Mostrando entradas con la etiqueta mexico. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta mexico. Mostrar todas las entradas

5 de febrero de 2018

Los afromexicanos y el pequeño Pushkin

Para demostrar al fin y al cabo que no existe la absurda separación de razas, sino que genios o personas comunes, todos somos simplemente seres humanos.


Teresa Gil, Libros de ayer y hoy
CIUDAD DE MÉXICO, 4 de febrero de 2018.- La referencia de Alexander Pushkin, el gran poeta nacional ruso, en el libro Pequeño Pushkin  y otras historias de Mauricio Carrera, me hizo recordar que, como aquel bardo, muchos de los habitantes del país, también son descendientes de esclavos.


En México, los afrodescendientes se han mezclado en un  profundo mestizaje que casi ha absorbido muchas de las características primitivas de ese conglomerado.

Como mestizos que somos convivimos normalmente entre todas las descendencias que existen en el país y si bien hay  una arraigada discriminación -como la que se  ejerce contra los indígenas-, la gran población convive como iguales con todo tipo de ciudadanos.

Pero ¿cual es la situación real de esos descendientes de esclavos que llegaron casi en la misma calidad, hace muchas décadas? Sus  países originales son africanos –últimamente Senegal, Guinea, el Congo, entre otros–, y se distribuyeron preferentemente en Guerrero, Veracruz, Oaxaca y Michoacán.

En los últimos años con el surgimiento de sus propias organizaciones y organismos académicos especiales, se ha puesto en evidencia la situación  precaria de este  sector injustamente olvidado, que representa no obstante el 1.2 por ciento de la población mexicana y que puede alcanzar la cifra de casi un millón y medio de personas.

La ONU dedicó en 2011  el año a Las Personas Afrodescendientes y  en varios medios ha tomado impulso la lucha por recuperar el gran aporte de esas comunidades, su integración al país, su cultura y sobre todo en aquellos sectores que han  dejado huella como los cultivos, la alimentación, su trabajo obrero y campesino y la reiteración  de una propuesta  que se extiende a muchos estados.

En las últimas décadas han llegado al país generaciones nuevas de africanos que se ha incorporado con otra cultura, pero en general, la lucha que impulsan sus organizaciones es para sacar de la marginación, la discriminación  y el rezago, a un  sector que ha dado tanto al país  y al que injustamente se le ha negado reconocimiento.

No hay que olvidar, que dos de las grandes libertadores del país, José María Morelos y Pavón y Vicente Guerrero, fueron afrodescendientes.

EL PEQUEÑO PUSHKIN

Como su apellido, Mauricio Carrera es un escritor de larga trayectoria que incursiona en diversos géneros, y que no desdeña el género corto en el cual es un  experto. Sus cuentos y relatos o novelas cortas, abordan los temas más insólitos.

Y está a punto de agregar uno más a su rebasada veintena de libros con  Infidelidad, que presentará el próximo 16 de febrero.

En esta ocasión  me he metido a su diverso y extraordinario libro  Pequeño Pushkin y otras historias (Universidad Autónoma de Nuevo León, Ficticia 2016) del que  solo mencionaré los avatares del migrante agredido por la que se considera raza superior gringa y  que descubre en el relato Marilyn y otros familiares,  que su misterioso suegro es una especie de William Bruce Jenner, el deportista convertido en transgénero.

Me quedé más tiempo con  Las hermanas Marx, en ese recorrido más profundo y serio del personaje que sustrae de la vida de Karl –nunca con  su apellido–, las grandes tragedias que signaron su vida con  la muerte de tantos hijos, mientras daba al  mundo la gran solución de su bienestar.

En ese  largo trayecto fincado en la última de sus hijas, la actriz  cuyo seudónimo era Leonor Izquierdo de Mairena,   bisabuela del protagonista, se trasmina el devenir de la historia, los personajes, los datos bien fundados, la Segunda Guerra Mundial, el franquismo, los héroes, los absurdas muertes, para llegar a los niños de Morelia auxiliados por el gran Lázaro Cárdenas.

Y dar, finalmente, la estocada sorpresiva con  el propio relator, un dato que como en los libros de suspenso no daré para que lean con entusiasmo este interesante libro.

Más parco, más bromista o quizá en la triste realidad de un  hombre extremadamente gordo, escritor famoso que esconde al público su aspecto, es el  del título que da nombre al libro.

Pero tuvo la virtud de traer los recuerdos de una gran comunidad nuestra, la afromexicana y también retroatraer al autor de El negro de Pedro el grande el propio Pushkin y a todos los que fueron sustraídos contra su voluntad  de África y nacieron  esclavos como Terencio, Esopo o heredaron sus genes como el propio poeta ruso y el gran Alejandro Dumas.

Para demostrar al fin y al cabo que no existe la absurda separación de razas, sino que genios o personas comunes, todos somos simplemente seres humanos.

 El texto original de este artículo fue publicado por la Agencia Quadratín en la siguiente dirección: https://oaxaca.quadratin.com.mx/los-afromexicanos-pequeno-pushkin/ 

31 de enero de 2017

AFRODESCENDIENTES EN MÉXICO, VIDA Y LUCHAS. Muestra Fotográfica

La muestra también sirve como ventana para denunciar la situación de pobreza y marginación de la localidad Lo De Candela, ubicada en el municipio de Santiago Pinotepa Nacional.


Vida y rostros de habitantes de las comunidades de descendientes africanos en la costa suroeste de México fueron plasmados en la colección fotográfica: “Lo de Candela: afrodescendientes en la Costa Chica de Guerrero, Oaxaca, México” que abrirá el próximo 1 de febrero el Museo Nacional de las Culturas.


Paulina García Hubard, José Luis Martínez Maldonado y Antonio Saavedra capturaron la esencia de estos pobladores a través de su lente, en busca de explicar la llegada de la comunidad africana a los estados de Guerrero y Oaxaca, así como de contribuir a erradicar la discriminación y el racismo hacia ellos.

La muestra también sirve como ventana para denunciar la situación de pobreza y marginación de la localidad Lo De Candela, ubicada en el municipio de Santiago Pinotepa Nacional, Oaxaca, y como un acercamiento a los casos de discriminación en las comunidades de la Costa Chica de Guerrero.

De acuerdo con información del recinto adscrito al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), durante el período virreinal miles de personas provenientes de África Occidental y Central arribaron a México a través de los puertos de Veracruz, Acapulco y Campeche y se convirtieron mano de obra esclavizada de las industrias minera, azucarera y ganadera.

Al consumarse la Independencia se declaró la abolición de la esclavitud pero en la práctica resultó más tardado, ya que en el siglo XIX aún quedaban rastros de esta actividad.

Además, el nacionalismo mexicano dio prioridad a los mestizos e hizo a un lado a la población afrodescendiente.

Las costas del Golfo y el sur mexicano fueron habitadas por estos últimos, en consecuencia los rasgos físicos y la organización social proveniente de África se arraigó en estas regiones.

“Todavía se observa en la Costa Chica fenotipos y el uso de casas habitación conocidas como “redondos”, actualmente casi en extinción”, comentaron los fotógrafos y también curadores de la exposición.

También destacaron la conformación de expresiones culturales, el lenguaje y las costumbres entrelazadas, como ritmo, narración y tradición oral, música y bailes; ejemplo de ello son Los Juegos de los Diablos durante la conmemoración de Día de Muertos.

Actualmente se estima que existe más de un millón de 381 mil mexicanos que se consideran afrodescendientes y representan el 1.2 por ciento de la población total del país. De ellos, el 10 por ciento son niños nacidos con afrodescendencia en los estados de Guerrero y Oaxaca.

Estos pequeños no cuentan con el registro natal así que no podrán ingresar a derechos como salud y educación en el futuro, reconoció la Comisión Nacional de Derechos Humanos en el “Estudio Especial sobre la situación de la población afrodescendiente en México 2016”.

Paulina García Hubard estudió en la Escuela Activa de Fotografía en la Ciudad de México y realizó una maestría en la Universidad de Guildahall, de Londres. Expuso sus imágenes en 2011 en las Rejas de Chapultepec, con el título “Abriendo los ojos de las Personas Afrodescendientes”.

Por su parte, José Luis Martínez Maldonado tiene la maestría en Artes Visuales por la Academia de San Carlos y Antonio Saavedra, fotógrafo por el Centro de Artes Digitales, han participado en los Encuentros de Pueblos Negros y en el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación, respectivamente.


fotos y textos tomado de: http://www.scoopnest.com/es/user/diario24horas/824845894725955586