31 de enero de 2017

AFRODESCENDIENTES EN MÉXICO, VIDA Y LUCHAS. Muestra Fotográfica

La muestra también sirve como ventana para denunciar la situación de pobreza y marginación de la localidad Lo De Candela, ubicada en el municipio de Santiago Pinotepa Nacional.


Vida y rostros de habitantes de las comunidades de descendientes africanos en la costa suroeste de México fueron plasmados en la colección fotográfica: “Lo de Candela: afrodescendientes en la Costa Chica de Guerrero, Oaxaca, México” que abrirá el próximo 1 de febrero el Museo Nacional de las Culturas.


Paulina García Hubard, José Luis Martínez Maldonado y Antonio Saavedra capturaron la esencia de estos pobladores a través de su lente, en busca de explicar la llegada de la comunidad africana a los estados de Guerrero y Oaxaca, así como de contribuir a erradicar la discriminación y el racismo hacia ellos.

La muestra también sirve como ventana para denunciar la situación de pobreza y marginación de la localidad Lo De Candela, ubicada en el municipio de Santiago Pinotepa Nacional, Oaxaca, y como un acercamiento a los casos de discriminación en las comunidades de la Costa Chica de Guerrero.

De acuerdo con información del recinto adscrito al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), durante el período virreinal miles de personas provenientes de África Occidental y Central arribaron a México a través de los puertos de Veracruz, Acapulco y Campeche y se convirtieron mano de obra esclavizada de las industrias minera, azucarera y ganadera.

Al consumarse la Independencia se declaró la abolición de la esclavitud pero en la práctica resultó más tardado, ya que en el siglo XIX aún quedaban rastros de esta actividad.

Además, el nacionalismo mexicano dio prioridad a los mestizos e hizo a un lado a la población afrodescendiente.

Las costas del Golfo y el sur mexicano fueron habitadas por estos últimos, en consecuencia los rasgos físicos y la organización social proveniente de África se arraigó en estas regiones.

“Todavía se observa en la Costa Chica fenotipos y el uso de casas habitación conocidas como “redondos”, actualmente casi en extinción”, comentaron los fotógrafos y también curadores de la exposición.

También destacaron la conformación de expresiones culturales, el lenguaje y las costumbres entrelazadas, como ritmo, narración y tradición oral, música y bailes; ejemplo de ello son Los Juegos de los Diablos durante la conmemoración de Día de Muertos.

Actualmente se estima que existe más de un millón de 381 mil mexicanos que se consideran afrodescendientes y representan el 1.2 por ciento de la población total del país. De ellos, el 10 por ciento son niños nacidos con afrodescendencia en los estados de Guerrero y Oaxaca.

Estos pequeños no cuentan con el registro natal así que no podrán ingresar a derechos como salud y educación en el futuro, reconoció la Comisión Nacional de Derechos Humanos en el “Estudio Especial sobre la situación de la población afrodescendiente en México 2016”.

Paulina García Hubard estudió en la Escuela Activa de Fotografía en la Ciudad de México y realizó una maestría en la Universidad de Guildahall, de Londres. Expuso sus imágenes en 2011 en las Rejas de Chapultepec, con el título “Abriendo los ojos de las Personas Afrodescendientes”.

Por su parte, José Luis Martínez Maldonado tiene la maestría en Artes Visuales por la Academia de San Carlos y Antonio Saavedra, fotógrafo por el Centro de Artes Digitales, han participado en los Encuentros de Pueblos Negros y en el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación, respectivamente.


fotos y textos tomado de: http://www.scoopnest.com/es/user/diario24horas/824845894725955586

23 de enero de 2017

CUATRO LÍDERES AFROCOLOMBIANOS ASESINADOS EN 2017

Cuatro líderes en 18 días han hecho saltar todas las alarmas en el Chocó sobre una situación que no es nueva. Por ello, el Comité por los Derechos de las Víctimas de Bojayá ha exhortado al presidente de Colombia y al Gobierno a que tome medidas efectivas de protección de los líderes sociales y defensores de derechos humanos y advierte con especial énfasis sobre la situación de las comunidades del río Atrato “que siguen expuestas a las actuaciones de grupos paramilitares”.

 
El Comité por los Derechos de las Víctimas de Bojayá denuncia el asesinato de cuatro líderes afrocolombianos en 18 días y exige a Gobierno que tome medidas de protección

Cuatro líderes en 18 días han hecho saltar todas las alarmas en el Chocó sobre una situación que no es nueva. Por ello, el Comité por los Derechos de las Víctimas de Bojayá ha exhortado al presidente de Colombia y al Gobierno a que tome medidas efectivas de protección de los líderes sociales y defensores de derechos humanos y advierte con especial énfasis sobre la situación de las comunidades del río Atrato “que siguen expuestas a las actuaciones de grupos paramilitares”.

Las palabras de denuncia del Comité se producen apenas dos días después del asesinato de Emilsen Manyoma, y de su esposo Joe Javier Rodallega, lideresa del Bajo Calima (límite entre el Chocó y el Valle del Cauca), e integrante de la red CONPAZ. Una muerte que se suma a la de Moisés Mosquera Moreno, de 30 años, ocurrida en la comunidad de Caño Seco, en el río Salaquí (Riosucio) el pasado 7 de enero, y la de su padre, Juan de la Cruz Mosquera, de 54 años, solo dos días después. Este pertenecía al consejo comunitario de Tamboral, y era pastor de la iglesia Pentecostal y líder comunitario. Este crimen es atribuido a los paramilitares denominados “Gaitanistas”, explica en un comunicado el Comité por los Derechos de las Víctimas de Bojayá que denuncia ante la comunidad internacional la violación de derechos humanos y el asesinato de estos cuatro integrantes de las comunidades afrocolombianas.

Recuerdan las decenas de líderes y lideresas asesinados el año pasado y exigen al Estado Colombiano “que demuestre su auténtica voluntad de Paz”, y que “apliquen justicia y detengan esta oleada de crímenes contra los defensores de Derechos Humanos, líderes comunitarios y trabajadores por la paz”.

En los primeros 11 días del año ya se han reportado cinco asesinatos de campesinos y líderes sociales en zonas de lucha territorial. Además de los casos del Chocó, hay otros en Cauca, Córdoba y Cesar. La alerta sobre paramilitares en el río Atrato se produce al tiempo que la Fiscalía insiste en afirmar que no existen grupos paramilitares en Colombia y que los asesinatos de líderes sociales no responden a un patrón sino que son hechos aislados. La denuncia se produce una semana después de que las propias Naciones Unidas advirtieran en su informe de seguimiento del proceso de paz del intento paramilitar de ocupar los espacios que dejan las FARC en su desmovilización. Y a pesar de las denuncias y los asesinatos ayer mismo el ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas, insistía en una entrevista en RCN Radio que “no hay paramilitares, así que aceptar eso es darle garantías políticas a quienes no las merecen. Hay asesinatos pero no son sistemáticos, si lo fueran sería el primero en aceptarlo”.

Denuncia de Afrodes
En este mismo sentido, Marino Córdoba, representante de la Asociación de Afrocolombianos Desplazados, (Afrodes), también ha denunciado que los paramilitares han incrementado considerablemente su presencia en Buenaventura, Cauca y Chocó, dejando a su paso amenazas y muertos de líderes sociales afros. En una entrevista con BluRadio ha advertido que el grupo paramilitar gaitanista está copando espacios que están dejando las FARC que hoy se concentra en los sitios para el desarme. “Estamos muy preocupados porque no hay una respuesta del Estado para garantizar la seguridad de los líderes y por otro no se está persiguiendo a los grupos armados”,

Equipo Colombia Plural // Fotos: Steve Cagan
Tomado del portal WEB, de la Pastoral Social de la Diócesis de Quibdó.
Disponible en: http://www.choco.org/index.php/informativo/549-bojaya-denuncia-que-en-el-atrato-si-hay-una-amenaza-paramilitar 

¿Qué Pasa con la Representación de las Negritudes en el Congreso de Colombia?

Con la creación de siete curules de Circunscripciones Especiales de minorías en el Congreso de la República, la Constituyente de 1991 pretendió garantizar que estos grupos minoritarios, e históricamente excluidos de la participación política, tengan presencia, voz y defiendan sus intereses.

Imagen relacionada
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Se trata de establecer una “discriminación electoral positiva”, pues el Estado reconoce y protege la diversidad étnica y cultural de la nación colombiana (Artículo 7 de la Constitución Política). De no contar con este mecanismo, esas poblaciones seguramente no obtendrían curules por las circunscripciones ordinarias.
Sin embargo, de un total de 268 curules, sólo siete son para las minorías, es decir, apenas el 2,6 por ciento del total. Por eso hay quienes dicen que esta representación es insuficiente y apenas ha permitido que las minorías expresen su voz dejando constancias, pero hasta la fecha no se ha tramitado con éxito una sola ley que favorezca sus intereses particulares o que sea de su iniciativa.
Sin embargo, a pesar de la polémica desatada en los últimos días con respecto a la curul de las comunidades afrodescendientes, hoy en manos del electo Representante Heriberto Arrechea Banguera y la decisión del Juzgado Primero Penal del Circuito de Santa Rosa de Viterbo, por el desacato a la orden de Tutela por parte de los presidentes de la Cámara de Representantes, Miguel Ángel Pinto Hernández y del Presidente del Consejo Nacional Electoral (CNE), Alexander Vega Rocha; de darle la curul y personería jurídica al Partido Político MIO (Movimiento de Inclusión de Oportunidades) so pena de cárcel, no ha sido posible esclarecer su situación.
Hoy estas entidades expresan que se debe definir en las próximas semanas para cumplir la norma que exige la Constitución.
El tema debería estar alejado de intereses personales ya que se trata de la representación de las negritudes como voceras de sectores deprimidos del país, y que necesitan de esta posición para, de una vez por todas, empezar a legislar a su favor.
La condición de desigualdad de estas comunidades debería ser un factor de presión para la Cámara de Representantes como para el Consejo Nacional Electoral, para no darle más largas a un tema que la propia Constitución señala como de primera necesidad.
Infortunadamente el tema nada tiene que ver con los políticos tradicionales y los partidos que han regido al país por décadas, para darle una salida pronta, de ahí que se desprende que a pesar de la molestia de gran parte de los ciudadanos, los campesinos, afros e indígenas, la única vía que tienen para hacer sentir su opinión, es a través de las movilizaciones sociales en la carreteras.
Es innegable el descontento de la clase política tradicional al momento de tener que compartir curul con estos sectores, ya que a pesar de los tiempos de globalización y de los avances tecnológicos, Colombia aún es un país de estratos, de clases sociales y de discriminación, a pesar de que la propia “Carta Magna”, que dicen defender, lo exija.

 TEXTO PUBLICADO ORIGINALMENTE EN: http://corrillos.com.co/la-extrana-decision-de-negarle-el-derecho-a-las-minorias-de-tener-voz-en-el-congreso/