4 de febrero de 2015

Policía de Miami practica tiro con fotos de jovenes afroamericanos

Nuevo escándalo protagonizado por la Policía en un momento de especial tensión en el seno de la sociedad estadounidense tras las recientes muertes de afroamericanos a manos de las fuerzas de seguridad. Ahora se trata de agentes policiales de North Miami Beach, que utilizaron fotos de jóvenes afroamericanos como blancos para entrenarse. Los retratos corresponden a seis personas reales sospechosas de haber cometido crímenes. Una de ellas había sido incluso arrestada por la propia Policía de la ciudad. Los hechos fueron revelados cuando un mando de la Guardia Nacional de Florida llegó para entrenarse al campo de tiro del Departamento y pudo comprobar que uno de los blancos era la foto de su propio hermano, Woody Deant, condenado en 2000 a cuatro años de prisión cuando aún era adolescente, informa la cadena NBC. J. Scott Dennis, jefe de la Policía de North Miami Beach, afirmó que los hechos no violaron ningún reglamento ni tenían connotación racista alguna, así que nadie sería castigado. El mando policial reconoció haber cometido un solo error:Deant, cuya foto usaron para practicar, era residente de North Miami Beach, y fue arrestado por el propio Departamento policial. Es decir, los agentes disparaban a la efigie de una persona que podrían encontrarse en la calle cualquier día. Al margen del problema racial, el uso de fotos de personas reales por parte de la Policía de North Miami ha causado un profundo rechazo. Según el jefe de la Policía en el futuro seguirán empleando instantáneas de personas reales porque, a su juicio, son vitales para el reconocimiento facial. Solo admitió que a partir de ahora no volverán a usar las fotos de personas que ellos mismos arrestaron. Su opinión no es compartida por los internautas, que califican la actitud de la Policía de “vergonzosa”, “indignante” y “repugnante”. Este caso demuestra “el nivel de racismo y los estereotipos que existen en la sociedad norteamericana”, ha comentado el director del periódico ‘La Nación Cubana’, Pedro González.

28 de diciembre de 2014

Amnistía Internacional revela análisis sobre la Ley 1448

Amnistía Internacional advierte sobre 'graves fallas' en proceso de restitución de tierras
La ONG advierte que en tres años se han restituido menos de 30 mil hectáreas. El principal problema: seguridad de reclamantes.
EL ESPECTADOR www.elespectador.com/noticias/politica/amnistia-internacional-advierte-sobre-graves-fallas-pro-articulo-529920
Por: Redacción Política
Entrega de títulos a campesinos a quienes se les restituyó la tierra en Córdoba. / Restitución de Tierras
“Amnistía Internacional pide al gobierno colombiano que aborde los graves fallos del proceso de restitución de tierras. En particular, debe garantizar una restitución de tierras completa y sostenible, debe abordar su falta de protección a las personas que desean retornar, y debe llevar ante la justicia a los responsables de expulsar a millones de personas de sus hogares”, es la principal recomendación que presenta el informe Un título de propiedad no basta: por una restitución sostenible de tierras en Colombia.
Se trata de un completo documento en el que se detallan los avances de la Ley de Víctimas y Restitución de Tierras. Especialmente en lo que respecta al regreso de los legítimos dueños a sus parcelas en un contexto de conflicto armado como el que se vive en el país. El propósito es dar cuenta de los alcances y debilidades de esta política institucional, así como presentar una serie de recomendaciones que contribuirían a su mejor aplicación.
El informe analiza información de los años 2013-2014 e incluye trabajo de campo en los departamentos del Cauca, Valle del Cauca, Sucre, Cesar, Magdalena, Atlántico y Meta y en Bogotá. También tiene en cuenta las opiniones de defensores de derechos humanos, el Gobierno y los reclamantes y víctimas del conflicto armado.
“Los diversos actores colombianos han mostrado un apetito insaciable por lograr y mantener el control sobre unas tierras que consideran fundamentales para sus diversos intereses. Entre esos actores se encuentran las fuerzas de seguridad y los paramilitares (actuando solos o en connivencia mutua), los grupos guerrilleros, algunas élites políticas y empresariales de las distintas regiones, los narcotraficantes y otras asociaciones delictivas”, señala el documento.
Entre los datos que condensa el análisis se advierte que desde 1985 más de 6 millones de personas (13% de la población colombiana) fueron obligadas a desplazarse, y que en 2013 alrededor de 220.000 abandonaron sus hogares por motivos relacionados con el conflicto armado. Según datos oficiales, se calcula que ocho millones de hectáreas fueron despojadas, equivalentes al 14% del territorio nacional.
Lo que preocupa a Amnistía Internacional es que hasta el 1º de agosto de 2014 se habían devuelto a campesinos menos de 30.000 hectáreas, mientras que a comunidades indígenas se les han restituido 50.000 hectáreas —esta última en una sola sentencia—. Pero más grave resulta cuando se observa que la mayoría de los casos de restitución de tierras que se han resuelto corresponden a familias que ya habían retornado antes del proceso de restitución.
La ONG internacional también advierte que uno de los principales obstáculos es conseguir que quienes se oponen a la restitución rindan cuentas ante la justicia. “El hecho de que no se lleve ante la justicia a los sospechosos de ser penalmente responsables de desplazamientos forzados y de la adquisición ilegal de tierras, así como de abusos y violaciones de derechos humanos relacionados con esas prácticas, ha contribuido a prolongar el conflicto, ya que los autores de abusos, cometidos tanto en el pasado como en el presente, pueden confiar en que no tendrán que rendir cuentas de sus actos”, refiere el informe.
De la misma manera, Amnistía Internacional sostiene que los datos de violencia contra víctimas o reclamantes de tierras, así como contra quienes trabajan en esta materia, es altamente preocupante. “Más de 70 defensores y defensoras de los derechos humanos fueron víctimas de homicidio y más de 200 sufrieron amenazas únicamente en 2013, mientras que al menos 30 fueron víctimas de homicidio y más de 100 recibieron amenazas en los primeros seis meses de 2014”, consigna la organización.

Al final, Amnistía Internacional recomienda al Gobierno garantizar las medidas de seguridad a los reclamantes de tierras y a quienes actúan en su nombre; implementar un modelo de protección colectivo, con recursos suficientes; garantizar que se respete plenamente el derecho de las víctimas a una reparación integral; ampliar el plazo de 10 años de aplicación de la Ley 1448; reformar la fecha límite para acceder a la ley, que hoy es 1991; derogar lo relativo al contrato de uso; sustituir los mecanismos de micro y macrofocalización con que se identifican las zonas susceptibles de restitución, y fortalecer el enfoque diferencial en favor de mujeres, menores de edad y comunidades afro e indígenas.

23 de octubre de 2014

Violencia contra mujeres afro en Colombia

Violencia contra mujeres afro en Colombia alarma a la CIDH

La Comisión se mostró preocupada por los crímenes contra las mujeres negras.
La presidenta de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Tracy Robinson, se mostró alarmada por las agresiones que sufren las mujeres afrodescendientes en Colombia debido al conflicto armado, según informó hoy ese organismo de la Organización de Estados Americanos (OEA).


Robinson, que visitó el país entre el 29 de septiembre y el 3 de octubre en el marco de una investigación sobre la situación de las mujeres y la comunidad de lesbianas, gays, bisexuales, transexuales e intersexuales (LGBTI), mostró su preocupación, especialmente por el uso de la violación para silenciar el trabajo de las líderes comunitarias, según un comunicado de prensa de la CIDH.

Asimismo, aseveró que estas mujeres "todavía se ven afectadas por la discriminación y el racismo persistentes" en Colombia, lo que suele determinar que vivan en situaciones de extrema pobreza y tengan que enfrentarse a barreras en su día a día para acceder a sus derechos fundamentales.

Para obtener estas conclusiones, Robinson se entrevistó con decenas de organizaciones de mujeres en las ciudades de Bogotá, Cali y Cartagena quienes le relataron sus experiencias y las de otras mujeres de sus comunidades.

Por ello, recordó al Estado colombiano su obligación de tener en cuenta "las múltiples formas de discriminación que enfrentan regularmente las mujeres afrodescendientes por razones de sexo, raza y condición de pobreza y de facilitar su participación en la elaboración de leyes e intervenciones relativas a sus derechos humanos".

(Vea el especial de SEMANA sobre las víctimas del conflicto 'Pacífico: espiral de barbarie')