30 de mayo de 2017

¿Tiene algo que ver el racismo con las deudas históricas con Buenaventura?

¿Tiene algo que ver el racismo con las deudas históricas con Buenaventura?

Tomado de: Semana.com

El diálogo entre el Gobierno Nacional y la comunidad de Buenaventura
avanza con lentitud. Todavía no es claro cuándo se levantará
definitivamente el paro que ya cumple 15 días.



Desde el pasado 17 de mayo miles de personas en Buenaventura decidieron salir a protestar. Su objetivo principal es que se declare al municipio en estado de emergencia económica y social. Aunque viven en el puerto más importante de Colombia, pues allí se mueve casi 16 millones de toneladas de mercancía al año, lo que genera 5.4 billones de pesos en impuestos de aduana, en el lugar habita una de las poblaciones más pobres del país. Aproximadamente el 64 % de la población es rural, de los cuales el 91 % es considerado pobre, y el 9,1 % vive en condiciones de miseria. Pero, ¿tiene esto algo que ver con el racismo, es decir, con un trato diferencial que afecta negativamente a un individuo o comunidad?

Buenaventura es el tercer municipio de población afrodescendiente en la nación en términos absolutos. Tiene alrededor de 400.000 habitantes, de los cuales el 88,7 % son afrocolombianos. Es el municipio del Valle que constituye parte del Litoral Pacífico, la región histórica de actividad minera de aluvión que integró la economía esclavista de terratenientes, mineros y comerciantes del suroccidente, durante la Colonia y la República, bajo el control de las élites blancas de Popayán y otros centros urbanos pequeños entre los siglos XVII y XIX, como Buga, Cali y Cartago.

Después de la abolición de la esclavitud, los negros se convirtieron en sujetos económicos y de procura de bienestar. Pero comenzaron de cero, mientras que aquellos que antes eran los amos ya estaban acomodados en el nuevo sistema económico con el superávit que la comunidad negra generó. Además, la relación económica e histórica de dichas élites con esta región del Pacífico y su población (en su gran mayoría descendientes de esclavos) no fue ni ha sido favorable para procesos de integración socioeconómica. 
Según Ray Charrupí, director de Chao Racismo, y quien apoya el paro, hay varias expresiones de racismo en nuestro país, pero el que más afecta a los pobladores de Buenaventura y otros lugares del Pacífico es el racismo estructural. Es decir, cuando desde la institucionalidad no se actúa para mejorar las condiciones de vida de esta comunidad.  
“¿Cuál es la explicación para que un puerto que moviliza el 60 % de la carga de este país no tenga negros en la junta directiva?, ¿para que la riqueza que genera no tenga mayor distribución? ¿Cómo es posible que un puerto que tenía una vocación de reinvención social, fuera liquidado o privatizado para que quedara en manos de familias blancas?, ¿por qué las utilidades del puerto llegan a la familia Parody en vez de ser invertidas en vías, acueductos y hospitales en Buenaventura? ¿Cómo es posible que en Buenaventura no haya un hospital de primer nivel? Tenemos toda la costa Cauca sin posibilidad de vía de carretera a la capital Popayán, tenemos un Chocó sin una carretera digna, que pone muertos, evita que llegue el desarrollo y que la producción sea eficiente, lo que dificulta la competitividad del municipio”, dijo Charrupí.  
Y su lista de preguntas continúa: ¿Por qué las mujeres siendo más del 50 % de la población tienen una ley de cuotas que ayuda a garantizar la participación de la mujer, pero la población negra, que es el del 20 % en el país, no tiene una ley similar garantice que el Pacífico se vea representado en todos los niveles? ¿Cómo es posible que de 53 embajadas ninguna tenga un embajador negro, que de 60 generales ninguno sea negro, que en las tres altas cortes nunca haya habido un magistrado negro?
Jorge Iván Jaramillo, doctor en Cultura en América Latina, también piensa que la pobreza extrema del Pacífico colombiano “es producto del racismo y del Gobierno que solo mira ese lado del país cuando se dan problemas que dejan ver el olvido y los resultados de unas prácticas asistencialistas que han logrado afectar comunidades enteras. El Gobierno de turno atiende con paños de agua tibia unas problemáticas que son estructurales y que impiden a la comunidad negra salir del ostracismo al que el centralismo recalcitrante y elitista la han sometida por siglos”.
La historia ha demostrado también que el racismo es un problema que tiene raíces económicas. Los judíos en alemania eran objeto de rechazo porque fueron definidos como una amenaza para la economía de los ciudadanos. En la actualidad en Estados Unidos los latinos son discriminados bajo sustentos económicos; supuestamente atentan contra el ambiente laboral, la propiedad privada y la seguridad de esa nación. Los negros son discriminados porque eran la fuente con la que una población se hacía rica gracias al trabajo no remunerado, o con la que hoy se hacen ricos gracias a que la retribución económica es mínima.
En el caso de Buenaventura —explicó Jaramillo— al ser un puerto clave en Colombia, se ha privilegiado a una pequeña parte de la población que cuenta con el manejo de la economía local, mientras que la comunidad afro, que pone la fuerza de trabajo, queda relegada, sin el total de necesidades básicas cubiertas y pocas posibilidades de ascender en la escala social.  
Para Pablo Fortaleza activista e integrante del grupo musical Profetas es muy curioso que todas las poblaciones afrodescendientes del país tengan los índices de pobrezas más altos y que además estén por debajo de todos los índices de desarrollo: “Además de ese racismo estructural, también tenemos que lidiar con racismo de baja intensidad como los estereotipos que hacen que, por ejemplo, seamos más requisados por la policía, que se nos niegue la entrada a ciertos lugares, que no se nos contrate, que se piense que son buenos para bailar y los deportes, pero no para ocupar cargos directivos”.  
"Veo racismo todos los días agregó FortalezaAl negro no le decimos negro, le decimos moreno, para que no se sienta mal. Como si ser negro fuera algo negativo que hay que atenuar. Cuando nos piden que nos imaginemos a una negra en la playa a muchos se nos pasa por la cabeza una mujer que vende algo o que va a hacernos las trencitas. Eso también es racismo”.  
“Hay muchos estereotipos negativos sobre los negros porque somos carentes de bienestarpor lo tanto somos pobres y lo pobre no es bonito, seguro, saludable o educado, y es así como muchos siempre se imaginan a los negros”, explicó Charrupí.
Por estas razones la comunidad del Pacífico también protesta. Para ellos, solo hasta que otros ciudadanos empiecen a vivir la escasez, entenderán la pobreza histórica de Buenaventura y otros municipios. Por el momento, los líderes del paro y el Gobierno se encuentran dialogando para llegar a un acuerdo prioritario sobre estas necesidades: Asegurar recursos para construir un hospital de tercer nivel y adecuar el del segundo, la entrega del Megacolegio que servirá para albergar a 2.850, la construccipon de una nueva sede del Sena, la reducción de los cortes en el servicio de agua del distrito (que tiene fallas 120 días al año, en promedio) y contar con plantas potabilizadoras, además de la ampliación del aeropuerto y la construcción de varias vías.
Los expertos concluyen que mientras no se ataque la raíz del problema con educación, infraestructura, movilidad, reconocimientos a aporte a la nación de las comunidades afro, será muy difícil superar los problemas actuales, y situaciones como las que padecen y sufren las comunidades negras en Buenaventura y el Chocó. 
Artículo tomado de:http://www.semana.com/nacion/articulo/por-que-todavia-existe-el-racismo-buenaventura-colombia/526859

23 de mayo de 2017

Marchas del día de la afrocolombianidad en solidaridad total con el Pacífico

El pasado domingo 21 de mayo celebramos el día de la Afrocolombianidad, cientos de personas salieron a marchar en las principales ciudades del país y alzaron su voz de solidaridad con el Pacífico que continúa reclamando sus justos derechos.


En algunas zonas del Pacífico Colombiano como el departamento del Chocó y la ciudad de Buenaventura, se adelantan paros cívicos en los que se exige al gobierno nacional una atención pronta y seria al abandono histórico de esta zona del país, que dicho sea de paso, se le tiene en cuenta prácticamente cuando se le pueden sacar réditos económicos. Buenaventura es una muestra clara de esta situación, pues por el puerto se mueve cerca del 60 % del comercio nacional, y curiosamente es el mismo 60% el índice de pobreza entre sus habitantes. 

La crítica situación ha llevado incluso a la misma Iglesia Católica a apoyar abiertamente las reivindicaciones de su gente, así se evidencia en el comunicado del 21 de mayo, firmado por todos los obispos de la región.

El 21 de mayo conmemoramos abiertamente las luchas sociales del pueblo afrocolombiano, sus grandes heroínas y héroes, la lucha y la vida de nuestros padres y abuelos. El día de la afrocolombianidad también nos permite expresar nuestra esperanza por un mañana mejor para las nuevas generaciones   y su importantísima contribución a la construcción de la nación colombiana, pero esto es solo un sueño, porque todavía, los derechos de las comunidades negras son violentados, y salir a marchar 

A la marcha de la afrocolombianidad se va en familia y las limitaciones no son impedimento.


Jóvenes y adultos, todos juntos por una misma causa 

Siempre es importante la presencia de la juventud y más aún cuando necesitamos empoderarnos de nuestra justa causa

22 de mayo de 2017

Comunicado de los obispos de la Costa Pacífica Colombiana en apoyo a la Causa de su Pueblo. Mayo 21 de 2017

En un comunicado de prensa emitido por los obispos de las jurisdicciones eclesiásticas que integran la región de la Costa Pacífica, exigieron al Gobierno Nacional que cumpla con los acuerdos anteriormente firmados y así se respete los derechos de los ciudadanos.

La Iglesia en esta región del pacífico cree justificada las protestas que se adelantan en el departamento del Chocó y en la ciudad de Buenaventura, por considerar, que estas zonas del país siempre han sido territorios abandonados por el Estado.

Los prelados rechazaron las acciones violentas cometidas por algunos vándalos que desprestigian el fin de las protestas pacíficas, donde la población reclama sus derechos.  Igualmente hicieron un llamado a la Fuerza Pública para que no se extralimite con sus funciones.

Por último, los obispos pidieron a los organismos de Derechos Humanos para que estén atentos a velar y garantizar la protección de los civiles, denunciando cualquier abuso que se presente durante estas protestas.

El mensaje fue emitido por el arzobispo de Cali, monseñor Darío de Jesús Monsalve Mejía, los obispos de Buenaventura, monseñor Héctor Epalza Quintero, monseñor Juan Carlos Barreto Barrerto; monseñor Carlos Alberto Correa Martínez; monseñor Orlando Olave Villanoba y monseñor Julio Hernando García Peláez.


Lea a continuación el comunicado: 


Comunicado
Derechos fundamentales para los habitantes de la Costa Pacífica colombiana
Mayo 21 de 2017

Los obispos de las jurisdicciones eclesiásticas que integran la región de la Costa Pacífica colombiana, frente a los actuales acontecimientos de movilización social en el departamento del Chocó y en la ciudad de Buenaventura, manifestamos.

1. Son justificadas las protestas sociales que actualmente se realizan en Chocó y Buenaventura, pues históricamente los habitantes de la Costa Pacífica colombiana han sufrido el abandono estatal, la violencia de diversos actores armados y la corrupción de muchos líderes a todo nivel.

2. El Gobierno Nacional debe hacer su mejor esfuerzo para cumplir con acuerdos anteriores y responder a las legítimas aspiraciones de los ciudadanos que exigen derechos fundamentales.

3. Las acciones violentas y vandálicas desprestigian la protesta social justa; por lo tanto, debe ser característico su rechazo contundente por parte de la Sociedad Civil. Sólo los Paros Cívicos pacíficos tienen legitimidad y eficacia.

4. La Fuerza Pública debe ser moderada y respetuosa en su misión de control social, evitando extralimitarse en el ejercicio de sus funciones.

5. Los organismos responsables de velar por los Derechos Humanos deben desplegar toda su capacidad para garantizar las exigencias de protección a los civiles y denunciar los abusos que contra ellos se puedan cometer.

6. Son tareas de los comités organizadores de la movilización social: generar el suficiente espacio para el diálogo, llamar constantemente al orden y flexibilizar las acciones de reclamación, de tal manera que no resulte afectada la misma población que exige sus derechos.

7. Invitamos a orar insistentemente al Dios de la vida para que esta situación social sea resuelta con prontitud en la justicia, el diálogo y la objetividad.

Firman,
Arquidiócesis de Cali
Diócesis de Buenaventura
Diócesis de Quibdó
Diócesis de Guapi
Diócesis de Tumaco

Diócesis de Istmina-Tadó

Documento original disponible en: https://www.cec.org.co/sites/default/files/COMUNICADO%20PARO%20CHOC%C3%93%20Y%20BUENAVENTURA.pdf