19 de octubre de 2015

AFRODESCENDIENTES EN BARÚ, Y LOS INTERESES MEZQUINOS

Playa Blanca y el fallo que incomoda

La Corte reconoció la presencia ancestral de las comunidades negras en una de las playas de Barú
Por: AIDEN SALGADO CASSIANI octubre 19, 2015
Playa Blanca y el fallo que incomoda
Foto: tomada de eluniversal.com.co
El 5 de agosto del presente año la Corte Constitucional emitió una sentencia sobre el problema de reconocimiento de la gente afrocolombiana o negra de una de las playas que componen los islotes de Barú, a las afuera de la ciudad de Cartagena, a escasos 45 kilómetros. El fallo T485/15 de la Corte reconoció la presencia ancestral de las comunidades negras y, en efecto, daba 10 días a la Alcaldía de Cartagena y al Ministerio de Interior a registrar el consejo comunitario de Playa Blanca, y con ello a dotarlos de derechos para la consulta previa que debería iniciar en 30 días según el fallo después de su emisión, entre la dirección de consulta previa del Ministerio de Interior como garante de la consulta previa en el país y las sociedad comercial Playa Blanca Barú SAS, propiedad de las familias Santo Domingo y Echavarría, y la comunidad de playa blanca representada en la directiva de su consejo comunitario.
Hasta allí todo bien, pero hoy hace más de un mes de emitido y dado a conocer el fallo ni la Alcaldía de Cartagena ni el Ministerio de Interior han registrado el consejo comunitario; por ende no se puede dar inicio al proceso de consulta previa. Y antes que registrar el consejo comunitario, el Ministerio de Interior no sé si con el aval de la dirección de comunidades negras, órgano encargado de la garantía, política y derecho de estas comunidades en contubernio con el consorcio encargado del mega proyecto  propiedad de los Santo Domingo y Echavarría, están impugnando el fallo de la alta corte para desconocer el fallo y evitar la consulta previa para con ello dar paso libre para la creación del mega proyecto turístico y el futuro desplazamiento a las comunidades afrocolombianas allí sentadas. Esto expresado en diálogo por José David Miranda, representante legal del consejo comunitario de negritudes de la vereda de playa blanca.
Los argumentos para impugnar el fallo también hacen parte de las explicaciones del magistrado Alberto Rojas Ríos, quien salvando voto argumenta elementos como que la tutela fue interpuesta por una mujer de origen español, que esta comunidad no cuenta con formas ancestrales de característica tradicionales que le den el derecho a ser una comunidad étnica; lo cual es tan contradictorio como no reconocer el decreto 1745 de 1995, facultad de derecho a los migrantes que lleguen a los territorios colectivos y persistan en ellos por 10 años de forma permanente, y hayan adquirido las tradiciones culturales de ese pueblo. Eso los hace miembros con derechos en la comunidad de ese consejo comunitario. Para el otro caso, si la forma productiva de la pesca no hace parte de una tradición económica comunitario de las comunidades negras entonces qué estamos diciendo.
Creo yo que son argumentos para desconocer a las comunidades negras y con ello desconocer el fallo de una forma fragante. Ahora bien, es contradictorio que el Gobierno Nacional, en cabeza del ministro de Interior, Juan Fernando Sánchez Cristo, haya adelantado un gran evento en la ciudad de Santa Marta, el 12 de octubre, con presencia de representantes de todos los departamentos, para conformar el espacio autónomo de consulta y diálogo permanente con el Gobierno, espacio nacional de comunidad negra encargado de discutir el tema de protocolo de consulta previa para las comunidades negras. En la clausura el ministro reconoce la importancia de los miembros escogidos como representantes de las comunidades,  así como la importancia de la consulta previa para las comunidades étnica como un derecho fundamental reconocido por el convenio 169 de la OIT, ratificado por la ley 21 del 1991, y hoy no quiera reconocer la histórica presencia de las comunidades negras en playa blanca y el derecho a ser consultado.
Esta contradicción, me imagino, está mediada por los intereses económicos de las familias encargadas de adelantar el megaproyecto turístico; pero mañana esta misma negatividad será la responsable del destierro y desplazamiento de los habitantes afrocolombianos de playa blanca,  un hecho que debe preocupar  a todas y todos los que estuvieron en ese evento de Santa Marta. A las organizaciones afros e indígenas y a todos los defensores del estado social de derechos ya que es una sentencia de la más alta corte que el gobierno quiere desconocer. Hoy es playa blanca, mañana pueden ser cualquier otro lugar de comunidad negra que se le niegue ese y otros derechos.
A todas estas, me pregunto, ¿será que el evento de Santa Marta solo fue un simple ejercicio para facultar de poder a algunas y algunos líderes afros y revivir las formas clientelares de miembros de la antigua consultiva de comunidad negra que tanto daño le han hecho a las comunidades negras? En pocas palabras, un evento para legalizar la jodedera al pueblo afrocolombiano, negro, raizal y palanquero.
Hoy las palabras de José David Miranda, directivo del consejo comunitario y quien brindó información para este texto, es el clamor de no desaparecer de una comunidad a causa de las políticas neoliberales de desarrollo que impulsa este gobierno. Ministro Cristo, ejemplos como este no contribuyen en nada con los diálogos de La Habana para una paz duradera y estable.
TOMADO DE: http://www.las2orillas.co/playa-blanca-el-fallo-incomoda/

9 de octubre de 2015

Basta de Racismo... Reclamos de Afrocolombianos en el Ministerio del Interior

Desde la diez de la mañana de hoy 9 de octubre de 2015, integrantes de los movimientos sociales afrocolombianos han estado presentes en las instalaciones del Ministerio del Interior. Venidos de Cali, Buenaventura, Armenia, Pereira, y con el apoyo de integrantes de los movimientos sociales presentes en Bogotá, Están exigiendo por parte del gobierno nacional, una atención inmediata y seria a las situaciones que afectan a la población afrocolombiana.
Información y fotos brindada al CAEDI por: Cadhubev Benkosvive


Se ha logrado en las últimas horas establecer una mesa de diálogo, en la cual se están exponiendo entre otras las siguientes exigencias:


1. Una revisión de las políticas del gobierno relacionadas con las comunidades afrodescendientes.
2. Una postura firme ante la estigmatización y utilización denigrante que los medios de comunicación hacen, deformando la imagen de la gente negra. En concreto con el programa de entretenimiento Sábados Felices, siguiendo las indicaciones de la ONU en 1997.
4. La problemática de acceso a la educación superior, pues el programa "ser pilo paga" hace una clasificación desigual basándose en los resultados de las pruebas Saber por 11, en la cuales estamos en clara desventaja ya que en nivel educativo brindado a nuestra comunidades es evidentemente inferior al resto del país.
5. Atención e intervención rápida al Hospital Universitario del Valle, ya que esta institución atiende un considerable número de pacientes del pacífico y sur occidente colombiano. Su liquidación sería un verdadero desastre para nuestras comunidades.

 Por otra parte los manifestantes están exigiendo la presencia de la bancada afro del congreso, en concreto de Guillermina Bravo y Edinson Delgado, para que den informe sobre los proyectos que están tramitando o han hecho por la comunidad a la cual dicen representar.
También se exige que la Policía Nacional, de un informe sobre su modo de proceder y los números de detenciones de personas afrodescendientes, en especial en la ciudad de Cali.

En el CAEDI, Bogotá Acompañamos las reivindicaciones de nuestras comunidades afrocolombianas.

¡PROCLAMAMOS! DINAH OROZCO HERRERA

El alma humana, las razones, sentimientos y motivos, las historias pasadas, presentes e incluso las futuras, los rostros, los saberes, las miradas, los llantos trasformados canciones y las músicas que redimen lágrimas, tienen en la poesía el espacio ideal para expresarse y volverse eternidad. En el marco del lanzamiento del Decenio Afrodescendiente, Dinah Orozco Herrera, en el siguiente poema, dibuja y reivindica con una inteligente profundidad, fortaleza y pasión los orígenes africanos presentes en nuestra América.


¡Proclamamos!


I
Traficaron con nuestras vidas
y nos subastaron a la muerte,
hemos sido bautizados con silabas de sangre
en nombre de un Dios abierto en cruz de llamas.
Hemos sido separados por la geometría territorial del tirano,
Aquél que con su látigo insaciable
Se esconde todavía como una sombra dominante
En los laboratorios de la memoria colectiva.

II
Hoy…
Levantamos las pupilas,
en la unidad del sufrimiento,
Y aún con nuestros músculos molidos en levadura,
convocamos la rebelión de nuestros pueblos
en toda la superficie del viento.

Que el temblor de nuestro grito Piel-leopardo,
paladar esculpido de ámbar y azafrán,
revestido con el alma del Mbira,
-piano de lugares, /Blues de la pantera,
se escuche en las profundidades de las voces de la tierra.

Que el motor de la palabra combativa
continúe latiendo como un miasma de mangles y pantanos,
para el sudor que se respira entre nuestras venas de marfil,
alimentadas de lucha y esperanza,
se continúe nutriendo de senderos…

Que el cemento de la inconsciencia social
con su cabello de púas,
sus pies de heno y dolor,
su silencio de olvido,
no convierta en polvo sombrío
Ese fraternal Manifiesto.

III
Hoy siglo XXI
Nos re-conocemos en los ojos preñados de ensoñación.
Somos el Muntu Renaciente,
Venimos de las costas, las islas, los desiertos,
Los mares, los ríos, las ciénagas, los lagos,
Los valles, las selvas, los cerros y los montes,
y nuestras manos tejen los invisibles hilos de la araña
para des-anudar las sogas del pasado.

Y en la búsqueda inacabada
de la metamorfosis fecunda,
en la reexistencia acompañada,
en la resistencia soberana,
en la refundación de nuestra Casa – vientre,
útero de la Matria afro-diaspórica,
maduraremos nuestros sueños.

IV
Por las cenizas de todos nuestros muertos,
esclavizados y esclavizadas sin sombras, sin huellas, sin ecos
zombificados por el estiércol del hambre y de la ausencia,
silenciados en la opresión de la podredumbre existencial,
por la remota angustia de las cadenas y las llagas incurables
adheridas a la piel de la madrugada, de la noche y bajo el sol.

Por la serpiente de Elegguá
mordiéndose las colas trenzadas en su danza guerrera;
hoy proclamamos nuestra Canción Posible,
rima consonante de guaracha, maraca y bongo,
Canto-Orikí ritmado en aire de Bullerengue silbante.
Que se sacude como un trémulo lumbalú de laberínticos tambores,
en lengua sutu ri palenque.

Suto ta akí yolando i éle guatiando i rindo rema
(estamos llorando y ella (la muerte) nos está viendo y se está riendo).
Icho leo, icho leo pa bo remansa i lujé riro!...
(expresa tus lamentos, eso te permitirá desahogarte
de todo sentimiento que llevas guardado).

Para que ya no seamos fragmentos de mapas exiliados,
ni cuerpos disecados en bolsas negras,
ni manos encadenadas pintándonos el alma de miedos;
ni crujir de dientes que mastican grilletes,
mientras cuentan nuestras cabezas
mientras arde nuestros cuerpos en la hoguera.
Para que dejemos atrás las calcinadas hojas de la plantación de banano,
El latifundio de cacao donde los pájaros lloraban de agonía a lo lejos,
Los oscuros socavones de las minas alumbradas con el resplandor de los huesos.

Para que renazcan de dignidad
Las voces ulceradas
La sangre derramada
Los egguns olvidados.
Para que ya no bostecen más los ancestros en medio de las cadenas oxidadas
En aquellas selvas donde los enormes  troncos de la h-historia
arrastraron las verdades del tiempo.

Hoy estamos aquí y allí, convocados y convocadas
para emprender el viaje de retorno hacia la Ruta de la Canoas
para remar caminos certeros de otra orilla.
a un sitio donde por fin un nuevo sol nos espera;
 donde se encienda la saliva sagrada de los ancianos y ancianas;
allí ombligaremos la tradición en el aliento de la semilla.

Porque nosotros y nosotras kombilesas, Ekobios, Cimarrones, Cimarronas
hemos nacido para contar esa parte de la historia
que lleva más de cinco siglos… ¡clamando justicia y libertad!
Dinah Orozco Herrera