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7 de diciembre de 2018

Afroparaguayos buscan reconocimiento como minoría étnica


Asociaciones afrodescendientes de comunidades que hace siglos viven en Paraguay buscan ser reconocidos como minoría étnica por el Estado paraguayo. Para ello, trabajan sobre un anteproyecto de ley con diferentes instituciones públicas.

Una de las comunidades afrodescendientes llegó cerca del año 1600 a territorios del Paraguay y otra, aproximadamente en 1820. A varios siglos de su llegada, hoy buscan ser reconocidos como minoría étnica por el Estado paraguayo.
El reconocimiento quieren obtenerlo mediante una ley cuyo anteproyecto es elaborado actualmente con diferentes instituciones públicas. El secretario de la Asociación Grupo Tradicional Kamba Cua y de la Red Paraguaya de Afrodescendientes, Guido Medina, brindó los detalles a Última Hora.
Este jueves, representantes de las asociaciones afrodescendientes mantuvieron una reunión con la Secretaría Nacional de Cultura a fin de conformar una mesa técnica y tratar el anteproyecto de ley de afrodescendientes.
Medina señaló que el mismo tratamiento se hizo con el Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) y el Ministerio de Justicia, a través de la Dirección de Derechos Humanos.
“Hoy día estamos trabajando sobre el consenso, porque necesitamos el reconocimiento y la inclusión”, manifestó.
Asimismo, agregó que el proyecto se viene trabajando desde el año 2000, pero que no avanzó por las condiciones dadas y ante la falta de interés estatal.
¿Qué quieren reivindicar?
Mediante esta propuesta, primero quieren ser reconocidos oficialmente como minoría étnica de Paraguay y, además, que se incorpore en la historia el legado de sus comunidades, su participación y sus aportes en la conformación de la nación paraguaya en sus diversas expresiones culturales: arte, filosofía, saberes, costumbres, tradiciones, valores
Una vez obtenidas estas reivindicaciones también verán la forma de proponer políticas públicas que les favorezca en educación, salud y trabajo.
Históricamente, el Estado no reconoció que existe una población de origen africano en Paraguay, que no tiene casi acceso a la educación. Solo uno de cada 10 jóvenes (afrodescendientes) llega a la universidad, por eso queremos que un 30% tenga becas en universidades públicas y privadas, y en los cursillos de ingreso”, expuso Medina.
Por ello, quieren incluir este tema en el anteproyecto. Dijo que lucharán por cupos específicos destinados a los afrodescendientes.
“Así como las personas con discapacidad tienen un porcentaje de acceso laboral a la función pública por ley, nosotros también queremos trabajar”, agregó sobre la iniciativa que pretenden impulsar más adelante.
Una vez concluido el proyecto, verán cuáles son los mecanismos para presentarlo al Congreso.
Raíces africanas en Paraguay
Según los datos aportados por Guido Medina, en el Paraguay existen solamente tres comunidades afrodescendientes que están reconocidas como tal.
Una es Kamba Kokue y está en la ciudad de Paraguarí; la otra es Pardos Libres, en Emboscada, la cual llegó alrededor de los años 1600. La tercera es la más conocida, la tradicional Kamba Cua, que está en la ciudad de Fernando de la Mora. Medina pertenece a esta última comunidad, cuyos primeros integrantes –según él– llegaron al país en 1820.
Mencionó que hay más comunidades en otros puntos del territorio nacional, pero que no están oficialmente reconocidas como afrodescendientes, en San Roque González de Santa Cruz, Tavapy, Concepción y Areguá.
Una publicación del Correo Semanal indica que la población esclavizada proveniente de África existió en Paraguay desde tiempos de la conquista y cita como referencia a Josefina Plá, que lo mencionó en su célebre obra Hermano negro.
Este anteproyecto que es impulsado por la Asociación Grupo Tradicional Kamba Cua y la Red Paraguaya de Afrodescendientes es encarado en el marco del Decenio Internacional para los Afrodescendientes, de la Naciones Unidas, que sostiene que todos los países miembros deben implementar por 10 años políticas en favor de estos sectores. Comenzó el 1 de diciembre de 2015 y va hasta el 31 de diciembre de 2024.

“Para nosotros sería importantísimo que después de tantos años podamos reivindicar a nuestros ancestros (…), porque el Estado paraguayo estaría afirmando que tiene una población afrodescendiente”, concluyó Guido Medina.

Texto y fotos tomados íntegramente de: https://www.ultimahora.com/afrodescendientes-buscan-ser-reconocidos-como-minoria-etnica-paraguay-n2779756.html 

9 de abril de 2018

Cómo descolonizar los libros de texto

La revisión de los manuales escolares en Senegal intenta cambiar la imagen que los africanos tienen de su historia y su continente


Laura Feal. Saint Louis, Senegal

Los antepasados de los senegaleses ya no son los galos, pero lo fueron durante mucho tiempo. Casi cinco generaciones tras la independencia del país (1960) se educaron con unos libros de texto que parecían salidos de un mal cómic de Asterix y Obelix. En ellos, no solo la lengua, las imágenes y los contenidos estaban desvinculados de la realidad africana, sino que detrás había un tufillo de supremacía occidental que es el que verdaderamente deja huella, el verdaderamente peligroso.


"Aún hoy es necesario cambiar el modelo de educación y la urgencia es la revisión de los manuales escolares", sentencia Sébastien Lefreve, hispanista francés de la Universidad Gaston Berger (UGB) de Saint Louis y organizador de un coloquio internacional el pasado mes de mayo sobre este tema. “Los esquemas mentales de mis estudiantes aquí son los mismos que en París, donde el alumnado es mayoritariamente blanco y occidental, cuenta tras ocho meses de cátedra en Senegal. "Estáis enfermos de colonialismo, les digo, brusco, para provocar el desbloqueo de la mente".

Ya lo dijo en 1984 Cheikh Anta Diop: “El colonizado, o el excolonizado incluso, se parece al esclavo del siglo XIX que, una vez liberado, va hasta el umbral de la puerta y vuelve a casa porque no sabe a dónde ir". El estudio de esta importante figura, padre de la dignidad africana que consiguió demostrar científicamente que la civilización egipcia fue negroafricana, es una de las grandes ausencias en el currículo senegalés aún hoy. Aunque ha sido objeto de reformas, el programa escolar sigue sin romper los lazos con la antigua metrópolis en cuanto a la conformación de un esquema mental basado en la experiencia africana.

"¿Qué puede pasar en la mente de un niño que aprende cosas en la escuela pero que no se aprende a sí mismo, ni sobre su propia historia?", se interrogaron Lefreve y casi 40 personas más venidas de diferentes países africanos y latinoamericanos como Brasil, Colombia o México, donde hay una fuerte presencia de afrodescendientes. Los contextos de las personas de ascendencia africana de los tres continentes (América, Europa y África) ligados en el marco de la trata, la esclavitud y la colonización tienen, por tanto, fuertes lazos en la actualidad, muchas veces deliberadamente ignorados.


“Los libros escolares africanos deberían integrar la afro-diáspora e, inversamente, los americanos y caribeños no tendrían sentido sin insertar una parte de la historia del viejo continente”, explica Lefevre, miembro del Grupo de Estudio y de Investigación Africano e Hispano-Africano (GERAHA). “Uno de los errores de Senegal es mirar demasiado a Europa y no a América Latina, donde llevan dos siglos trabajando la cuestión identitaria, tras la colonización española y portuguesa”, opina el profesor.

El congreso, de vocación muy práctica, concluyó en la conformación de grupos de trabajo para la creación de una base de datos de referentes africanos y afro, y herramientas alternativas para trabajar en las aulas, algo más rápido que la revisión de los libros de texto. “Pese a que estos pueden ser pasos válidos, detrás debe haber un proyecto político: definir qué educación se quiere y qué herramientas se usarán para conseguirlo: algo que Senegal aún no ha hecho”.

En este sentido, Adiara Sy, directora del liceo Ameth Fall, uno de los más importantes y prestigiosos en Saint Louis que cuenta con más de 1.300 estudiantes, también se pronuncia: “Hemos perdido la oportunidad al comienzo de la independencia. El tipo de ciudadano que la escuela ha construido se ha hecho sobre lo que la colonización ha dejado, y no se ha repensado. Ahora es muy difícil volver atrás. El sistema educativo debe construirse sobre valores que vehiculen lo que queremos ser. Pero no es el caso: vamos a golpe de financiador”.



La revisión de los materiales escolares

Primero fueron Mamadou y Bineta, dos simpáticos personajes que, aunque más cercanos al alumnado en nombre y color de piel, seguían transmitiendo conocimientos concebidos desde el Hexágono y sin relación con la sociedad en la que los ya reales Mamadou y Bineta o los Aïcha y Moussa se desarrollaban como ciudadanos.

¿Es tan necesario conocer palabras como aspirador o paraguas, o estudiar la Revolución Francesa sin atender a necesidades más útiles como su propia independencia, los tipos de serpientes o los sistemas de regadío en medios áridos? "Aunque hemos vivido tiempos de inadaptación, desde hace una década estamos haciendo esfuerzos por adaptar los manuales escolares a nuestra realidad", explica el inspector departamental del Ministerio de Educación de Saint Louis, M. Dia. "Los libros de texto de primera y segunda etapa revisados ya están disponibles en las escuelas”. Para ello, escritores, investigadores y educadores redactaron los contenidos que después serían validados por un comité científico. A continuación, cada circunscripción selecciona una lista de materiales para sus escuelas que estas eligen para que les sean distribuidos gratuitamente.

Entonces se presentan dos grandes problemáticas. La formación del profesorado para la transmisión de los nuevos contenidos (e incluso la voluntad de estos) y la dependencia externa para el acceso de las escuelas a estos manuales, la mayoría de ellos editados por casas extranjeras.

“Los libros de texto cuestan mucho dinero por lo que el Estado busca socios para acompañar el proceso. El Banco Mundial, la cooperación canadiense, USAID, incluso la JICA japonesa están detrás de ese apoyo, pero siempre hay una intención implícita: hay un poco del país del financiador que se transmite en esos manuales” opina Sy. La editorial francesa Hachette International ostenta actualmente el 85% del mercado de la edición escolar en el África Francófona.

En estos nuevos manuales hay una evidente voluntad de cambio en el contenido pero no todos en el fondo: imágenes de fiestas de cumpleaños, algo lejos del imaginario senegalés que no tiene por costumbre celebrar esta fecha, o el ejercicio de completar un árbol genealógico compuesto tan solo por padres y abuelos en una sociedad caracterizada por la familia extensa, son ejemplos del poco trabajo de cambio de paradigma que hay detrás de algunos libros de texto validados.


La enseñanza en lenguas nacionales

Entre las mayores cuestiones relativas al cambio en el modelo educativo está, sin duda, la introducción de las lenguas maternas. De manera general, y debido en parte a la creación de los Estados-Nación basados en las fronteras de la colonización, los países africanos se caracterizan por una multiplicidad étnica y lingüística. En Senegal hay reconocidas 18 lenguas nacionales, un esfuerzo político que se ha criticado por no describir suficientemente las funciones de estas ni su relación con la única oficial, el francés.

Uno de estos idiomas, el wolof, se ha convertido gradualmente en la de preferencia, hablada en todo el país como primera o segunda opción y asociada, en la representación simbólica de muchos nacionales y extranjeros, como la propia de Senegal. Su impregnación llega hasta el punto de que, aunque la lengua de la administración sea el francés, en los espacios informales se habla extendidamente el wolof.

“Si a un niño de Louga le preguntas dos más dos en francés, piensa, duda y quizás conteste correctamente. Si le preguntas en su lengua materna, no tardará ni un segundo en responder”, suelen decir los defensores de la introducción de las lenguas nacionales en la enseñanza primaria.  ¿Cómo pretender que un niño adquiera las herramientas de base del saber en un idioma que no es el suyo? Los psicopedagogos están de acuerdo en el papel importante que juega la lengua materna en el desarrollo de la persona y la personalidad del niño.

“La introducción de idiomas nacionales es una cuestión que siempre está presente en el Ministerio de Educación, —explica el inspector departamental de Saint Louis—, porque supone una ruptura tremendamente importante. Es un elemento que desarrolla la personalidad y también la diferencia: somos africanos y tenemos nuestras lenguas y nuestra manera de ver el mundo. No es solo un código: hay un arsenal de cultura implícito y esto tiene un impacto. No nos engañemos: somos senegaleses, pero pensamos a la francesa. Hay una alienación".

El cambio no es simple, se necesita una voluntad política. "Ha habido varios intentos: en los ochenta hubo sistemas bilingües en pruebas, pero los padres retiraron a los niños porque tenían miedo de que después no encontraran salidas laborales", explica.

El tema de la comprensión y asimilación del contenido es crucial: "Aquí se enseña en francés como si fuera la lengua materna, y pedagógicamente deberían aprender francés como lengua extranjera, que metodológicamente es distinto", comenta Lefevre.

En Ndiebene, un pueblo al norte de Senegal, el director de la escuela primaria Ousmane Mbaye presenta el proyecto ARED. “Es un experimento que trabaja sobre el bilingüismo, wolof o pular, al mismo tiempo que el francés. La lengua nacional sirve de trampolín para introducir los conocimientos de base y para ir pasando progresivamente al francés. En la evaluación se ha constatado muy buen resultado”.

Los detractores de la utilización de las lenguas nacionales argumentan que estas no son aptas para transmitir conceptos científicos y técnicos. En respuesta, Cheikh Anta Diop publicó en 1975 un artículo titulado Cómo enraizar la ciencia en África: ejemplos wolof (Senegal), dando una verdadera lección práctica sobre activismo lingüístico.



Construir nuestra propia imagen de África

En paralelo, intelectuales, artistas y movimientos de base siguen presentando iniciativas que contribuyen a desmontar un imaginario que mira fundamentalmente a Occidente que ha sido configurado no solo a partir de la escuela, sino también los medios de comunicación, el turismo o la cooperación, de marcado corte eurocéntrico.

“La cuestión de la identidad está muy presente en la juventud senegalesa, que se siente un poco perdida en este sentido. Muchas veces se reconocen únicamente como negros con cabellos crespos sin darse cuenta de que están reproduciendo estereotipos construidos por las teorías racistas del siglo XIX", explica Fréderique Louveau, profesora de antropología en la UGB. Tienen un imaginario muy limitado de lo que son y de lo que es su cultura, que asocian solamente al peul que pastorea en su pueblo sin reconocer al peul que se va a Estados Unidos, vuelve, introduce cambios en su comunidad, o se instala en la ciudad. La cultura es algo dinámico y cambiante”


El Festicoll, festival coloquio organizado en abril en Saint Louis por el departamento de Civilizaciones, Religiones, Arte y Cultura (CRAC) de la UGB, tuvo por objeto justamente trabajar con la población de la ciudad y a través de la investigación académica pero también del cine, teatro, música y fotos el tema del imaginario cultural desde una perspectiva africana. “No podemos negar la influencia que tienen en la población las imágenes que se proyectan desde fuera sobre el continente”, advierte Louveau.  “Es nuestra labor aprender a deconstruirlas y crear las nuestras propias”. Y en esas estamos.

Publicado el 28 de agosto de 2017
Artículo y fotos tomados de: https://elpais.com/elpais/2017/08/23/planeta_futuro/1503488254_926649.html

3 de mayo de 2017

Herencia de Timbiquí y su gran aporte a la Etnoeducación


William Angulo y Begner Vásquez, vocalistas de la agrupación Herencia de Timbiquí, junto a Leopoldo Prado, director de la Fundación Mansa Musa, lanzaron Herencia App. Se trata de una aplicación para visibilizar a la población afrocolombiana que ha hecho aportes a la historia no solo de Colombia, sino de toda Latinoamérica.

Foto: 
Santiago Saldarriaga / EL TIEMPO
La etnoeducación en Colombia está en deuda, principalmente con los afro y con los indígenas. Suelen estudiarse materiales de otras culturas distintas a estas y se ha dejado de lado todo el aporte que ha hecho el negro y el indígena”, afirmó Begner Vásquez a EL TIEMPO.


Esa es una de las razones por las cuales surge esta aplicación móvil con la que se podrá dar contexto geográfico e histórico a los negros y aprender jugando. Además, ofrece la oportunidad para trabajar en una plataforma que puede ser instalada en los colegios, para que de esta manera también sea material de apoyo de los profesores durante sus clases.

Otra de las motivaciones de Herencia App es empoderar a los estudiantes afrocolombianos y que de esta manera se disminuya el abuso escolar en los colegios hacia la población negra, debido a la marginalidad histórica que permanece, a pesar de los programas que desde el Ministerio de Educación se han puesto en marcha. 

“Es importante que la historia de los negros en Colombia se sepa, para que el negro se empodere, saque pecho y diga: ‘Mi gente también hizo historia, hizo buena historia’. Entonces, esa es realmente la apuesta”, explicó William Angulo, otro de los integrantes de Herencia de Timbiquí.

A pesar de que la aplicación pretende hablar de la población afrocolombiana en la historia, hay un tema que se decidió no tocar: la esclavitud. Esto como una forma de evidenciar que ya quedó atrás, que fue abolida y que, como afirma Angulo, “ya es justo que paremos con esa vuelta ahí”.

“No hablamos de cuando nos golpearon, nos escupieron, nos trataron mal, nos esclavizaron… Nosotros sabemos que eso pasó, pero queremos reconocer otras cosas. Por ejemplo, la gente no sabe que el negro se inventó los rodachines, el semáforo, ese tipo de cosas”, explicó a EL TIEMPO Leopoldo Prado, director ejecutivo de Herencia App.

Contacto directo con Herencia de Timbiquí
Además de juegos, trivias e historias de los negros, la aplicación también contará con ‘streaming’ donde se puede ver por dónde va viajando Herencia de Timbiquí.

Por medio de esas transmisiones en vivo, los usuarios podrán ver talleres de etnoeducación por parte de la agrupación en otros países, momentos previos a sus conciertos y partes de sus viajes alrededor de Colombia y el mundo de forma gratuita.

Sin embargo, para ver los conciertos completos y en vivo se tendrá que pagar un monto que no superará los $ 10.000. Parte del porcentaje de dinero que se reciba estará destinado a la fundación Mansa Musa para equipos de educación, uniformes de colegio y hasta para levantar construcciones.

Cada cuatro meses se estará actualizando la aplicación, que ya se encuentra disponible en Google Play y en la App Store.

JULIANA MATEUS TÉLLEZ
 ELTIEMPO.COM 
Tomado de:http://m.eltiempo.com/tecnosfera/apps/herencia-de-timbiqui-y-su-aplicacion-para-la-etnoeducacion-83906