16 de agosto de 2016

¿La Etnoeducación en Cartagena, solo para los afros?

Todos los colegios de Cartagena deberían tener una cátedra afrocolombiana, por ser la minoría poblacional más importante de la ciudad. Aunque la ciudad no está en ceros en este tema, lo que sí es claro que estas clases se están impartiendo, por ahora, solo en colegios donde prevalece la comunidad de niños afrocolombianos.

Foto: Julio Castaño - El Universal
Desde 2005 existe la Red de Docentes Etnoeducadores, compuesta por todos los maestros de la ciudad que están vinculados a este proceso de etnoeducación y de Cátedra de Estudio Afrocolombiano. Aunque existe desde hace 11 años -la componen 50 profesores, la mayoría en colegios públicos-, parece poco para una ciudad con 103 instituciones oficiales y 266 privadas. 
“De acuerdo a la ley, todas las instituciones privadas y públicas deben implementar -en preescolar, primaria y bachillerato- la propuesta pedagógica del estudio afrocolombiano. La idea es que estos conocimientos, que históricamente se quedaron en el olvido, se incorporen nuevamente en el plano educativo en las áreas de humanidades y sociales para que se reconozcan los aportes que le ha brindado la gente afro al desarrollo del país”, afirmó Miguel Ángel Obeso, asesor externo de la Secretaria de Educación en el tema de Etnoeducación, Interculturalidad y Cátedra de Estudio Afro.
No es el área urbana cartagenera la más educada en temas étnicos, lo es su zona rural y municipios cercanos: Pasacaballos, Barú, Tierra Bomba, Caño del Oro, Punta Arena, Tierra Baja, Santa Cruz del Islote, La Boquilla, Manzanillo del Mar, Pontezuela, Arroyo de Piedra, Arroyo Grande, Bayunca, son algunos de los lugares donde se está educando con más fuerza en temas afro (y donde se encuentra la gran mayoría de la población afrocolombiana de la ciudad).
Por su parte, en el casco urbano se está implementando la etnoeducación en zonas donde el contexto de la etnicidad tiene mayor presencia, como en los barrios aledaños a las faldas de la Popa, Nariño, La María, La Esperanza, Nelson Mandela y Pablo Sexto. 
“Hemos hecho presencia en varios de los barrios populares de la ciudad donde vive el mayor número de grupos étnicos, porque de nada sirve hablar de los pueblos étnicos si dejamos por fuera a las personas con quien interactuamos. Son propuestas de diálogo, saber y conocimiento donde debe estar tanto en población mestiza como afrodescendiente”, aseguró Obeso.
Capacitación de etnoeducadores - foto El Universal
Sin embargo, falta un largo camino por recorrer. William Arrellano Cartagena, decano de la facultad de Educación y director del Observatorio de Educación de la Universidad Tecnológica de Bolívar asegura que “el distrito tiene que hacer un mayor esfuerzo para que el tema etnoeducativo esté más incorporado a los proyectos educativos de las instituciones que como tal se reconocen, es decir que cuando una institución se declara como un proyecto educativo etnoeducativo hay que hacer un trabajo de apropiación de toda la comunidad educativa para efectos de que el proyecto se pueda desarrollar. Eso, hasta el momento no se está haciendo”.
De hecho sí hay declaratorias etnoeducativas, pero no hay un trabajo de fondo que permita trabajar con este modelo. Muchos colegios se reconocen como etnoeducativos, pero es muy poco lo que hacen en ese sentido. Las actividades son muy comunes al resto de las instituciones que no lo son.
“Hay que empoderar mucho más al equipo designado por el Distrito para los trabajos etnoeducativos, ya que la ley señala que para que se dé la etnoeducación es vital darles a las comunidades étnicas un proyecto educativo que esté ajustado a sus características y necesidades”, concluyó el experto. 
Por su parte, Estela Simancas, coordinadora del Observatorio de Antidiscriminación de Cartagena opina que el trabajo debería incluir a todos los colegios, no solo a los que se reconocen como centros educativos afro. “El asunto de los aportes de la herencia africana a nuestra cultura debería ser un asunto transversal en el proceso de formación de nuestros estudiantes, de tal manera que no debe ser un asunto de las escuelas focalizadas, por el contrario debe ser un asunto también de todas las escuela en general. No deberían existir esas divisiones en Cartagena”.
Si todos los estudiantes recibieran esta cátedra –sean o no afrocolombianos-, los episodios de discriminación serían cada vez más escasos, “entonces pienso que falta mucho camino por labrar en términos de la superación del racismo cotidiano a través de los colegios”, indica Simancas. En una ciudad ideal, habría que construir un modelo educativo que permita el conocimiento y reconocimiento de las diferentes culturas que la conforman.
Material etnoeducativo - foto Andrea Rodríguez
Pero, ¿qué es la etnoeducación?
Etnoeducación es fortalecer la identidad y las manifestaciones tradicionales de los grupos étnicos a través de la educación. En el país oficialmente hay 5 grupos étnicos, los cuales se dividen en Indígenas, Afrocolombianos, Palenqueros, Raizales de SanAndres-Santa Catalina y Providencia y Gitanos o Romanies.
Con esta se busca potenciar las prácticas productivas tradicionales, el desarrollo económico, la diversidad lingüística, todo lo que tiene ver con el fortalecimiento del acervo cultural ancestral, la revitalización de los valores culturales y la conservación de la lengua.
Sin embargo, aportar una educación propia y particular para estas comunidades no ha sido tarea fácil para el Gobierno y en muchos casos el tema se ha quedado sólo en la teoría.
Proyectos etnoeducativos
Son contadas las propuestas que se están desarrollando en la ciudad con relación al proceso de etnoeducación en los colegios. Aquí le contamos 4, algunas ya están en marcha y otras comenzarán a implementarse con el plan actual de Desarrollo del Distrito de Cartagena.
• ‘Cartagena Piel de Cimarrones’. Esta propuesta, que se trabaja de la mano de la Agencia Española de Cooperación Internacional y el Instituto de Estudios del Caribe, apunta a la labor de la Cátedra de Estudio Afro en instituciones privadas por proyectos específicos, es decir que a través de asignaturas como humanidades y sociales los estudiantes visibilicen y reconozcan los aportes étnicos en el país.
• ‘Decenio Afro en la Escuela’. Consiste en el compromiso de todos los pueblos afro de establecer políticas específicas diferenciales para las comunidades afro del país.
“La propuesta del ‘Decenio Afro Desde la Escuela’, la estamos trabajando a partir de este año, aunque está muy débil porque el gobierno no se ha sensibilizado sobre el tema”, explicó Obeso.
• Campaña ‘No Machista-Racista’. Consiste en explicarles a los estudiantes lo perjudicial que pueden llegar a ser los comentarios, chistes o maltratos que conduzcan al racismo y discriminación. Así se formarán personas menos racistas y con mayor empoderamiento de las raíces étnicas.
• Eventos y conferencias mensuales. Estas actividades van de la mano de la Secretaría de Educación, El Instituto de Patrimonio y Cultura (IPCC) y el Ministerio de Cultura, quienes por medio de charlas sobre decenio afrodescendiente, procuran dar a conocer la importancia de la conservación y defensa de la cultura afro en la ciudad.
Aunque el camino es extenso y falta mucho para que Cartagena sea una ciudad incluyente y cero racista, la ruta está labrada. Los colegios tienen mucho por hacer, pero también las familias y universidades. La etnoeducación empieza también por cada uno.
RECUADRO: Algunos logros de Cartagena en el tema
• La expedición del Acuerdo 015 del 2 de agosto de 2004, por medio del cual el distrito de Cartagena adopta como política educativa permanente, para fortalecer y reafirmar la identidad étnica y cultural en las Instituciones Educativas Oficiales y Establecimientos Educativos Privados, el programa de Etnoeducación y la Cátedra de Estudios Afrocolombianos
• La expedición de la Secretaria de Educación, de la Resolución 019 de 2004, que crea e institucionaliza la Red de docentes etnoeducadores del distrito de Cartagena 
• La vinculación formal de más de 300 educadores nombrados como directivos y docentes etnoeducadores para las instituciones educativas oficiales, esto en virtud a la Circular MEN 025 de 2004, El Decreto MEN 140 de 2006 y el Decreto Distrital 670 de 2013 que fijaron y orientaron los criterios para estas vinculaciones.
• Entre el año 2005 al 2015, la capacitación y formación de más 2000 educadores en etnoeducación, interculturalidad, diversidad étnica y cultural y en lineamientos curriculares para la implementación de la cátedra de estudios afrocolombianos tal como lo establece el Decreto MEN 1122 de 1998. 
• A partir del 2014, 26 instituciones focalizadas como etnoeducativas en procesos de resignificación  con  acciones orientadas a la construcción de modelos pedagógicos que permitan incluir en su Proyecto Educativo Institucional, saberes, estrategias, metodologías que garanticen a las comunidades negras, afrocolombianas, raizales y palenqueras el derecho a un proceso educativo acorde con sus necesidades y aspiraciones en concordancia con su contexto socio-culturales 
• Activa y efectiva participación en los procesos de fortalecimiento identitario, que ha permitido que en el Censo DANE 2005, en Cartagena más de 330.000 personas esto el 36% de su población censada oficialmente, se auto reconoció como negro, afro, raizal o palenquera.}
Tomado de: http://www.eluniversal.com.co/educacion/en-cartagena-la-catedra-afro-es-solo-para-pieles-negras-232631


1 de agosto de 2016

Entrevista a Miriam Victoria Gomes, REALIDAD AFROARGENTINA

Por: Lisa María Montaño Ortíz

Llegó la hora acordada y Miriam Victoria Gomes ahí estaba, en una esquina en pleno corazón del barrio San Telmo. Tranquila, paciente Y más abrigada que un argentino “común”, porque para ella el frío ya empezó, según le recuerdan sus genes isleños. Aunque es afroargentina, su origen es caboverdiano, una comunidad de inmigrantes africanos que ha estado en la Argentina por más de cien años.


A pesar de que la tarde estaba soleada, el fresco característico de comienzos de la temporada invernal se podía percibir con facilidad, así que para este encuentro, el mejor refugio fue una cafetería de la zona. Miriam es docente especializada en literatura africana. Nació Dock Sud y se crió en Sarandí.

Usted, desde muy joven ha participado en diferentes agrupaciones. En la actualidad forma parte de la organización Socorros Mutuos “Unión Caboverdiana”, que lucha por la erradicación de la invisibilización, la defensa y la difusión de los valores culturales africanos. ¿En qué momento sintió la necesidad de emprender este desafío?
Aunque parezca mentira, desde muy joven tuve conciencia de la existencia del racismo. Cuando tenía alrededor de 7 años, escuché la expresión “aunque la mona se vista de seda, mona se queda”. Aunque esa persona que lo dijo no me miró, yo me di cuenta que esa “agresión al aire” se refería a mí. Desde ahí supe que mi presencia incomodaba. Ese fue el primer llamado de atención. Ya en la etapa universitaria que adquirí independencia y autonomía, salí a buscar a mis pares. Otro de los factores influyentes fue la etapa de independencia de Cabo Verde y Guinea. En ese momento sentí un gran soplo africanista, así se despertó mi compromiso identitario con mi comunidad.

¿Qué significa la palabra “negro” para Miriam y cómo ve su uso en la Argentina?
Para las organizaciones que hemos tomado como propio este tema, la palabra “negro” significa una bandera de lucha. Aunque sabemos que se usó para someternos, también puede servirnos para liberarnos. Desde una mirada más intelectual, se trata de explicar a la sociedad que el origen de este vocablo tiene que ver con el pasado esclavista. En la Argentina, esta frase tiene muy mala prensa, esto es real y hay que decirlo. Es muy normal escuchar en la jerga popular expresiones como: No soy racista, yo me refiero al negro de alma, no de piel. Ese negro de “M”, es un cabecita negra. Trabaja como negro. Todos estos dichos hacen parte de un discurso que alimenta prejuicios y estereotipos que en algunos caso llegan a ser violentos. Es un tema que molesta mucho, aun a los argentinos. Hablar de racismo y discriminación, de la presencia negra en el país, es un tema muy sensible todavía porque el argentino tradicional entiende que la comunidad negra desapareció y trasladó a lo negro todo lo malo, despectivo o feo. Nuestro propósito es resignificar este término.

Usted también integra la Comisión Organizadora del 8 de Noviembre, fecha en la que se celebra el Día Nacional de los Afroargentinos, en ese contexto ¿Ve alguna evolución en la Argentina en términos de participación, inclusión y visibilización?
CANDONBE FEDERAL Candombe federal” de Martín Boneo (Argentina, 1836). Los “tangos” -reuniones- de la comunidad negra, el candombe y el carnaval fueron el escenario en el que evolucionó el tango fusionándose durante cuatro décadas con las más diversas formas musicales y culturales, hasta tomar identidad propia a fines del siglo XIX, con la Guardia Vieja
Los Afroargentinos son el secreto mejor guardado. Es como si estuviera todo el tiempo esa pregunta retórica: ¿Dónde están los negros argentinos? puesto que, para la mayor parte de la sociedad los afros no existíamos. Fue esa la pregunta que empecé a hacerme desde muy joven.

¿En qué momento cultural llega el Decenio de los afrodescendientes proclamado por la ONU a la Argentina?
El Decenio, de alguna manera, pone a todos los sectores de la sociedad a responder esa pregunta, a indagar en qué es el decenio y quienes son los afrodescendientes, qué es justicia y desarrollo. A nosotros, como comunidad, como integrantes de las agrupaciones, nos encuentra en otra etapa. Hoy estamos listos para responder a esos interrogantes. Tenemos experiencia y madurez.
Hemos avanzado, pero aún hay mucho por hacer en lo que a participación, inclusión y visibilización respecta. Son muchos años de negación por medio de un discurso generalizado, por parte de las clases dirigentes y la sociedad argentina en general desde fines del siglo pasado.
Después de 30 años de lucha, estoy en una etapa más política, me dirijo directamente a las entidades gubernamentales en compañía de un grupo de trabajo que hemos articulado para esta labor. Es ahí donde realmente podemos conseguir algo.

Mineros de John Berger
Me inspiré en el este texto, porque el autor toca temas que se viven a diario. Hace referencia a las personas que son autoridad ante la sociedad pero que perdieron su norte al favorecer a los delincuentes y pisotear a los humildes, a los trabajadores y gente de bien. Enfatiza en que al sistema le preocupa el arte, le teme a esa arma secreta del pueblo porque es lo único que lo mantiene vivo.
Es la realidad misma de la sociedad actual, donde la humillación, el mal trato y la injusticia, son el pan de cada día. Donde los ladrones de cuello blanco se apañan en leyes, estatutos y decretos, protegiendo sus intereses y rifando los del pueblo. Pretenden a diario, acorralarnos, impidiendo un mejor desarrollo educativo, social y cultural pero ¿Por qué hacen esto? Porque ellos saben que una sociedad instruida y culta es más difícil de embaucar. Es precisamente a esto que los líderes de las comunidades menos favorecidas se rehúsan.


 Texto y fotos: https://afrofeminas.com/2016/07/29/los-afroargentinos-son-el-secreto-mejor-guardado-de-esta-sociedad/

20 de julio de 2016

Los chocoanos saldrán a las calles para protestar por el olvido por parte del Gobierno. Piden que se termine la vía al mar y se instale la electricidad en 11 municipios, entre otros temas urgentes.

 Funcionarios, empresarios, estudiantes, periodistas, saldrán a marchar a las calles de los principales municipios del departamento. Foto: Archivo SEMANA










Este 20 de julio el país celebra el Día de la independencia, se instala un nuevo período en el Congreso de la República y cumple un año el cese al fuego unilateral por parte de las FARC. Pero a la celebración de este miércoles festivo no se unirá Chocó.
Allá, los ciudadanos no izarán la bandera de Colombia, sino la del departamento. Saldrán a las calles para protestar en contra de las inequidades y lo que llaman olvido por parte del Gobierno. Más que un grito de independencia, es un grito de rebeldía. Funcionarios, empresarios, estudiantes, periodistas, todos saldrán a marchar a las calles de los principales municipios del departamento.
“Escogemos el 20 de julio porque es algo simbólico, no porque seamos un movimiento separatista. Asistirá desde el gobernador hasta el último trabajador (…) Las marchas de este miércoles son la preparatoria para un paro cívico que empezará el próximo 17 de agosto, será una protesta de mayor envergadura”, dijo a Semana.com Jorge Salgado, vocero del Comité Cívico por la Salvación y la Dignidad de Chocó.
Los chocoanos están decididos a entrar en paro hasta que el Gobierno oiga sus peticiones. Quieren que en el departamento se termine la vía al mar, la carretera que comunicaría cuatro zonas de Chocó: Pacífico, Baudó, San Juan y Atrato.
“En 1967 se inició esa carretera, pero aún faltan 60 kilómetros de construcción. El gobierno de Santos no ha invertido un solo peso en este proyecto. Esa sería la obra cumbre de Chocó, ayudaría a potencializar la economía, el agro. ¿Cómo es posible que no exista una vía para llegar de Quibdó a Bahía Solano o a Nuquí? Hay lugares a los que sólo se puede acceder por avioneta”, manifestó Salgado.
No es lo único que quieren. De acuerdo con el vocero del comité organizador, 11 municipios de Chocó –como Acandí, Unguía, Bojayá, Medio Atrato, Nuquí, Alto Baudó, Medio Baudó, Bajo Baudó, entre otros– no cuentan con energía eléctrica. “Estos municipios tienen plantas ineficientes que funcionan cuatro o cinco horas al día y que a los seis meses están malas. Los habitantes de estos lugares permanecen como en la edad media, con mechones de petróleo para tener luz. Sin energía es imposible que haya desarrollo. Chocó es el departamento que más desconexiones eléctricas tiene en el país”, recalcó.
Los habitantes de este departamento también quieren que el Gobierno invierta en salud, pues Chocó no cuenta con ningún hospital de tercer nivel.
Pero el mensaje de protesta de este 20 de julio no va solamente para el gobierno nacional, sino también para las autoridades regionales que administran los recursos.
Para nadie es desconocido que en muchas ocasiones el Gobierno destina dineros para distintos sectores, pero estos se pierden en el camino. Así quedó demostrado recientemente con el presunto fraude de 4.000 millones de pesos a la salud del departamento en el que se vio involucrado el exgobernador Efrén Palacios, quien afronta un juicio por ese tema.
“Como ese hay muchos otros casos. Si bien el Chocó necesita urgentemente recursos para salir del atraso en el que se encuentra, tampoco se puede negar la cantidad de recursos invertidos en el departamento y que terminan en poder de contratistas ligados con políticos, entre otros hechos”, dijo un periodista de la zona.
Tomado de Revista Semana: http://www.semana.com/nacion/articulo/choco-no-celebra-el-20-de-julio-y-sale-a-protestar/482626