3 de mayo de 2017

Herencia de Timbiquí y su gran aporte a la Etnoeducación


William Angulo y Begner Vásquez, vocalistas de la agrupación Herencia de Timbiquí, junto a Leopoldo Prado, director de la Fundación Mansa Musa, lanzaron Herencia App. Se trata de una aplicación para visibilizar a la población afrocolombiana que ha hecho aportes a la historia no solo de Colombia, sino de toda Latinoamérica.

Foto: 
Santiago Saldarriaga / EL TIEMPO
La etnoeducación en Colombia está en deuda, principalmente con los afro y con los indígenas. Suelen estudiarse materiales de otras culturas distintas a estas y se ha dejado de lado todo el aporte que ha hecho el negro y el indígena”, afirmó Begner Vásquez a EL TIEMPO.


Esa es una de las razones por las cuales surge esta aplicación móvil con la que se podrá dar contexto geográfico e histórico a los negros y aprender jugando. Además, ofrece la oportunidad para trabajar en una plataforma que puede ser instalada en los colegios, para que de esta manera también sea material de apoyo de los profesores durante sus clases.

Otra de las motivaciones de Herencia App es empoderar a los estudiantes afrocolombianos y que de esta manera se disminuya el abuso escolar en los colegios hacia la población negra, debido a la marginalidad histórica que permanece, a pesar de los programas que desde el Ministerio de Educación se han puesto en marcha. 

“Es importante que la historia de los negros en Colombia se sepa, para que el negro se empodere, saque pecho y diga: ‘Mi gente también hizo historia, hizo buena historia’. Entonces, esa es realmente la apuesta”, explicó William Angulo, otro de los integrantes de Herencia de Timbiquí.

A pesar de que la aplicación pretende hablar de la población afrocolombiana en la historia, hay un tema que se decidió no tocar: la esclavitud. Esto como una forma de evidenciar que ya quedó atrás, que fue abolida y que, como afirma Angulo, “ya es justo que paremos con esa vuelta ahí”.

“No hablamos de cuando nos golpearon, nos escupieron, nos trataron mal, nos esclavizaron… Nosotros sabemos que eso pasó, pero queremos reconocer otras cosas. Por ejemplo, la gente no sabe que el negro se inventó los rodachines, el semáforo, ese tipo de cosas”, explicó a EL TIEMPO Leopoldo Prado, director ejecutivo de Herencia App.

Contacto directo con Herencia de Timbiquí
Además de juegos, trivias e historias de los negros, la aplicación también contará con ‘streaming’ donde se puede ver por dónde va viajando Herencia de Timbiquí.

Por medio de esas transmisiones en vivo, los usuarios podrán ver talleres de etnoeducación por parte de la agrupación en otros países, momentos previos a sus conciertos y partes de sus viajes alrededor de Colombia y el mundo de forma gratuita.

Sin embargo, para ver los conciertos completos y en vivo se tendrá que pagar un monto que no superará los $ 10.000. Parte del porcentaje de dinero que se reciba estará destinado a la fundación Mansa Musa para equipos de educación, uniformes de colegio y hasta para levantar construcciones.

Cada cuatro meses se estará actualizando la aplicación, que ya se encuentra disponible en Google Play y en la App Store.

JULIANA MATEUS TÉLLEZ
 ELTIEMPO.COM 
Tomado de:http://m.eltiempo.com/tecnosfera/apps/herencia-de-timbiqui-y-su-aplicacion-para-la-etnoeducacion-83906 

27 de abril de 2017

El Quilombismo, una Filosofia de Vida en Brasil

El Quilombismo, una Filosofia de Vida en Brasil

Durante la época de la conquista, en vastos espacios de la América colonial se constituyeron centros de acogida de esclavos africanos huidos que hicieron causa común y se defendieron de la invasión y reconquista del amo y sus secuaces. Algunos alcanzaron dimensiones impresionantes, como el Quilombo (o República) de Palmares, una verdadera “República negra” en el Brasil del siglo XVII, que resistió el embate de los portugueses más de medio siglo.

 
Abdias Nascimento hablando desde la tribuna de la Cámara de Representantes durante la convención nacional del PDT 1982.
Fueron miles los esclavos convertidos en cimarrones en la colonia, y se los denominó de diferente forma de acuerdo a la región: en Brasil se los llamó quilombolas, en áreas del caribe español cimarrones, en Colombia palenqueros, mientras en Venezuela a las comunidades de esclavos fugados se las llamó "cumbes". El término "quilombo" llegó a la Argentina, y denomina un espacio desordenado y de costumbres reprochables, en relación a esas comunidades de resistencia del pasado, desde la mirada del colonizador.

En Brasil, la nación del mundo con mayor cantidad de afrodescendientes fuera de África y la segunda del mundo, según el Censo de 2010, unos 100 millones, las muestras de la cultura quilombola, una manifestación de contra-hegemonía y de resistencia pretérita presente hoy, así como las comunidades quilombolas, son numerosas. Se las agrupa en lo que se llama la “Actitud Quilombola” y ejemplos de ello son diferentes grupos musicales, literarios y publicaciones.

Entre las últimas sobresale el Manifiesto Quilombista (1968), del activista afrobrasileño Abdias do Nascimento, del cual este año se cumple un lustro de su muerte.

Esta creación literaria busca la redención de los afrodescendientes y centra su atención en la experiencia del Quilombo de Palmares, como un caso de plena democracia racial en un espacio habitado no solo por esclavos fugados sino también por amerindios y blancos autoexcluidos de la sociedad colonial, en perfecta armonía e igualdad. Para la época de escritura del Manifiesto, la propaganda oficial observaba a Brasil como ejemplo perfecto de una democracia racial, al punto que se hizo un mito de aquello.

Pero do Nascimento, en su Manifiesto, construyó de forma alternativa un discurso para denunciar la falsa “democracia racial” en el país del siglo XX y su crítica fue un motor que tomó la academia para pulverizar el mito en cuestión.

En el Quilombo del siglo XVII se conformó una sociedad justa y libre, erigida por los oprimidos del régimen portugués, en la cual se respetó el medioambiente, siguiendo la perspectiva afrocéntrica, en contraposición a la explotación salvaje y capitalista del colonialismo, acompañando el marco de una economía comunitaria y solidaria, enraizada en la pauta africana.

La proclama del líder afrobrasileño se centra también en la infancia, puesto que, conforme enuncia, los niños negros han sido las primeras víctimas indefensas de la destitución material y moral impuesta a las comunidades afrobrasileñas por siglos y, en consecuencia, son la prioridad del Quilombismo.

La educación no puede faltar en la argumentación del Manifiesto. En el modelo de sociedad por éste diseñado, su acceso es completamente gratuito y abierto, sin ninguna clase de distinción, en todo nivel educativo. El final del artículo 7º agrega:

“La historia, cultura, política y sistema económico, artes y civilización africana tiene un lugar eminente en la currícula escolar. Crear una universidad afrobrasileña es una necesidad en el programa Quilombista.”

No obstante, una casa de estudios de nivel superior debió esperar un largo tiempo hasta ser una realidad, como así la necesidad de una educación inclusiva, con cuotas de acceso para estudiantes afro en las universidades brasileñas, entre otros aspectos. En la presidencia de Luiz Inácio Lula da Silva, quien hoy está en la mira por la acusación sobre escándalos de corrupción del pasado, fueron tomadas importantes medidas que favorecieron a afrodescendientes, así como a otros grupos siempre marginados.

Haciendo alusión al referido artículo 7º, la Universidad Federal para la Integración Luso-Afro-Brasileña (UNILAB) abrió sus puertas en 2010 en el Estado norteño de Ceará, lo cual mejoró la participación negra en la matrícula universitaria, sin pasar por alto que en 2012 se aplicó la Ley de Cuotas que estableció en forma gradual el aumento de miembros de las poblaciones desfavorecidas en la educación universitaria. Dicha norma planteó que para 2013 el 12,5% de las matrículas universitarias deberían estar reservadas a afrodescendientes, originarios y alumnos provenientes de la enseñanza pública, y que en 2016 la Ley preveía llevarlas al 50%.

Actualmente, la población afrodescendiente en Brasil es el 51% pero en la universidad pública la matrícula de esa extracción es del 23%, por lo que esas instituciones son consideradas baluartes de la élite blanca. Como si de hacer caso al artículo 7º se tratara, en 2004 se sancionó la obligatoriedad de dictar contenidos de historia africana en la educación de nivel primario.

Por último, el Estatuto de Igualdad Racial de 2010, en sus 65 artículos, apuntó a mejorar ostensiblemente la calidad de vida de todos los afrodescendientes y de miembros de otros grupos discriminados en general. Sin embargo, superar el racismo continúa siendo una asignatura pendiente en Brasil, donde buena parte de la población afro convive con la pobreza, la exclusión y la marginalidad. Las cifras dan una buena idea de lo anterior. De algo menos de 400.000 estudiantes de posgrado a nivel nacional, los estudiantes afros en 2010 eran apenas el 32%.

Asignaturas pendientes
En resumen, cumplir el Manifiesto Quilombista es un anhelo lejano a la realidad. Lo que vale rescatar es que el Quilombismo, como lo definió do Nascimento en 1968, construyó y legó una práctica quilombista (y una teoría) que actualmente la han apropiado muchos afrodescendientes en pos de conseguir sus metas.

Es un movimiento político que ve en Zumbi, líder de Palmares y último soberano del Quilombo, a su fundador, como advirtiera el creador del Manifiesto. El propósito del movimiento es la creación de un Estado Quilombista, inspirado en la República de Palmares, que dignifique al hombre y se aparte totalmente del colonialismo, el capitalismo, la esclavitud y el imperialismo. A diferencia de muchos otros grupos de activistas a lo largo de la historia, plantea la llegada a ese estadio ideal a partir de medios no violentos, como proclama el artículo 13 del Manifiesto:

“El Quilombismo considera la transformación de las relaciones
de producción y de la sociedad en general, por medios
no violentos y democráticos, como una alternativa posible.”

Como un activo militante por los Derechos Humanos, la vida de Abdias do Nascimento estuvo consagrada a la lucha contra el racismo. El haber publicado el Manifiesto, visto como una crítica tenaz a las autoridades y al modelo de sociedad, principalmente le costó el exilio durante 13 años de la última dictadura brasileña (1964-1985). Su lucha valió. En una victoria simbólica, gracias a su reiterado pedido, el Día de la Conciencia Negra fue movido de un 13 de mayo (fecha de abolición de la esclavitud, en 1888) a un 20 de noviembre para homenajear al deudor intelectual de su Manifiesto Quilombista, el héroe Zumbi do Palmares, ejecutado en 1695.

Fiel a la efeméride observada en el mundo hoy, en el artículo final del Manifiesto su autor remarcó que Brasil es firmante de la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial, tres años anterior al texto. Y agrega que el Quilombismo:

“…contribuirá a la investigación y preparación de un reporte bianual sobre racismo en Brasil, que incluya todo la información y hechos relativos a la discriminación racial en el país, con el objetivo de asistir al Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial de las Naciones Unidas, en su trabajo.”

Pese a estas nobles intenciones y al compromiso de Abdias do Nascimento en la lucha contra el racismo, en Brasil la situación no ha mejorado sustancialmente para la comunidad afro. Por ejemplo, una investigación del ámbito público arrojó que el 68% de las víctimas de homicidios son afrobrasileños. Entre 2003 y 2013 los feminicidios aumentaron 54% entre las mujeres afro y disminuyeron un 10% en las blancas. Es como si Brasil todavía no asumiese el problema de la cuestión racial.


Afrobuku
Artículo tomado de:http://latinoamericaexuberante.org/876f-3/

19 de abril de 2017

Afrocubanos buscan creación de instituciones propias

Más de 30 activistas, escritores, intelectuales, académicos y emprendedores cubanos, en su mayoría afrodescendientes, participaron en una reunión en la Universidad de Harvard para celebrar los logros del movimiento afrocubano y trazar una agenda para el trabajo futuro, reporta el diario El Nuevo Herald.

https://negracubanateniaqueser.com/2017/04/13/el-movimiento-afrocubano-activismo-e-investigacion-logros-y-desafios/
"Tenemos que tener conciencia de que este es un acto histórico", dijo Tomás Fernández Robaina, miembro de la Articulación Regional Afrodescendiente (ARAC) y autor del libro El Negro en Cuba, al inicio del evento el viernes, organizado por el Afro-Latin American Research Institute en el Hutchins Center de esa universidad.

Según el periódico miamense, fue "notable" la ausencia de representantes de organizaciones disidentes que trabajan el tema racial.

Alejandro de la Fuente, director del Afro-Latin American Research Institute, dijo que su exclusión fue una decisión consensuada y que se basó en la consideración de que esos grupos no tienen la lucha contra la discriminación racial como su principal objetivo, indicó el diario. Esto habría dejado fuera a proyectos con un importante trabajo de denuncia de los abusos contra la población negra y mestiza, como el Comité Ciudadanos por la Integración Racial.

Esos activistas, que llevan más de una década trabajando contra la discriminación racial, han sido en cambio invitados a paneles como los del Congreso de la Asociación de Estudios Latinoamericanos (LASA, por sus siglas en inglés) para "poner en perspectiva el tema de la afrodescendencia", en los que también han participado enviados del Gobierno cubano.

De la Fuente, autor del libro Una nación para todos, dijo que la reunión de Harvard intentó celebrar y reconocer el trabajo de activistas e intelectuales que desde la década de los 90 del siglo pasado comenzaron a organizarse para denunciar el racismo, colocar el tema racial en la agenda pública y producir conocimiento sobre el papel de los afrodescendientes en la historia cubana.

Iniciativas como el Grupo Afrocubanas tratan de "romper el silencio sobre las mujeres negras en los textos maestros de la historia y la literatura cubana (…) y contribuir al desmontaje de los estereotipos racistas y sexistas negativos", comentó una de sus fundadoras, Daisy Rubiera.

Pionera en la lucha contra la discriminación racial en la Isla fue la Cofradía de la Negritud, fundada hace casi 20 años para "crear conciencia a nivel de la sociedad cubana sobre la discriminación".

"En aquel momento la población negra cubana no tenía voz y tratamos de rescatar el derecho a podernos expresar como negros", dijo uno de sus fundadores, Norberto Mesa.

Los participantes opinaron que uno de los logros del Movimiento Afrocubano ha sido que el tema racial dejara de ser tabú dentro de la Isla.

Sin embargo, el Gobierno continúa obstaculizando los intentos de visibilizar esa problemática que tiene una clara dimensión política. Varios de los asistentes al evento de Harvard son miembros de la oficialista Unión de Escritores y Artistas de Cuba y no recibieron autorización institucional para participar, aunque pudieron realizar trámites personales para viajar. Otros invitados no pudieron viajar porque el Partido Comunista no se los permitió.

A falta de otros espacios más tradicionales, activistas e intelectuales han empleado desde boletines que envían por correo, como Desde La Ceiba, distribuido por el escritor e investigador Tato Quiñones, hasta blogs.

Existen 11 blogs dedicados al tema racial, dijo Sandra Abd'Allah-Alvarez Ramírez, autora de la páginaNegra cubana tenía que ser, en la red desde hace 11 años y el primero de su tipo que se produjo en Cuba, según El Nuevo Herald.

Durante el evento salió a relucir la polémica por una caricatura publicada por DIARIO DE CUBA que Álvarez y otras personas consideraron racista.

La caricatura, de Alen Lauzán, tenía como contexto la negativa de las autoridades cubanas a permitir la entrada a la Isla a Mariana Aylwin, exministra chilena e hija del fallecido expresidente Patricio Aylwin, quien debía recoger la mención de honor del Premio Oswaldo Payá Libertad y Vida, concedida a su padre por la Red Latinoamericana de Jóvenes por la Democracia.

Lauzán mostraba a dos mujeres chilenas que criticaban a Mariana Aylwin mientras practicaban turismo sexual en la Isla con dos cubanos negros vestidos con camisetas de propaganda castrista.

El dibujo fue calificado de racista por Álvarez y otros intelectuales que mantuvieron un debate en blogs y redes sociales.

"Sentí que estaba muy sola y que la gente que podía responder a esta caricatura racista estaban en Cuba desconectados", dijo la activista en el evento en Harvard. Añadió que recibió amenazas por sus críticas a la caricatura. No está claro si las detalló en el evento, el reporte de El Nuevo Herald no lo especificó.

"El principal aprendizaje [de esta experiencia] es que nosotros, negros cubanos, no tenemos que esperar nada del exilio cubano racista, nos quieren callados", afirmó Álvarez.

Tanto ella, como el historiador y poeta Arsenio Rodríguez Quintana y la narradora y profesora de la Universidad de Connecticut Odette Casamayor fueron invitados en privado y en público por DIARIO DE CUBA a explicar las razones por las cuales consideraban racista la caricatura de Lauzán.

Solo Casamayor respondió a esa invitación.

En el evento en Harvard, Alberto Abreu, escritor, premio Casa de las Américas y autor del sitioAfromodernidades, comentó que su blog le ha permitido introducir temáticas como las identidades sexuales disidentes y "abrir una brecha al control discursivo" de las autoridades cubanas.

No obstante, varios ponentes coincidieron en que aún no existen todos los espacios públicos necesarios para la discusión del tema racial. Otros señalaron que estos proyectos y organizaciones operan en un limbo jurídico: no son legales.

Esto es un problema importante para proyectos como Alianza Unidad Racial, que intenta fomentar una cultura de derechos entre los afrodescendientes y darle herramientas para enfrentar acciones discriminatorias de las autoridades y la policía, que usualmente detiene a jóvenes negros sin motivo aparente.

Intentos de unir las distintas iniciativas y visiones en una organización "sombrilla" para combatir el racismo, como el capítulo cubano de la ARAC —que contó inicialmente con el acuerdo del Estado— no han sido exitosos.

Los participantes discutieron también sobre el desarrollo del movimiento hip-hop en Cuba y el rol de la estatal Agencia Cubana de Rap.

Pese a haber sido un "movimiento antirracista" de vanguardia, comentó el ensayista y activista Roberto Zurbano, el movimiento cubano de hip hop no llegó a ser un movimiento social "porque fue abortado".

"Cuando tengan un proyecto que pase de un número de personas, van a ir por ustedes, si no eres hijo de [un dirigente] y si tu proyecto no responde a [los intereses de las autoridades]", comentó visiblemente frustrado Soandres de Río, del dúo Obsesión, quien ha organizado durante varios años el independiente evento de rap Puños Arriba.

Zurbano demandó "crear instituciones propias" y producir una historia del movimiento afrocubano. Tomás Fernández, por su parte, propuso "cambiar los planes de enseñanza de los estudios superiores" para "dar a conocer la historia negada, oculta, de nuestros ancestros afrocubanos".

"Se necesita un proceso de deconstrucción y tiene que haber políticas públicas", opinó la periodista e investigadora Gisela Arandia.


Artículo tomado de: http://www.diariodecuba.com/cuba/1492340848_30420.html