p.m. La noche apenas estaría comenzando para muchos jóvenes de Tumaco que salen en sus motos a recorrer los bares de la playa El Morro, a buscar problemas en los barrios, a veces, a hacer disparos al aire para infundir miedo, para que los respeten, porque -dicen las autoridades- los muchachitos armados se sienten dueños del pueblo.

Para los pelados del Centro Afro la jornada terminó. El padre José les recuerda que al día siguiente tienen una reunión para organizar las próximas actividades. ¿Y ahora no salen por ahí, a dar una vuelta? Angie: 16 años, pelo negro, ojos grandes; se apresura a responder: “Aquí es mejor no dar lora”. Ella todos los días se encierra en su casa a las 8:00 p.m.

Sus compañeros asienten con la cabeza, dándole la razón. Francisco aclara que salir es un riesgo. ¿Acaso los pelados que le dicen no a la violencia también tienen que esconderse? Los chicos del Centro Afro explican que ser diferente resulta ser una especie de pecado. John Edward recuerda a su tío, acechándolo. Es que -dice- todos tienen un amigo, un familiar que está en los grupos armados y que siempre está allí, haciendo ofertas, presionando. Entonces, cuando se cansan, los amenazan, los obligan a irse. “Nos cogen bronca porque dicen que somos anormales”.

En los últimos cinco años más de 20 adolescentes han tenido que abandonar el barrio Nuevo Milenio debido a las amenazas de los grupos armados. Ninguno de ellos quiso vincularse con las armas; les cobraron su rebeldía.

Otras veces, los policías se convierten en enemigos. Como los ven así -dice Steven- con gorras, aretes, entonces los tildan, también, de delincuentes. El padre González cuenta que en varias ocasiones ha tenido que salir a defender a sus muchachos; ya ha jurado por varios santos que ellos son tranquilos que -así ni las autoridades lo crean- en Tumaco hay un grupo de jóvenes que no ha caído en las armas. ¿Por qué estos 50 adolescentes insisten en ser pacíficos, así los persigan, los insulten, no les crean?

Tania cuenta que, con solo 15 años, ya ha visto morir a cinco amigos que se vincularon a los grupos armados. La última fue Diana. Hace un mes a la muchacha le pegaron dos tiros. En el barrio dicen que fue un tipo de ‘Los Rastrojos’ que le cobró ser la novia de uno de sus enemigos: un guerrillero de las Farc. Carlos, Mauricio, Francisco, Marcela, Andrea, Yeison; cuentan una historia similar.

En el 2011 catorce menores de edad fueron asesinados en Tumaco. Este año, de acuerdo con la Policía, terminará con una cifra aún mayor: a la fecha ya van 16.

Entonces, el recuerdo de los cuerpos cayendo al piso es suficiente para ellos, al menos, para esos 50 jóvenes que hoy contradicen un destino violento. Ya son las ocho de la noche y Angie tiene que entrarse a la casa. El resto también.

Fuente: http://www.elpais.com.co/elpais/judicial/noticias/ 

Ver también:

http://www.semana.com/nacion/maldicion-tumaco/183318-3.aspx

http://www.eltiempo.com/justicia/ARTICULO-WEB-NEW_NOTA_INTERIOR-12166213.html

http://www.elespectador.com/noticias/nacional/articulo-370124-se-restablece-servicio-de-energia-tumaco

http://www.elpais.com.co/elpais/economia/noticias/cultivadores-palma-tumaco-piden-apoyo-nacion

 

7 de junio de 2012

Recordando a Ana Fabricia Córdoba a un año de su muerte


 
Ana Fabricia Córdoba
2011 fue un año difícil: mientras se preparaba una Ley de Víctimas para reparar a las más de 5 millones de personas que quedamos perjudicadas en medio del conflicto en Colombia, las amenazas en contra de los defensores de derechos humanos y líderes de víctimas eran la orden del día.

Ana Fabricia Córdoba y muchos más murieron frente a nuestros ojos y quizás nuestra impotencia de no poder salvarles de la amenazas cumplidas de los enemigos de la paz en Colombia.

Otros nos exiliamos y pagamos el precio alto del destierro , por conservar la vida la integridad y la familia.

Después de un año de la muerte de Ana Fabricia Córdoba, aún no sabemos quién fue el responsable o responsables de este horrible crimen, pero tenemos la esperanza en que su muerte, como la de los demás compañeros, no sean en vano y de ella nazca la vida, la paz la reconciliación, la verdad y la justicia para todas las víctimas del conflicto.

Condené la muerte de Ana Fabricia pero dolió más la indiferencia de nuestros compatriotas colombianos, y del Estado por supuesto, a quienes les decimos no se olviden de nosotros las víctimas del conflicto, la voz viva que clama por LA PAZ DE COLOMBIA.

¡PAZ EN TU TUMBA ANA FABRICIA Y EN LA DE TODOS LOS CAÍDOS DEL CONFLICTO ARMADO EN COLOMBIA VERDAD, JUSTICIA Y REPARACIÓN!!!

Claudia Quintero

Fuente: http://www.centrodememoriahistorica.gov.co/index.php/iniciativas-de-memo y @GinaEscheback


30 de mayo de 2012

Declaración de la Mesa Afrocolombiana de los Montes de María - Carmen de Bolívar, Colombia



En la ciudad de El Carmen de Bolívar, Departamento de Bolívar, las organizaciones y comunidades convocadas por la mesa afrocolombiana de los Montes de María, de los municipios de Zambrano, San Cayetano, San Jacinto (Las Brisas y El Paraíso), Ovejas, Los Palmitos, El Carmen de Bolívar (Red de Mujeres de los Montes de María, Grito Montemariano, Comité de Víctimas y Colectivo de Comunicaciones de los Montes de María), apoyados por al PNUD y la Fundación Red Desarrollo de los Montes de María, el NDI (Instituto Internacional Demócrata), reunidos en el Quinto Encuentro Cultural Afromontemariano, el día 30 de mayo del año 2012 en el auditorio del Club de Leones, emite la siguiente declaración y conclusiones:
1) Rechazar en forma contundente, las amenazas y hostigamientos a que vienen siendo sometidos los líderes y las lideresas de los procesos organizativos afrocolombianos, y en especial las del movimiento de víctimas y restitución de víctimas, por parte de actores armados ilegales.
2) Solicitamos a los organismos de derechos humanos y al gobierno nacional en cabeza del señor Presidente de la República, la Fiscalía, la Procuraduría y la Defensoría del Pueblo en todas sus instancias regionales, así mismo al señor Alcalde Municipal Francisco Vega, para que dispongan las medidas de seguridad pertinentes, que garanticen el ejercicio pleno de las funciones de las y los defensores de derechos humanos.
3) Revisar el concepto de tenencia y conservación de la tierra, establecido en la Ley 70 de 1993 y demás normas concordantes, con base en los bloques de constitucionalidad, en forma concreta, revisar el concepto de territorio baldío porque desconoce bloques de constitucionalidad contenido en el ordenamiento legal, como el Uti Posidetis Juris: no es justo que el gobierno nacional le exija esta norma al gobierno de Nicaragua sobre San Andrés, pero no lo reconozca cuando se trate de poblaciones afrocolombianas e indígenas.
4) Revisar los contextos culturales, sociales, políticos, económicos y sociales sobre tenencia de la tierra en las comunidades afrocolombianas, teniendo en cuenta la diversidad de dinámicas entre el Pacífico Colombiano y el Caribe Colombiano, porque las prácticas culturales no son las mismas, ni el concepto como tal se vive de la misma manera. En este sentido, se sugiere reflexionar sobre las lógicas históricas de las luchas por la tenencia de la tierra en el Caribe. 
5) Apoyar un proceso de fortalecimiento institucional, con base en la formación de infraestructuras institucionales con sostenibilidad que le garantice a los líderes y lideresas de los procesos afrocolombianos, estructuras y condiciones de trabajo y vida digna en los procesos de desarrollo de las políticas públicas diferenciadas y de desarrollo de las estrategias de incidencia legislativa y política a favor de los derechos afrocolombianos, en cuanto gestión y desarrollo de las dichas políticas diferenciadas.
6) Declarar en alerta y movilización permanente a las comunidades afromonterianas y en especial, a los campesinos y campesinas en defensa del territorio y en el derecho a la tenencia de la tierra, amenazada por la presencia de diversas compañías petroleras y mineras multinacionales, que amenazan con sus lógicas el derecho histórico y de supervivencia al etnodesarrollo.
7) Exigir a las autoridades departamentales y municipales, la aplicación del principio de la diferenciación positiva o enfoque diferenciado afrocolombiano en todas las políticas públicas, con resultados, metas, porcentajes concretos, indicadores de impacto, mecanismo de evaluación y seguimiento a favor de las poblaciones afrocolombianas.
8) Exigir al Ministerio del Medio Ambiente y al Ministerio del Interior, a las compañías turísticas, mineras – incluyendo a las petroleras- el respeto al derecho a la consulta previa en todos los proyectos que afecten su identidad cultural.
9) Exigirle a las secretarías de educación distritales, departamentales y municipales, el diseño e implementación de planes de etnoeducación y estudios afrocolombianos en el sistema escolar, con infraestructura, calidad y liderazgo académico y la enseñanza de los estudios afrocolombianos, dentro de los planes de estudio del sistema escolar, dando cumplimiento según la concertación, al decreto 804 de 1995 y al decreto 1123 de 1998, según el tipo de acuerdo concertado.
10) Crear mecanismos y convenios de admisión especial y permanencia a favor de la juventud afrodescendiente y fondos departamentales y municipales de créditos educativos Condonables, que fomenten el acceso a la educación superior de la juventud afrocolombiana en los estratos 1, 2 y 3.
Dado en El Carmen de Bolívar a los treinta días del mes de mayo del año 2012.
(Firmado por los asistentes al evento de las organizaciones y asistentes arriba mencionados)