22 de septiembre de 2015

La prisa de los negros, la que es sospechosa

Son las 8 de la mañana, es normal que lleve prisa, pero mi prisa si es sospechosa, la prisa de ustedes no es sospechosa, porque ustedes son ciudadanos... Carlos Angulo
12039207 10205022243337147 7537630142644956528 n
El racismo se vive a diario en muchos países del mundo.  Es frecuente ver noticias de este tipo de actos sobre todo en Estados Unidos. Pero en nuestro país son frecuentes, lo que ocurre, es que no siempre las denuncias llegan a los medios de comunicación.  
Hoy en la ciudad de Bogotá se ha presentado uno de estos casos, y se logró dar a conocer gracias a la postura enérgica del agredido quien no soportó el periódico acoso al que se veía sometido.  El señor Carlos Angulo, manifestó con voz fuerte su incomodidad ante el abordaje que le hicieron los agentes de policía, quienes evidentemente le hicieron una requisa, basándose en una selección por el color de piel, pues  es evidente que en esa zona de la ciudad transitan cientos de personas a esa hora de la mañana.
Carlos Angulo les hace ver que le detiene a causa de su color de piel, por su afán en llegar al trabajo, y les interpela haciéndoles ver que para ellos la prisa del negro es sospechosa, pero la del blanco no… a continuación les compartimos enlaces del video, y algunas de las palabras más discentes que colocamos textualmente:
HEMOS HECHO UNA ENORME CONTRIBUCIÓN A LA CONSTRUCCIÓN DE ESTE PAÍS, NINGÚN HIJUEPUTA HOMBRE SOBRE ESTA TIERRA, A TRABAJADO MÁS QUE EL HOMBRE NEGRO PARA CONSTRUIR ESTE HIJUEPUTA PAÍS, NO VOY ACEPTAR QUE ME SIGAN TRATANDO ASI EN MI PAÍS. OLVIDATE, TENES QUE CONOCER LA HISTORIA COMO LA CONOZCO YO, PARA QUE SEPÁS LO QUE ES SER NEGRO EN ESTE PAÍS.
La anterior situación nos ayuda lanzar algunos interrogantes, pues ¿qué pasa cuando el agredido no asume una posición de resistencia y reclamo? ¿Qué ocurre cuando las víctimas de actos racistas no denuncian y se quedan calladas?
Si deseas saber más sobre la historia afrodescendiente en Colombia, sigue el siguiente enlace:  SER AFROCOLOMBIANOS, AYER Y HOY

10 de septiembre de 2015

CARTAS DE LIBERTAD, Jarm longue

Las cartas personales en muchas ocasiones se convierten en verdaderos reflejos de las situaciones que viven los pueblos. Uno de esos testimonios de primera mano es el intercambio de correspondencia que les compartimos en esta ocasión, donde se ve sin tapujos la mentalidad esclavista, pero más aún, el espíritu y el deseo de libertad.


Corría el año de 1834, cuando Jarm Logue de 21 años logró escapar de sus captores. pues al disponerse a castigar a un chico le pidió a Jarm que le abriera la boca a la fuerza, pues quería hacerle tragar alcohol hirviendo, Jarm se resistió y fue brutalmente golpeado. en su huida logro llevarse una vieja yegua.

Al dirigirse hacia el norte se estableció en tierras donde ya no era permitida la esclavitud. Allí vivió como un hombre libre, preocupándose por la educación de los niños negros, fundó varias escuelas y hasta escribió su autobiografía. Tiempo después la mujer de su antiguo "amo" le escribió una carta en la que buscaba obtener de Jarm dinero, utilizando artimañas. Pero un dato muy curioso que no lo entregas las cartas, es que el "propietario" de Jarm era su propio tío, por tanto lo que se debería dar en principio era un trato familiar, pero este no aflora por ninguna parte. Sin más preámbulos, dejamos a su juicio querido lector el texto traducido del ingles.



Maury Co., Estado de Tennessee,
20 de febrero de 1860.

Para Jarm:

Tomo mi pluma para escribirte algunas líneas y contarte lo bien que estamos. Yo estoy un poco paralitica, pero aun así me puedo mover. El resto de la familia está bien. Cherry (la mamá) ha estado bien como de costumbre. Le escribo estas líneas para que usted sepa la situación en la que nos encontramos, en gran parte a consecuencia de su fuga y robo de Old Rock, nuestra vieja yegua. Aunque hubiéramos conseguido que la yegua regrese, ella ya no tendría el mismo valor después de que usted se la llevó. Y como ahora necesito de algunos fondos he decidido venderlo a usted. Yo recibí una oferta por usted, pero no me ha parecido adecuado aceptarla. Si usted me envía mil dólares en pago por la vieja yegua, yo voy a desistir de todas las quejas que tengo contra usted. 
Escríbame luego de que usted lea estas líneas, y diga si va a aceptar mi propuesta. A causa de su fuga tuvimos que vender a Abe y Ann y doce hectáreas de tierra, yo quiero que usted me envíe el dinero para que yo pueda rescatar la tierra vendida. Yo cuando reciba la cuantía de dinero acordada, voy a enviarle el recibo de venta. Si usted no cumple con mi pedido yo voy a venderlo a usted a otra persona. Y usted puede estar seguro de que no voy a demorar mucho tiempo para que la situación cambie para usted. Escríbame luego de que usted reciba estas líneas. Dirija su carta a Bigbyville, Maury Country, Tennessee. Es mejor que atienda mi pedido.

Yo sé que usted es un predicador. Como el pueblo del sur es tan malo, es mejor que usted venga a predicar a sus viejos conocidos. A mí me gustaría saber si usted lee la biblia. Si es así, usted puede decirme: ¿qué será del ladrón  si él no se arrepiente? ¿Y si un ciego guía a otro ciego, cuál será su consecuencia?  Pienso que no es necesario decir más cosas por ahora. Una sola palabra es suficiente para un sabio. Usted sabe dónde el mentiroso tiene reservado su lugar. Usted sabe que nosotros lo criamos a usted de la misma manera que criamos a nuestros propios hijos; que nunca fue abusado, y que poco antes de fugarte, cuando tu amo preguntó si te gustaría ser vendido. Usted dijo que no lo dejaría por ningún motivo.
Sarah Logue
-----

A continuación la respuesta.

Syracuse, NY, 28 de marzo de 1860.

MRS. SARAH LOGUE:

Su carta del 20 de febrero fue debidamente recibida, y agradezco por ella. Ha pasado un largo tiempo desde la última vez que escuche hablar de mi anciana madre. Yo quedo muy contento de saber que ella está viva. Y como usted dice, no sé qué significa realmente “está bien como de costumbre” qué es lo que eso significa, yo no sé. Me gustaría que usted me digiera más detalles sobre ella.
Usted es una mujer, más si tuviese realmente corazón de mujer, usted nunca me hubiera insultado diciendo que vendió a mis únicos parientes, mi hermano y mi hermana, porque yo no me rebajé a sus interés de convertirme en dinero.
Usted dice que vendió a mi hermana y hermano,  Abe y Ann y doce hectáreas de tierra porque yo me escapé. Usted tiene una inefable maldad al pedirme a mí de regresar para ser su miserable propiedad, o en lugar de eso enviarle mil dólares para que usted pueda rescatar su tierra, mas no para rescatar a mis pobres hermano y hermana. Si yo le fuese a enviar dinero sería para rescatar a mi hermano y mi hermana, y no para que usted consiguiera la tierra. Usted dice que está algo paralítica, sin duda usted dice eso para que yo sienta pena, pues usted sabe que yo siempre fui sensible con ese tipo de cosas. Yo lo siento mucho por usted, desde el fondo de mi corazón.
Todavía estoy indignado, más allá de los que puedo expresar con palabras, por el hecho de que usted sea tan cruel al punto de rasgar en pedazos los corazones que tanto amo. Por el hecho de que usted esté dispuesta a  empalarnos y crucificarnos sin ninguna compasión, por su mal en su pie o pierna. Mujer miserable sepa que yo valoro mi libertad, para no hablar de mi madre, hermanos y hermanas, más de lo que valoro todo su cuerpo, más la verdad que a mi propia vida, más que todas las vidas de todos los dueños de esclavos y tiranos que existen debajo del cielo.
Usted dice que ha recibido ofertas para comprarme y que usted me venderá si yo no le envío mil dólares. Y con el mismo aliento y casi en la misma frase me dice “usted sabe que nosotros lo criamos a usted como a nuestros propios hijos”. ¿Mujer, usted crió a sus propios hijos para el mercado? ¿Usted los ha criado para el cepo? ¿Usted los ha criado para que fueran empujados en fila, encadenados como animales? ¿Dónde están mis pobres hermanos y hermanas sangrando? ¿Puede usted decirme quién fue el que los envió a los campos de azúcar o de algodón para que fueran golpeados con grilletes, azotados gimiendo hasta morir sin que ningún pariente pudiera oír sus gemidos? ¿Ni tampoco sentir compasión en su lecho de muerte, ni acompañarlos en su funeral? Mujer miserable, ¿dices que no fuiste quien hizo eso? Entonces yo respondo, su marido era el que lo hacía y usted lo aprobó, y la carta que usted me envía muestra que en su corazón aprobó todo. Usted debería sentir vergüenza.

Ha y por cierto, ¿dónde está su marido? Usted no habla de él. Deduzco por tanto que está muerto, que él ya fue a pagar su gran cuenta, con todos sus pecados contra mi pobre familia que él carga en su cabeza. Pobre hombre, fue a encontrarse con los espíritus de mi pobre pueblo, humillado y asesinado,  en un mundo donde la libertad y la justicia son los verdaderos amos.

Más usted dice que yo soy un ladrón porque yo llevé a la vieja yegua conmigo. ¿Usted no entiende que yo tenía más derecho sobre la vieja yegua, como usted dice, que  el que tuvo MANASSET LOGUE sobre mí?  ¿Es un pecado mayor robar su caballo que robarme de los brazos de mi madre? ¿Si ustedes afirman que yo perdí todos mis derechos por lo que hice, no está mal afirmar que ustedes perdieron todos sus derechos sobre mí por lo que me hicieron? Usted necesita aprender que los derechos humanos son mutuos y recíprocos, y que si usted toma mi libertad y mi vida, usted pierde su propio derecho a la libertad y a la vida. ¿Ante Dios y el paraíso, existe alguna ley para un hombre que no sirva para todos los otros hombres?

Si usted o cualquier otro especulador sobre mi cuerpo y los derechos quisiera saber cuánto valorizo mis derechos, tendrá que venir hasta aquí y poner sus manos sobre mí para esclavizarme. ¿Usted piensa que me aterroriza presentándome la alternativa de darle mi dinero, o de lo contario entregará mi cuerpo a la esclavitud? Entonces sepa que recibo su oferta con un desprecio indecible. Su propuesta es una afreta y un insulto. Yo no voy ceder ni un pelo de mi cabello, y no voy a respirar ni una bocanada más corta para salvarme de sus persecuciones. Yo vivo en medio de un pueblo libre y agradezco a Dios que se compadece de mis derechos y los derechos de la humanidad; y si sus emisarios y vendedores vienen aquí para re-esclavizarme, yo pondré toda mi fuerza, y confió que mis fuertes amigos de esta ciudad y estado, serán mis salvadores y vengadores.
Atentamente;
JW Loguen


Ya el lector habrá podido captar las marcadas diferencias en el discurso, pero ante todo podrá notar que en nuestra sociedad actual persisten estas posturas de desprecio y mezquindad en las cuales la dignidad humana es pisoteada.
Hay varios elementos que se pueden comentar a partir de temas como la visión de lo religioso, la falta de compasión, el deseo de lucha y superación, y la ruptura con las mentalidades esclavistas.
Esperamos que este documento de primera mano les sea útil para sus reflexiones sociales, familiares y académicas.
en el CENTRO AFRO CAEDI, seguimos trabajando por nuestras comunidades afrodescendientes.

4 de septiembre de 2015

Ser Afrocolombiano ayer y hoy

Desde el siglo XVI los historiadores marcan que entre 150 mil y 200 mil africanos esclavizados entraron por Cartagena de Indias en las actuales tierras colombiana. De éstos más o menos 80 mil se quedaron en Colombia y posteriormente el resto fue distribuido hacia países vecinos como Ecuador, Panamá y Perú. Los esclavizados eran comprados en Cartagena y Mompox dirigiéndolos hacia el centro del país a través de los ríos Cauca y Magdalena.

Diana Lucía Benítez Ávila

Los primeros años de esclavitud por motivos estratégicos se prefería a los varones para los trabajos en las minas y en las haciendas, despreciaban a los ancianos y a los niños. Con el paso del tiempo y “ahorrar en nuevas compras” cambiaba la estrategia y se da más importancia a las mujeres esclavas, las cuales garantizaban a los colonos el nacimiento de más esclavos.

A medida que va pasando el tiempo, los colonizadores buscaron nuevas formas de utilizar a los esclavizados, a las mujeres les asignaron el trabajo doméstico especialmente en las principales ciudades del país; e inclusive en otras partes, los niños fueron forzados a trabajar como artesanos.
El esclavo se convirtió entonces en fuente de ingreso para el amo, donde se les despachaba por la mañana y debían regresar en la noche con dinero para ellos, esta exigencia de llevar la renta diaria dio origen en algunas mujeres y niñas a acudir a la prostitución por miedo a ser asesinadas.
La esclavitud fue llegando a niveles cada vez más denigrantes e inhumanos.


Los castigos 

En la necesidad de desarrollo y crecimiento del capitalismo propio de la época y en afán de obtener mayor ganancias en la producción generada por el trabajo de los esclavos, éstos eran sometidos a infinidad de castigos llevándolos al extremo y en la mayoría de casos a la muerte.
Por ejemplo mientras que los esclavizados trabajaban, éstos eran vigilados por sus capataces y ellos al ver algún intento de descanso inmediatamente los castigaban con el látigo, sin recibir alimento, ni agua y esto les suponía sufrir de desnutrición ya que se veían obligados a trabajar incluso enfermos sin ningún tipo de consideración.
En otros casos, si el esclavo trataba de huir o uno de sus familiares, los capturaban, los colgaban de una viga y les daban 50 latigazos o más. Si el líder era el que huía, era cortado en pedacitos y colocado sus partes en diferentes lugares de las plazas para que los demás lo vieran y no lo intentaran o sabían que les ocurriría lo mismo.


Por otra parte, si una mujer embarazada cometía un delito, se hacía un hueco en la tierra donde se metía la barriga y en la espalda le daban rejo: les rompían los tendones del pie y les hacían cargar un hierro pesado.
Otros castigos a los cuales eran sometidos eran: el corte de la lengua, cuando hablaban su idioma nativo, el vaciamiento de un ojo, la castración, el baño en aceite hirviendo, les cortaban las orejas, en algunos casos les cortaban alguna extremidad como manos o pies, encierro en lugares fríos y oscuros como los calabozos sin ninguna comodidad; todo esto reglamentado en las leyes.


Todos deben hablar una sola lengua y tener una sola religión

Para obligar a los nativos a olvidar su lengua y sus creencias los separaban de su grupo y los mezclaban con personas de otras tribus. Los doctrineros católicos hicieron su parte obligándoles a asumir la nueva doctrina con el bautismo. Aun así, personajes como los Jesuitas Alonso de Sandoval y Pedro Claver lograron ver con ojos de misericordia a los maltratados por el régimen esclavista.
A pesar de la imposición religiosa, con el tiempo los africanos en américa rescataron sus tradiciones religiosas, en muchos casos mezcladas u ocultas en los ritos católicos. Estas expresiones se evidencian en ritos que se han conservado de generación tales como el ritual mortuorio, el agua del socorro, los alumbraos a los santos, los alabaos y los arrullos; de hecho la utilización de la cruz les permitió reencontrar el alma del pueblo negro identificando el sufrimiento del Cristo con el propio.


En la actualidad

La ley 70 de 1993 tiene como objetivo reconocer a las comunidades negras, que han venido ocupando tierras baldías en las zonas rurales caribeñas de los ríos de la cuenca del pacífico, de acuerdo con sus prácticas tradicionales de producción y el derecho a la propiedad colectiva; y es así como se estableció este mecanismo que permite u cierto nivel de protección a la identidad cultural, del desarrollo económico, social, y de la igualdad.
Y gracias a ésta y a otros movimientos de lucha por los derechos como la del 1 de enero de 1852 donde fue abolida la esclavitud en Colombia por el entonces presidente José Hilario López, ha sido posible que este fenómeno haya acabado con la explotación que tuvo que vivir este pueblo.
Por otra parte, aún existe en el país el Palenque de San Basilio, el más significativo por haber sido el primer lugar libre de Colombia y de América Latina, reconocido por la corona española como heredero de la lucha iniciada por Benkos Biojó en el palenque de la Matuna; declarado por la UNESCO como patrimonio cultural e inmaterial de la humanidad.

Datos

Las zonas de mayor predominio de población afrocolombiana son aquellas que presentan los más bajos índices de calidad de vida del país, el ingreso per cápita promedio esta población se aproxima a los 500 dólares anuales, frente a un promedio nacional superior a los 1500 dólares.
El 75% de la población afro del país recibe salarios inferiores al mínimo legal y su esperanza de vida se ubica en un 20% por debajo del promedio nacional. La calidad de la educación secundaria que recibe la juventud afrocolombiana es inferior en un 40%, al compararla con el promedio nacional.

En los departamentos del Pacífico colombiano, de cada 100 jóvenes afros que terminan la secundaria, sólo 2 ingresan a la educación superior. Aproximadamente el 85% de la población afrocolombiana vive en condiciones de pobreza y marginalidad, sin acceso a todos los servicios públicos básicos.